Llegan por fin las nuevas leyes que pedían los cineastas cubanos
Las nuevas normas jurídicas, que entrarán en vigor en septiembre, mantienen al ICAIC como organismo rector de la actividad audiovisual y cinematográfica.
Llegan por fin las nuevas leyes que pedían los cineastas cubanos
 

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El reconocimiento y regulación del trabajo del creador independiente, la creación de colectivos de creadores, un Fondo para el Fomento del Cine, una Comisión Fílmica para facilitar la producción nacional y extranjera y tres nuevas figuras de trabajo por cuenta propia, están entre los cambios que trae las nuevas leyes para el desarrollo de la creación audiovisual y cinematográfica nacional.

Las nuevas normas jurídicas que entrarán en vigor a partir de septiembre, reconocen la condición laboral del creador audiovisual y cinematográfico independiente, aprueban la creación de los Colectivos de Creación Audiovisual y Cinematográfica y crean el Fondo de Fomento del Cine Cubano, pero mantienen al ICAIC como organismo rector de la actividad audiovisual y cinematográfica.

El cuerpo jurídico de la nueva política -que publica este jueves la Gaceta Oficial Ordinaria No. 43- está conformado por el Decreto Ley 373, Del creador audiovisual y cinematográfico independiente, firmado en marzo por el presidente del Consejo de Estado; el Acuerdo 8613 del Consejo de Ministros, que aprueba el Fondo de Fomento, la Comisión Fílmica y una Oficina de Atención a la Producción, y resoluciones de los ministerios de Cultura, Trabajo y Seguridad Social y Finanzas y Precios; el ICAIC y el Banco Central.

Al presentar este miércoles ante la prensa las nuevas regulaciones e instrumentos, el presidente del ICAIC, Ramón Samada, explicó que el Decreto Ley 373 reconoce, en primer lugar, la condición laboral de creadores cinematográficos y audiovisuales independientes.

“De esa forma, dota a esos artistas de una condición legal y reconoce el trabajo que hacen. Se convierten en entes económicos y son a la vez objeto y sujeto, pueden ser contratados por o contratar a personas naturales y jurídicas, cubanas y extranjeras, para llevar adelante su labor”, señaló.

A la vez, “se les posibilita abrir cuentas bancarias corrientes para desarrollar su trabajo, y tienen una representación legal reconocida por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y toda posibilidad de representación ante los organismos de la Administración Central del Estado, principalmente el Banco Central”.

Relacionada con ese reconocimiento está la creación del Registro del Creador Audiovisual y Cinematográfico Independiente, que oficializa la capacidad legal de los creadores -tanto los que trabajan para la televisión como aquellos que lo hacen en el cine- ante el Estado.

El ICAIC, al que el Decreto Ley 373 asigna el mandato como rector de las políticas cinematográficas y audiovisuales en el país, será el responsable de administrar el Registro. Sin embargo, Samada aclaró que, aunque será un registro único, ese organismo inscribirá a quienes trabajan en el cine, mientras que el ICRT lo hará con quienes se desempeñan en la televisión.

La nueva política aprueba la creación de Colectivos de Creación Audiovisual y Cinematográfica, con el objetivo de regular las productoras independientes.

“Para trabajar, los cineastas tienen que agruparse. El audiovisual es mucha industria, muchas personas unidas, y se ha creado esta figura con identidad propia. Este colectivo está integrado por hasta tres creadores ya inscritos en el Registro y otras personas que formen parte de él”, dijo el presidente del ICAIC.

“Lo importante de esta figura es que va a incluir a las productoras independientes, y contará con amplias capacidades para desarrollar su labor. Los Colectivos participan en todas las etapas de la producción audiovisual y cinematográfica: buscan financiamiento, participan en preparación, en el rodaje, la posproducción y la comercialización de sus obras, fundamentalmente para el desarrollo del cine cubano”, agregó.

Este empeño, que tiene como objetivo el desarrollo del cine cubano, no excluye la capacidad de los creadores y las productoras de dar y recibir servicios en relación con producciones extranjeras, subrayó Samada.

En un paso consecuente con el nuevo sistema de fomento del cine, el Banco Central de Cuba ha dotado a los Colectivos de Creación Audiovisual y Cinematográfica con la capacidad de operar cuentas bancarias colectivas.

Al respecto, Imelsis Téllez, especialista del Banco Central, apuntó que los Colectivos podrán abrir cuentas bancarias corrientes en pesos cubanos (CUP) y pesos convertibles (CUC) en el Banco Popular de Ahorro, el Banco Metropolitano y el Banco de Crédito y Comercio, “u otra institución que esté autorizada por el Banco Central”, a solicitud del ICRT y del ICAIC.

El Banco Central, que emitió la Resolución No. 79 de 2019 como parte del nuevo cuerpo jurídico, ha establecido que la apertura de cuentas bancarias de los Colectivos requerirá “un documento de acreditación -emitido por el Ministerio de Cultura-, una certificación de la inscripción en el Registro y un acuerdo de voluntades, que sería un contrato protocolizado ante notario donde se designa a la o las personas con firma autorizada para operar la cuenta bancaria”, indicó la especialista.

El Acuerdo 8613 del Consejo de Ministros, que aparece publicado este jueves en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 43, aprueba la creación del Fondo de Fomento para la Producción Audiovisual y Cinematográfica, la Comisión Fílmica y una Oficina de Atención a la Producción.

El Fondo de Fomento es independiente de los presupuestos con los que cuentan el ICAIC y el ICRT para, desde el nivel estatal, desarrollar la producción audiovisual y cinematográfica. Su fuente de ingresos principal será el presupuesto del Estado, y su gestión implica la entrega de financiamiento directamente a los artistas para realizar su obra.

“Tiene una extraordinaria importancia en la política cultural de nuestra nación para fomentar el desarrollo creativo y la producción cinematográfica y audiovisual”, destacó el presidente del ICAIC, y agregó que “aunque la fuente de ingresos principal es el presupuesto estatal, se establece que puede recibir ingresos de toda persona natural y jurídica cubana y extranjera”.

Samada explicó que “hemos abordado el tema con los ministerios de Finanzas y Precios y de Cultura, pero, dado que estamos a mitad del ejercicio presupuestario, no es seguro conseguir un financiamiento pues el presupuesto del Estado está cerrado; a la hora de conformarlo en 2018 no se podía destinar una partida a algo que no existía. Lo que sí está claro, para no crear falsas expectativas, es que oficialmente el Fondo de Fomento echará a andar el próximo año, luego de la solicitud que se haga este año como parte de la conformación del presupuesto del Estado”.

Otro instrumento, la Oficina de Atención a la Producción, recibirá solicitudes de todos los creadores. El ICAIC asumirá todo el servicio de los permisos para filmación, importación y migración, entre otros.

Por otra parte, la Comisión Fílmica, un mecanismo de gobierno presidido por el ministro de Cultura, que incluye a representantes de otros ministerios y “cuantos organismos sea necesario convocar para facilitar la producción cinematográfica nacional y extranjera”, facilitará mecanismos, comunicaciones, permisos, tarifas y otras cuestiones propias de la industria, puntualizó Samada, quien recordó que “en muchos países los servicios a producciones extranjeras representan una importante fuente de ingresos”.