Bolivia rechaza poner en libertad a Jeanine Áñez

El gobierno boliviano, del izquierdista MAS, calificó de "acciones reprochables" el pedido del secretario general de la OEA, Luis Almagro, por la liberación de Áñez y otros miembros de su gobierno.
Jeanine-Áñez
 

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El gobierno boliviano rechazó este 16 de marzo el pedido de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que deje en libertad a la expresidenta Jeanine Áñez y a dos de sus exministros y anunció que emprenderá acciones contra el secretario general, Luis Almagro.

La OEA manifestó en un comunicado su inquietud “ante el abuso de mecanismos judiciales que nuevamente se han transformado en instrumentos represivos del partido de Gobierno” en Bolivia, el izquierdista MAS.

En ese sentido, el Gobierno de Luis Arce señaló que la OEA presenta “posiciones que denotan injerencia e intromisión en los asuntos internos” del país, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia.

La Cancillería “repudia las opiniones con las que Luis Almagro pretende dañar a un gobierno democráticamente elegido, cuando en su momento evitó pronunciarse sobre las violaciones de derechos humanos durante el gobierno de facto de Jeanine Añez”, señaló en un comunicado el lunes.

La OEA exigió que se conforme una “comisión internacional para la investigación de casos de corrupción desde el último período de Gobierno del expresidente Evo Morales hasta la actualidad”, incluyendo la Administración de transición de Áñez.

 

Acciones contra Almagro

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia expresó en la nota “que llevará adelante las iniciativas necesarias para que las reprochables acciones de Luis Almagro no queden impunes”.

En la misma línea el jefe de bancada en el Senado del oficialista MAS, Adolfo Flores, anunció que presentará un proyecto de declaración parlamentaria rechazando la “la injerencia del secretario general de la OEA”.

Flores criticó que Almagro “pretenda convulsionar el país con sugerencias a la administración judicial (…) está cuestionando al poder judicial”.

Asimismo, el expresidente Evo Morales señaló en su cuenta de Twitter que “las declaraciones de Almagro son un nuevo atentado a la democracia: niegan la autoproclamación de Áñez, las masacres, las 1.500 detenciones ilegales, persecuciones y corrupción en pandemia”.

 

Detención inesperada

 

Áñez fue detenida el sábado en la madrugada, luego de que el viernes se emitiese una orden de aprehensión en su contra por la imputación de los presuntos delitos de sedición, terrorismo y conspiración.

El ministro de Gobierno de la nación sudamericana, Eduardo Castillo, confirmó la detención de Áñez como parte del caso “golpe de Estado”, en el que se investiga el origen de la violencia surgida tras las presidenciales de 2019, en las que el expresidente Evo Morales fue acusado por la oposición de fraude electoral.

El viernes, las autoridades bolivianas detuvieron también al exministro de Energías Rodrigo Guzmán. Éste fue capturado en medio de la calle en Trinidad, en el norte del país, por “tres tipos que ni se identificaron, lo subieron a una movilidad y se lo llevaron”, según contó su esposa, Dalia Lima.

Además de a Áñez y Guzmán, la Fiscalía boliviana acusa en el referido cado a los exministros de Justicia y Gobierno, Álvaro Coimbra y Arturo Murillo, respectivamente. El primero ya se encuentra detenido, mientras que el segundo, mano derecha de Áñez durante su gestión, se encuentra en Estados Unidos.

Redactado con información de EFE y ADN Cuba.