Argentina se retira del Grupo de Lima, bloque regional que denuncia los atropellos de Maduro

Argentina deja el Grupo de Lima, foro regional alineado con Estados Unidos y un duro crítico de Venezuela. 
 Alberto Fernández, un peronista de centroizquierda que ganó la presidencia en una fórmula con la exmandataria Cristina Kirchner
 

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Argentina se retiró el miércoles del Grupo de Lima, un foro regional creado en 2017 y alineado con Estados Unidos que busca una salida a la crisis de Venezuela, argumentando que ha sido inútil para contribuir a resolver el conflicto interno en ese país, informó la cancillería que preside Felipe Solá.

La administración de Alberto Fernández, un peronista de centroizquierda que ganó la presidencia en una fórmula con la exmandataria Cristina Kirchner, rechazó "la participación de un sector de la oposición venezolana como un integrante más del Grupo de Lima", refiriéndose a que el grupo brinda un respaldo al líder opositor venenzolano Juan Guaidó.

Dicha participación opositora "ha llevado a que se adoptaran posiciones que nuestro Gobierno no ha podido ni puede acompañar", indicó el ministerio.

El gobierno de Fernández afirmó que, "en un contexto en el que la pandemia ha hecho estragos en la región, las sanciones y bloqueos impuestos a Venezuela y a sus autoridades, así como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020, no han hecho más que agravar la situación de su población y, en particular, la de sus sectores más vulnerables".

Argentina ingresó en el Grupo de Lima, formado por 14 países americanos y la Unión Europea (UE), por decisión del anterior gobierno presidido por Mauricio Macri (2015-2019). El objetivo de este grupo es propiciar una salida pacífica a la crisis en Venezuela y condenar la ruptura del orden democrático. En 2019, el líder opositor del gobierno interino venezolano, Juan Guaidó, ingresó al bloque.

El canciller de Argentina, Felipe Solá. EFE/ Enrique García Medina/Archivo

El canciller de Argentina, Felipe Solá. EFE/ Enrique García Medina/Archivo

LA SALIDA DE ARGENTINA NO ES UN APOYO A MADURO

Felipe Solá, el canciller argentino, justificó la salida de Argentina del Grupo de Lima como una formalidad y descartó que se trate de un apoyo al dictador Nicolás Maduro, o que pueda afectar la relación con Estados Unidos y las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según explicó Solá en entrevistas a varios medios argentinos, la salida del Grupo de Lima se trató "solamente de formalizar lo que venía ocurriendo desde el 10 de diciembre de 2019", cuando asumió el presidente Alberto Fernández, porque Argentina no participaba de las reuniones ni ha "firmado nunca una declaración" del grupo.

En tanto, consideró "más importante" que el país pertenece desde noviembre pasado al Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela (GIC), integrado por la Unión Europea y países de América Latina, que "es más sutil y global", y también la pertenencia a la CELAC y al Mercosur.

Consideró que el Grupo de Lima "tiene un nivel de dogmatismo mucho mayor", donde se considera que el tema Venezuela es el único que une a los países de la región y deja afuera otros temas, y "no avanzó nunca nada" en términos de cambiar la situación para que el pueblo venezolano deje de sufrir o tenga una situación democrática más sólida.

En cambio, en el GIC "hay un debate sobre cuáles son las mejores metodologías".

Grupo de Lima creado en 2017 para tratar la situación de Venezuela y formado por una docena de países de América

Grupo de Lima creado en 2017 para tratar la situación de Venezuela y formado por una docena de países de América

¿APOYO A MADURO?

Solá negó que la decisión implique un apoyo al gobierno de Maduro: "Es una mala interpretación", dijo.

"¿Es un gran guiño a Chávez? No. Soportamos los insultos de (Diosdado) Cabello permanentemente. Tampoco hemos visto demasiada intención del Gobierno de Maduro de cambiar las cosas nunca. No es lo mismo el Gobierno de Chávez que el de Maduro", señaló a Radio con Vos.

En tanto, dijo que mantendrá la postura de apoyar los informes de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela.

"Tenemos una vara alta en derechos humanos y esa vara hemos decidido que sea la que pone la alta comisionada", dijo Solá, quien recordó que el país sigue sus informes y que además de apoyar el de octubre pasado sobre Venezuela apoyó el de Nicaragua hace 48 horas.

Y señaló que en Ginebra el país ha "pedido la palabra para decir que no significa apoyar los bloqueos económicos que se imponen a los pueblos".

Para Venezuela, Solá dijo que imagina "una salida con tres actores", donde las elecciones "sean controladas internacionalmente" y "legitimadas con la oposición importante presente".

"Tampoco hemos visto demasiada intención del gobierno de Maduro de cambiar las cosas nunca", dijo Solá.