Anciano desnutrido y cadavérico es abandonado a su suerte por Gobierno cubano
Un anciano cadavérico por el altísimo nivel de desnutrición yace postrado en una cama abandonado por el Gobierno, en un barrio de La Habana
Anciano cadavérico sin atención del Gobierno, en La Habana. Foto: captura de pantalla

La desgarradora imagen de un anciano cadavérico, postrado desnudo en una cama, en un barrio de la Habana, fue compartida por José Díaz Silva, líder del Movimiento Opositores por una Nueva República, para denunciar “el extremo y abusivo abandono social de ancianos en esta provincia”, según escribió al pie del video, que compartió por YouTube.

“Mira esto, qué tristeza, sin ayuda médica de ningún tipo”, se oye decir a Díaz Silva, mientras grababa al anciano, que más que un ser humano parecía un esqueleto tirado en un catre.

Luego le preguntó a un interlocutor, que no aparece en el video ni es identificado: ¿Aquí no lo han venido a ver nadie?

“No, nadie”, contestó la otra persona, cuya relación con el anciano no fue aclarada en el video.

“Yo lo atiendo a él, la falta de alimento”, dijo.

La dramática condición del nonagenario, tirado en su cama, esquelético, contrasta con las afirmaciones de los medios del castrismo, que ofrecen una imagen de que ningún anciano es abandonado en Cuba.

En mayo de este año, el medio oficialista CubaDebate publicó un reportaje sobre el tema, y afirmó: Somos un pueblo “nuevo” (…) este país en pleno prioriza ahora mismo a esos abuelitos nuestros, que, junto con los niños, son de los más indefensos”.

 

 

Pero la falta de atención por parte del régimen hacia ese segmento de la población ha sido evidente desde tiempo atrás, según reportes de la prensa independiente.

En octubre de 2017, CiberCuba retomó un reportaje difundido por Diario de Cuba, que ofrecía el dramático testimonio de tres ancianos cubanos residentes en la provincia de Camagüey bajo condiciones de extrema pobreza.

Se trataba de una señora discapacitada, una trabajadora social y un soldador retirado, quienes revelaron sus experiencias de vida diferentes, pero marcadas todas, sin embargo, por las malas condiciones en que han arribado a la vejez, señaló el reporte.

“Resulta conmovedor que, a los achaques físicos y emocionales propio de la tercera edad, haya que sumar las graves carencias materiales aludidas en este reporte”, señaló la investigación.

Y agregó: “Este es el resultado no solo del abandono generado por la falta de familia cercana, sino también por la promesa incumplida de un Estado que presume de garantizar el bienestar y la calidad de vida de sus mayores, sin haberlo conseguido”.