Los seis de Citgo ahora tienen como prisión sus casas en Caracas

 

Los empresarios de también nacionalidad estadounidense pasaron de estar en un calabozo de la cárcel militar de la Dgcim a no poder salir de las viviendas que tenían cuando venían a Caracas a hacer negocios. Tienen vigilancia permanente, y los efectivos deben notificar su estatus a sus superiores a cada momento

Arresto domiciliario. Esa fue la medida que le otorgó la medida a los seis exejecutivos de la empresa filial de Pdvsa, Citgo, la tarde de este 9 de diciembre. Desde ese momento, a los empresarios se les impuso un grillete y no se les tiene permitido salir de sus residencias; todos tienen a un militar en la puerta, quienes deben notificar cada cierto tiempo su estatus.

Luego que José Luis Zambrano, Alirio Zambrano, Jorge Toledo, Tomeu Vadell, Gustavo Cárdenas y José Pereira pasaran dos años detenidos en la sede de la Dirección de Contrainteligencia Militar, ubicada en la zona de Caracas, conocida como Boleíta, recibieron la información que se les había aprobado el casa por cárcel.

Un familiar de los detenidos, que pidió la omisión de su identidad, detalla que hace unas dos semanas un militar de alto rango que hace vida en la cárcel les había preguntado si tenían vivienda en Caracas y que les diera la dirección, que si no la sabían tenían la oportunidad de comunicarse con sus parientes.

Pero la medida de arresto domiciliario no fue igual a tener libertad de hacer lo que quisieran. El gobierno de Nicolás Maduro puso sus normas: estar custodiados diariamente por varios militares, no pueden salir de sus residencias; y mucho menos caminar por las áreas comunes de los conjuntos habitacionales. 

De acuerdo con los familiares y una fuente que pidió la omisión de su identidad esta medida que le otorgó el estado venezolano a los empresarios obedece a una decisión política, debido a que desde que fueron detenidos en noviembre de 2017, sus familiares -debido a que casi todos tienen nacionalidad americana- han pedido ayuda al gobierno de los Estados Unidos para que interceda por su libertad; también embajadas de otros países han hablado sobre el caso. 

 

Empresarios atados a un juicio sin avances

Los seis de Citgo fueron detenidos en noviembre de 2017 tras ser citados a una reunión en la sede de la estatal petrolera, ubicada en Caracas. A su llegada fueron encerrados en una oficina y fueron acusados por la Fiscalía de refinanciar 4 mil millones de dólares en bonos Citgo, donde ofrecían un 50% de la compañía como colateral.

El estado venezolano les imputó un total de cinco delitos, entre ellos malversación de fondos y asociación para delinquir. En junio de 2019,  el caso tuvo uno de sus pocos avances, pues un juez decidió admitir todas las acusaciones, ordenó iniciar el juicio y mantener la medida de privativa de libertad contra los seis. 

Para el 2 de diciembre los tribunales venezolanos fijaron el juicio, pero en horas de la tarde lo difirieron. Las nuevas noticias las tuvieron el 9 de diciembre cuando se dictó el arresto domiciliario. 

A pesar de los retrasos en el caso y las acusaciones por parte de la Fiscalía venezolana, tanto la defensa de los empresarios, como sus familiares, aseguran que los empresarios son inocentes y solo cumplían órdenes de los directivos de Pdvsa.