A pesar de campaña de Etecsa, #BajenLosPreciosDeInternet se posiciona en redes sociales
Pese a que Etecsa desplegó una campaña en redes sociales para intentar invisibilizar los reclamos que piden una rebaja de sus servicios, la etiqueta #BajenLosPreciosDeInternet logró posicionarse en redes sociales
Cartel de la etiqueta Bajen los precios de internet

Pese a que Etecsa desplegó toda una “contraofensiva” en redes sociales para intentar invisibilizar los reclamos que piden una rebaja de sus servicios, sobre todo los vinculados a la conexión a Internet, la etiqueta #BajenLosPreciosDeInternet logró posicionarse en redes sociales este sábado 30 de mayo.

El monopolio de las Telecomunicaciones en Cuba intentó frenar el tuitazo convocado por cubanos de dentro y fuera de la isla con etiquetas paralelas y la replicación de mensajes por numerosos usuarios que tenían la orden expresa de hacerlo.

Según el régimen y sus principales voceros, la campaña que exige bajar los precios de la empresa, abusivos en comparación con los salarios de la isla y los servicios de compañías similares en el mundo, es un acto de contrarrevolución que debía ser enfrentado.

En tal sentido, la empresa desplegó una operación en redes sociales con trabajadores y otros usuarios, a los que seguramente los megas o los datos móviles no le cuestan, como al cubano común.

Un documento filtrado a las redes sociales la noche del viernes, de la división territorial de la empresa en Matanzas, dio cuenta de cómo estaba organizada la campaña de Etecsa para intentar sabotear el tuitazo. 

Numerosos cibercombatientes, llamados ciberclarias en Cuba, usarían las etiquetas indicadas por la jefatura de la empresa, o quizás el omnipotente y omnipresente Partido, en mensajes que debían destacar la labor de Etecsa en la informatización de la sociedad.

Asimismo, debían replicar y comentar los tuits y mensajes de los líderes de opinión, organizados con sus seguidores en “enjambres” que le harían frente a los usuarios auténticos y sus reclamos, justos, aunque el régimen cubano se empeñe en hacer ver lo contrario.

Según el proyecto Inventario, desde la convocatoria de su primer tuitazo, en mayo de 2019, hasta las 20:00 horas de este sábado, la etiqueta que pide la rebaja de precios acumulaba al menos 16 mil 216 tuits entre originales (cuatro mil 252) y retuits (11 mil 964), publicados por mil 975 usuarios únicos.

Si pese a ello la compañía y el gobierno de la isla persisten en ver el reclamo como “una campaña de odio contra Cuba”, que debe ser desmentida y enfrentada con recursos que serían más útiles en otros menesteres de un país en crisis endémica, así como socavando los derechos de sus trabajadores y haciéndolos invertir su tiempo de descanso en las redes, replicando discursos carentes de argumentos o verdadera base popular, de espaldas al mundo y la ciudadanía cubana seguirán.

Los cubanos exigen precios justos y una tarifa plana en los servicios de la compañía, más acordes con los simbólicos salarios que devengan y la calidad de lo que se le ofrece. En ello no hay nada de contrarrevolución y sí mucho de razón, aunque los adalides de siempre, esos que no pagan seguramente por sus megas, no lo quieran ver así.