Más de 120 periodistas agredidos durante las protestas en Ecuador

que la mayoría de las agresiones fueron cometidas por manifestantes y por la fuerza pública, y además de los abusos físicos y verbales también hubo impedimentos de cobertura, detenciones y daños a equipos, entre otros
Periodistas sufrieron agresiones físicas y verbales
 

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Quito, 14 oct (EFE).- Las protestas que durante casi dos semanas pusieron en jaque al Gobierno ecuatoriano dejaron un saldo lamentable para la prensa: más de 127 periodistas fueron agredidos física y verbalmente, informó este lunes la Red de Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (IFEX).

En su reporte sobre Ecuador, la red dijo que la mayoría de las agresiones fueron cometidas por manifestantes y por la fuerza pública, y además de los abusos físicos y verbales también hubo impedimentos de cobertura, detenciones y daños a equipos, entre otros.

“Hasta el domingo 13 de octubre 127 periodistas y 6 medios de comunicación que se encontraban cubriendo las protestas fueron agredidos, secuestrados, atacados, detenidos o incendiados”, (en el caso de los medios) “dentro del marco de las protestas”, señaló el reporte del IFEX (International Freedom of Expression Exchange, en inglés).

El reporte agregó que el 10 de octubre, un grupo de 32 periodistas nacionales y extranjeros fue retenidos, secuestrados, por manifestantes en el Ágora de la Casa de la Cultura, en el centro de Quito, cuando se encontraban reportando sobre lo que ocurría al interior del recinto.

Uno de los periodistas fue herido gravemente al momento de abandonar el lugar, acotó el informe.

 

 

Añadió que más de 36 reporteros fueron agredidos por las fuerzas de seguridad del Estado mientras cubrían las manifestaciones.

“Los periodistas agredidos estaban plenamente identificados y estaban en pleno ejercicio de su trabajo”, detalló.

A las agresiones y amenazas, se suma la censura contra medios de comunicación, como por ejemplo la orden de suspensión de transmisiones para Radio Pichincha Universal.

Además, desde la media noche del domingo 6 de octubre durante varias horas se reportaron bloqueos al registro de imágenes, sonidos y videos en redes sociales por parte de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones.

“El bloqueo se produjo cuando se estaban difundiendo imágenes de la represión policial a las protestas. Los directivos han negado estos ataques y han señalado que han existido ataques contra la infraestructura que ha provocado interrupciones del servicio en algunas zonas del país”, dijo IFEX.

Otros medios de prensa también han reportado sobre las agresiones contra la prensa.

El último suceso se registró esta mañana cuando una periodista y un camarógrafo del canal televisivo Teleamazonas fueron impedidos de hacer una cobertura por gente que coreaba "prensa corrupta" y acosaba a los comunicadores para que abandonen el lugar, algo que se puede apreciar en vídeos difundidos por redes sociales.
 

 

 

También el pasado sábado un grupo de manifestantes arrojó cócteles molotov hacia las inmediaciones de ese canal provocando un incendio, algo que pudo ser observado por vídeos que circulaban en redes de difusión de los locales.

El incidente ocurrió poco antes de que entrara en vigor el toque de queda y la militarización de Quito, decretados por el presidente, Lenín Moreno.

Otro ataque fue ejecutado ese mismo día durante el toque de queda cuando un grupo de desconocidos violentó la sede principal de diario El Comercio en Quito e intentaron ingresar al edificio, según reportó el rotativo en su cuenta de Twitter.

Audios difundidos por trabajadores del medio a colegas en redes sociales daban cuenta del asalto y de la situación de incertidumbre, al tiempo que pedían auxilio a las fuerzas de seguridad.

El pasado jueves, el periodista del canal Telemazonas, Freddy Paredes, sufrió una brutal pedrada en la cabeza por un agresor que lo siguió a su salida del Ágora de la Casa de la Cultura, donde se habían concentrado más de 4.000 miembros del movimiento indígena.

En marzo pasado Ecuador aceptó una línea gradual de crédito por valor de 10.200 millones de dólares de varias instituciones financieras internacionales, entre ellos, 4.200 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo cual obligó al gobierno de Moreno a adoptar medidas que desataron el descontento popular.

El domingo 13 el presidente Lenín Moreno dejó sin efecto el decreto que eliminaba el subsidio al combustible, y que había causado las protestas.