Cubano-español Orlando Ortega se va de Tokio sin competir

El subcampeón olímpico de Río deja a España sin una de sus grandes posibilidades de medallas
Orlando Ortega
 

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El subcampeón olímpico de Río 2016, Orlando Ortega, el corredor cubano-español de los 110 metros con vallas, se despidió de los juegos de Tokio sin competir debido a una lesión en uno de sus entrenamientos previos a la competición.

El vallista, plata en Brasil sufrió un percance en los isquiotibiales, mientras se entrenaba para su estreno en los Olímpicos de Tokio que hubiera sido este 4 de agosto. Con ello España pierde una de sus opciones de medalla en los juegos nipones.

El cubano-español defendía el subcampeonato conseguido en Río, en 2016. En este ciclo olímpico de Tokio, había conseguido subir al podio en el europeo absoluto de Berlín, en 2018, y un año después en el Mundial de Doha, después de una reclamación le otorgaban la medalla de bronce.

En julio, un mes antes de la cita nipona Ortega conseguía su mejor registro de la temporada (13.15), en Hungría, solo por detrás del estadounidense Grant Holloway (13.08). Cuatro años atrás, en Río, conseguía la plata con 13.43 o sea, una medalla de cualquier color estaba a la mano.

El corredor de 30 años envió un mensaje de agradecimiento a sus seguidores: “«Muchas gracias a todos por el ánimo y mensajes de apoyo que me están enviando. Gracias de todo corazón. Ha sido una lástima, una pena esta pequeña ruptura que he tenido en el «isquio», pero seguiremos intentándolo, seguiremos hacia adelante y esto simplemente es un tropiezo más en el camino”.

“OFICIAL: La noticia que nunca quisimos dar. Nuestro medallista de plata en #Río2016, Orlando Ortega @110_ortega, no competirá en los 110 metros vallas debido a una lesión. Estamos a tu lado, Orlando. Siempre. ¡Nos vemos en París!”, escribía por otro lado el Comité Olímpico de España en Twitter.

La duda ahora es si llegará a tiempo para otra oportunidad de tocar la gloria olímpica en los Juegos de París, 2024. Evidentemente, el cubano-español todavía se ve con ganas de seguir intentándolo.