Cuba cae por tercera vez en mundial de balonmano
Cuba no tiene demasiadas esperanzas de salir con alguna victoria, teniendo en cuenta el alto nivel de los contrarios y el tiempo que la selección nacional ha estado alejada de los escenarios de máxima categoría
Cuba cayó tres veces seguidas en el mundial

La selección nacional femenina de balonmano, que disputa el Campeonato Mundial en Kumamoto, Japón, cosechó su tercera derrota ante Holanda con marcador final de 51 goles por 23.

La más destacada por las cubanas a la ofensiva fue Yarumy Céspedes con cuatro puntos, seguida por Lisandra Lussón y Yunisleidy Camejo, con tres anotaciones cada una. Sin embargo, la efectividad en los tiros fue solo del 41 % contra el 71 % mostrado por las europeas.

Según reseña la página web oficial de la Federación Internacional, el problema de Cuba no fue el ataque, pues se alcanzó un número estándar de goles, a pesar del fuerte juego de las porteras holandesas (17 salvamentos).

La principal dificultad se encontraba en el otro extremo de la cancha. Cuba dio pruebas de cansancio, por lo que la persecución  de regreso a la línea se volvió menos competitiva en las últimas etapas del juego.

El próximo enfrentamiento será ante Eslovenia en el Aqua Dome, el jueves 5 a las tres de la tarde, hora local. Las europeas se presentarán con balance de una victoria y dos derrotas.

En su debut el 30 de noviembre ante Noruega, las cubanas abrieron con derrota, aunque no era de extrañar, porque la selección escandinava es finalistas de las dos últimas citas mundiales y máxima ganadora de medallas (10) en torneos del orbe desde su fundación en 1957.

Las chicas de Jorge Coll no pudieron ofrecer demasiada resistencia a las campeonas del 2015 y subtitulares del 2017, que triunfaron con abultada pizarra de 47-16, lideradas por Camila Herrem y Heidi Loke, ambas con ocho dianas.

Hasta el momento Noruega, Alemania, España, Montenegro, Rusia y Suecia conservan el invicto.

Cuba no tiene demasiadas esperanzas de salir con alguna victoria de Kumamoto, teniendo en cuenta el alto nivel de los contrarios y el tiempo que la selección nacional ha estado alejada de los escenarios de máxima categoría.