Ecuador suspende al partido que lleva a Rafael Correa como candidato a vicepresidente en 2021
El movimiento Fuerza Compromiso Social tiene 10 días para presentar descargos y pruebas de que ha cumplido con todos los requisitos formales para ser un partido.
Rafael Correa
 

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Cada vez se hace más difícil que Rafael Correa vuelva a la política ecuatoriana. A la sentencia de ocho años de cárcel que tiene pendiente ante la justicia de su país, y de la que depende una eventual candidatura del exmandatario a las presidenciales de 2021, se suma ahora un nuevo obstáculo.

La autoridad que regula los comicios ha decidido suspender al partido —junto a otros tres— que iba a ser la nueva plataforma de Correa. El movimiento Fuerza Compromiso Social, que ya sirvió de paraguas para los candidatos del correísmo en las elecciones municipales y provinciales del año pasado, tiene 10 días para presentar descargos y pruebas de que ha cumplido con todos los requisitos formales para ser un partido.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) acató este fin de semana la instrucción de la Contraloría que requería eliminar esas siglas del universo de formaciones que se postulan para las elecciones del próximo año.

En agosto de 2019, el CNE emitió un informe donde ponía en duda que esas y otras tres formaciones hubiesen cumplido en el momento de su inscripción con todos los requisitos. Cuestionó, principalmente, el proceso de recogida de firmas tras detectar números de identidad duplicados, menores de edad e incluso ciudadanos que no están en el padrón.

La formación de Correa, Revolución Ciudadana, que no tiene estructura electoral, emitió un comunicado en el que denuncia que se ha consolidado el “fraude electoral” en Ecuador. “Las ilegales presiones ejercidas contra los miembros del CNE por parte del Gobierno central, la Fiscalía General y la Contraloría del Estado lograron que este organismo retroceda y revoque ocho decisiones anteriores (desde agosto de 2016 hasta ahora) en las que había aprobado y ratificado la vida jurídica de esta organización, que ha participado ya en tres eventos electorales”, recoge el comunicado.

Pese al reproche público, el exmandatario ya había anticipado el escenario de perder la formación política que le había servido de base para hacerse con la Prefectura de Pichincha, la provincia de la que Quito es cabecera, en la última convocatoria a las urnas. A mediados de julio, cuando aún no se resolvía el cuestionamiento de los cuatro partidos políticos ahora suspendidos, Correa participó en una reunión con militantes donde se presentó una nueva coalición, Unión por la Esperanza, que alberga entre otros al partido Centro Democrático, que podría servirle como nueva catapulta para sus anunciadas intenciones de concurrir como vicepresidente.

Además de Fuerza Compromiso Social, siglas con las que el exministro Iván Espinel, ahora en prisión por lavado de activos y con dos causas pendientes por peculado y enriquecimiento ilícito, se postuló en las presidenciales de 2017, la Contraloría requirió la eliminación de Podemos, Justicia Social y Libertad es Pueblo. Este último está liderado por Gary Moreno, hermano del presidente Lenín Moreno.