Academia cubana critica investigación de EEUU sobre "síndrome de La Habana"

La Academia de Ciencias de Cuba aseguró que el reporte de científicos estadounidenses "es razonable", pero no aporta evidencia suficiente para respaldar la hipótesis de que las afectaciones a los diplomáticos fueron a causa de hondas de radiofrecuencia
 

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La Academia de Ciencias de Cuba respondió a las conclusiones de su homóloga estadounidense sobre el “síndrome de La Habana” emitidas en diciembre de este año, que relacionan los supuestos ataques a diplomáticos con hondas de radiofrecuencia.

La institución “discrepa sobre la conclusión acerca de las causas de los padecimientos, aunque reconoce que el reporte (preparado por un prestigioso panel de científicos) avanzó en definir la caracterización médica de los padecimientos y emitió recomendaciones válidas”, resume el portal oficialista Cubadebate.

“El reporte del comité de NASEM —Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos— afirma que el candidato más plausible al origen de los síntomas fue la exposición a ondas de radiofrecuencia. Sin embargo, esta afirmación no se respalda con evidencias directas, ni por un examen crítico de la literatura disponible, ni por el cuerpo principal del propio reporte, y además exhibe contradicciones intrínsecas”, agrega el texto.

Para sostener su punto, la Academia cubana cita el siguiente fragmento del informe: “Hay insuficientes datos en la literatura abierta sobre las potenciales características de exposición/dosis a radiofrecuencia y efectos biológicos en posibles escenarios para el Departamento de Estado”. Por otra parte, el reporte dice: “Sin embargo, algunos estudios en animales han mostrado resultados contradictorios, incluso cuando se usa el mismo sistema de exposición...”.

Las recomendaciones del Comité Permanente de NASEM al Gobierno de EEUU “son razonables”, asegura el texto. Sin embargo, recomienda “que tanto los periodistas como los Gobiernos escuchen a la ciencia y se abstengan de respaldar teorías de conspiración”.

Según NASEM, el “síndrome de La Habana” experimentado por diplomáticos norteamericanos en China y Cuba pudo haber sido el efecto de rayos microondas dirigidos.

"El comité consideró que muchos de los signos, síntomas y observaciones distintivos y agudos informados por los empleados (del Gobierno estadounidense) son consistentes con los efectos de la energía de radiofrecuencia (RF) pulsada y dirigida", señala el documento divulgado por NBC News.

El informe no atribuye responsabilidad de la emisión de las ondas de energía, sin embargo, señala que la otrora Unión Soviética llevó a cabo investigaciones de pulsación de energía de radiofrecuencia hace más de 50 años.

“Los estudios de libre acceso publicados hace más de medio siglo y a través de subsiguientes décadas por fuentes occidentales y soviéticas ofrecen evidencia circunstancial de este posible mecanismo”, agrega el documento.

Las enfermedades afectaron inicialmente al personal estadounidense de la embajada en La Habana entre 2016 y 2017. El personal y algunos de sus parientes se quejaron de síntomas que iban desde mareo, pérdida de equilibrio, sordera, ansiedad y algo que describieron como “bruma cognitiva”.

Estados Unidos acusó a Cuba de realizar “ataques sónicos”, que fueron enfáticamente negados y el incidente aumentó las tensiones entre los dos países. En 2019, un académico estadounidense encontró “anomalías cerebrales” en los diplomáticos que cayeron enfermos, pero Cuba desestimó el informe.

El estudio de la Academia fue hecho por un equipo de expertos médicos y científicos que examinaron los síntomas de unos 40 empleados del gobierno. Muchos han sufrido efectos crónicos y debilitantes, según el informe.