Espía Gerardo Hernández afirma que ganancias de Etecsa se utilizan para comprar leche en polvo a los niños
El líder de la Red Avispa infiltrada en Estados Unidos, y uno de los cinco agentes cubanos expresos por espionaje y otros cargos, apoyó la ofensiva del monopolio estatal contra la campaña ciudadana porque bajen los precios de internet
Gerardo Hernández posa en una patrulla de la Seguridad del Estado

Uno de los cinco espías cubanos que fueron condenados en Estados Unidos, Gerardo Hernández Nordelo, defendió los elevados precios del monopolio estatal de las telecomunicaciones en Cuba y dijo que las ganancias de Etecsa se emplean para pagar la leche en polvo de los niños cubanos.

Culpa al embargo de Estados Unidos por los altos precios del deficiente servicio de internet y la telefonía en la isla, y comparó el uso que hacían de sus ganancias la compañía estadounidense AT&T y el monopolio caribeño, que este fin de semana intentó una contraofensiva a la campaña ciudadana por servicios asequibles a los bolsillos de los cubanos.

“La diferencia es que las ganancias de AT&T van para el bolsillo de sus dueños y las de ETECSA para la leche en polvo de nuestros hijos”, publicó en su perfil de Facebook.

En la isla, como otros alimentos básicos, la leche está restringida y se vende de forma subvencionada a niños, hasta los siete años, y a personas con dietas médicas diagnosticadas con enfermedades puntuales. Fuera de ese sistema los lácteos tienen altos precios en divisas.

Aunque el post no permite comentarios, lo dicho por el agente ha provocado numerosas reacciones de “Me divierte” a lo que muchos cubanos consideran una afirmación increíble.

Acompañó su publicación con los hashtags #UnblockETECSA y #UnblockCuba, y aseguró que, de eliminarse el embargo, habría mejor conexión en Cuba y a mejores precios.


Hernández Nordelo lideró la red de la que formaron parte Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino y Fernando González, los cinco agentes de inteligencia de la isla que se infiltraron en organizaciones de la Florida contrarias al régimen de Fidel Castro durante los años 90, y luego fueron condenados por espionaje y otras actividades ilícitas.

Los espías fueron también protagonistas de una amplia campaña que hizo el régimen dentro y fuera del país para promover su liberación. Finalmente fueron extraditados a la isla en 2014 por un acuerdo entre Raúl Castro y Barack Obama y desde entonces continúan trabajando en instituciones gubernamentales y son figuras de cierta importancia pública en la “Mayor de las Antillas”.

Gerardo Hernández Nordelo es diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba (Parlamento). En abril fue designado vicecoordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una organización barrial de vigilancia y delación.

Desde 2016 el agente de la Seguridad del Estado trabajaba como vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” (ISRI).

Con su defensa de Etecsa, Hernández Nordelo tomó partido por el monopolio estatal en el contexto de reclamos populares a la empresa. Pese a que Etecsa desplegó toda una “contraofensiva” en redes sociales para intentar invisibilizar los reclamos que piden una rebaja de sus servicios, sobre todo los vinculados a la conexión a internet, la etiqueta #BajenLosPreciosDeInternet logró posicionarse en redes sociales este sábado, el primero de tres días de un tuitazo.

“La etiqueta #BajenLosPreciosDeInternet fue usada en al menos 21 mil 876 tuits en las 24 horas del día 30/5 publicados por 2268 usuarios únicos. Tuits originales: 5741, Retuits: 16 mil 135”, informó el proyecto independiente Inventario.

El hashtag se convirtió en trending topic y superó a otras etiquetas más cercanas al oficialismo. El régimen intentó frenar el tuitazo convocado por cubanos de dentro y fuera de la isla con etiquetas paralelas y la replicación de mensajes positivos sobre Etecsa por numerosos usuarios que tenían la orden expresa de hacerlo.

Según el gobierno y sus voceros oficialistas, la campaña que exige bajar los precios de la empresa, abusivos en comparación con los salarios de la isla y los servicios de compañías similares en el mundo, es una “campaña de odio” de la contrarrevolución que debía ser enfrentada.