Orlando Ortega sobre competir como español: "En Cuba no tenía nada"

El vallista cubano, afincado en España y que compite en Tokio bajo su bandera dejó claro donde vive y ha competido mejor. También envía mensaje al pueblo “Cuba es de los cubanos”
Orlando Ortega
 

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El vallista cubano Orlando Ortega, afincado en España y que compite en Tokio bajo su bandera dejó claro en entrevista con la prensa hispana de qué lado está y por qué la nación europea se convirtió en su casa, y el lugar donde mejor ha vivido y competido.

Sobre la lucha desatada por los cubanos en las calles de la isla desde el pasado 11 de julio Ortega ya había dicho que “Cuba es de los cubanos” en referencia a la manida frase de los comunistas de que es de “los revolucionarios”.

“Este día quedará marcado en la historia de Cuba y de todos los cubanos que dijeron basta y lucharon por una Cuba verdaderamente libre. Ánimo Mi Pueblo”, añadía el subcampeón olímpico en Río 2016 de los 110 metros vallas.

Ortega que durante esa competición rechazó pasearse por la pista con una bandera cubana y en cambio buscó la española. “Estoy muy agradecido por esta oportunidad y quiero darle las gracias a la Federación Española”, lo justificó. Desde entonces el Castrismo lo calificó como “ex cubano”.

Ahora en esta conversación Ortega explicó que se siente muy cómodo viviendo en Valencia.

“He tenido la oportunidad de vivir en Barcelona, en Ontinyent, en Madrid. En España se vive muy bien y estoy feliz por todo el cariño que he recibido, y cómo he podido adaptarme. Pero los 20 años que viví en Cuba no los cambio. No tenía nada, pero con ese poco era el niño más feliz del mundo. A pesar de la necesidad, tenía la vida más bonita. Pero vivir mejor, está claro que en España. Chipre es un país maravilloso, allí tengo las condiciones para entrenar, pero no lo veo para estar con mi familia en el futuro”, explicó.

En 2013 Ortega decide abandonar la delegación cubana y afincarse en España para empezar de cero.

“Ha sido la decisión más difícil de mi vida y la más bonita, porque he conocido otras familias, un mundo abierto de felicidad, de nuevas oportunidades y eso me ha permitido madurar, y ser quien soy. Tenía 21 años, y llegar a España solo, sin mi familia, fue muy difícil. Ha sido la decisión más bonita porque he logrado mis metas y mi otra familia española”, concluyó.