Lima: primer viaje al exterior de Osvaldo Vento como Presidente del INDER

El presidente del INDER (Instituto Nacional de Deporte y Recreación), Osvaldo Vento, llegó a Lima, Perú, al frente de la misión de Cuba en reemplazo de su defenestrado jefe Antonio Becali, a 80 días de los Juegos Panamericanos.

Becali había estado en Lima en febrero pasado y recibido las informaciones pertinentes  en su condición de jefe de la delegación cubana a los juegos continentales que se inaugurarán el 26 de julio, pero semanas después fue abruptamente destituido “por deficiencias afrontadas en su trabajo”.

Sus problemas nunca se hicieron públicos hasta que hace dos semanas el presidente cubano Miguel Díaz-Canel instó al INDER a impedir “que se repitan los casos de corrupción ocurridos en 2018”, sin mencionar el nombre de Becali ni revelar de qué  tipos de hechos ilícitos se trataba.

Vento fue vicepresidente del INDER en los mandatos de los últimos tres presidentes del organismo deportivo nacional, Humberto Rodríguez, Christián Jiménez y Becali.

En su primer viaje al exterior en su nuevo cargo, Vento anunció vía Twitter que en Lima realizará la inscripción numérica de la delegación cubana y sostendrá encuentros con los organizadores de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos.



Según el sitio Jit, Vento y su comitiva iniciarán este lunes su programa con un encuentro con el personal diplomático de la Isla y tendrán “conversaciones con grupos de solidaridad llamados a apoyar la estancia de los cubanos en la justa cuatrienal”.

La misión cubana revisará también los planes de las diferentes de las comisiones del Comité Organizador y visitarán los futuros escenarios de competencias y la Villa Panamericana.

Cuba, con más de 400 deportistas, se ha trazado superar la actuación de hace cuatro años en Toronto donde perdió su tradicional segundo lugar y cayó al cuarto en la clasificación por naciones.

En el lapso entre Toronto y Lima, el mapa político de influencia sobre la Isla registró el restablecimiento de las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba y la eliminación por parte de Barack Obama de la conocida política de “pies secos y pies mojados”.

Además el gobierno cubano suprimió restricciones migratorias y propició la contratación de atletas cubanos por ligas foráneas, circunstancias todas que han atenuado las deserciones de atletas, especialmente hacia Estados Unidos.