El samurái no muere así, nuevo proyecto del cineasta Carlos Lechuga

El cineasta cubano Carlos Lechuga, director de películas como Melaza y  Santa y Andrés, trabaja en un nuevo largometraje que contará en los roles protagónicos con el laureado actor Jorge Perugorría y su hijo Andros Perugorría.

El samurái no muere así, nuevo proyecto del cineasta Carlos Lechuga
 

Reproduce este artículo

El cineasta cubano Carlos Lechuga, director de películas como Melaza y  Santa y Andrés, trabaja en un nuevo largometraje que contará en los roles protagónicos con el laureado actor Jorge Perugorría (Fresa y Chocolate, Lista de Espera)  y su hijo Andros Perugorría.

El filme, titulado “El samurái no muere así”, es una road movie que se inserta en una trilogía en la que también participarán los realizadores Gabriel Beristaín y Pablo Solarz.

Perugorría y su hijo Andro representarán los papeles de un exconvicto acabado de salir de prisión y su hijo, un cura con el que nunca ha tenido relaciones cercanas.

Lechuga, de 36 años, tiene además entre sus proyectos inmediatos la dirección de la cinta “Vicenta B”, una obra con tintes autobiográficos cuya trama aborda la historia de una mujer espiritista y sus vínculos familiares.

Nacido en La Habana en 1983,  Carlos Lechuga es uno  de los realizadores más descollantes de las nuevas promociones de cineastas cubanos.  Se graduó de dirección en la Facultad de  Arte de los Medios de
Comunicación Audiovisual, del Instituto Superior de Arte  y de guion en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

En 2012 dirigió su primer filme, “Melaza”,  cuya trama se desarrolla en un pueblo de igual nombre que sufre los estragos  provocados  por el cierre del central azucarero,  sobre el cual   giraba  la vida de la comunidad.

Convertido en un pueblo fantasma, sus habitantes deben adaptarse  a su nueva realidad  mientras los vestigios del pasado pasado no dejan de  acecharlos.

Melaza ha participado en más de sesenta festivales y ha recibido distinciones como  Mejor Película Latinoamericana en Málaga y fue nominado a los premios Cinema Tropical, en Estados Unidos.

El realizador estrenó Santa y Andrés en 2016 pero la película fue censurada y no se exhibió comercialmente en Cuba.

El filme  transcurre en los años 80 en el oriente cubano y refleja la  relación entre una campesina enviada a vigilar  a un escritor homosexual y crítico con el gobierno.

La película, que ganó el premio al guion inédito en el Festival Internacional de Cine de La Habana,  tuvo un gran éxito internacional y ha sido  reconocida, entre otros,  en los  festivales de cine de San Sebastián, de Chicago y en el Miami Film Festival.

A pesar de su  reconocida trayectoria internacional, la película ha quedado sin estrenarse en los cines cubanos.

 

 

 

Relacionados