Hombre de Miami relató cómo fue torturado por el régimen de Maduro

La historia de Carlos Marrón fue citada en un informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que concluyó que el régimen de Maduro había cometido crímenes de lesa humanidad.
Hombre de Miami torturado por régimen Maduro
 

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Un hombre de nacionalidad venezolana que reside en Miami, sur de la Florida (EEUU), denunció haber sido víctima de los crímenes de lesa humanidad del régimen de Nicolas Maduro, informó este miércoles The Associated Press (AP)

“Quiero que el mundo sepa lo que está pasando en Venezuela hoy”, dijo Carlos Marrón en una entrevista exclusiva con la AP. “La tortura continúa bajo la dictadura”. Su objetivo, según dijo, es limpiar su nombre y exponer los abusos que presenció.

La historia de Marrón fue citada el año pasado en un informe del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que concluyó que el gobierno del dictador Nicolás Maduro había cometido crímenes de lesa humanidad, una conclusión que el régimen negó.

Todo comenzó cuando Carlos Marrón empezó a recibir unas llamadas de rescate poco después de enterarse de que su padre no había regresado de su caminata nocturna. Los secuestradores querían tratar personalmente con Marrón y lo hicieron a abordar un vuelo desde su hogar adoptivo en Miami a Venezuela, con el objetivo de negociar una liberación rápida y segura, según reportó la AP.

Pero las cosas no salieron según lo planeado. En el aeropuerto de Caracas, agentes de una temida fuerza de seguridad del Estado detuvieron a Marrón y sin ninguna explicación, lo llevaron a su cuartel general.

El interrogatorio, según Marrón, comenzó en una celda del sótano. Los agentes le exigieron que debía confesar que operaba un sitio web que publicaba el tipo de cambio en el mercado negro del errático bolívar venezolano por dólares estadounidenses, algo que el gobierno socialista consideraba un delito. Cuando lo negó, comenzaron las torturas, golpes y asfixia.

Siguieron dos días de intenso abuso, y el comienzo de casi dos años en la cárcel venezolana. Pues fue acusado de delitos financieros pero nunca juzgado y luego fue liberado por razones que no están claras.

Marrón, de 43 años, dijo que sus problemas con las autoridades venezolanas provenían del dominio del sitio web dolarpro.com. Lo había comprado años antes como una perspectiva comercial, pero nunca lo desarrolló.

El sitio web lo había entregado a un asociado, quien comenzó a publicar noticias e información financiera venezolana, incluida la tasa de cambio del mercado negro de la nación, que era muy diferente de las cifras oficiales. Según la AP, los críticos acusan a los miembros del gobierno de utilizar esta disparidad para obtener enormes ganancias en negocios corruptos.

Un decreto presidencial de 2010 declaró ilegal la publicación de cualquier cosa que no fuera el tipo de cambio oficial, y las autoridades acusaron regularmente a los “especuladores” de difundir información falsa para su propio beneficio personal a expensas de la nación.

Horas después del arresto el 11 de abril de 2018, el principal fiscal de Venezuela y aliado de Maduro, Tarek William Saab, anunció en la televisión estatal que las autoridades habían capturado a Marrón, un "terrorista financiero" empeñado en socavar el sustento de los venezolanos comunes para su beneficio personal. Los cargos, dijo, incluían la publicación de información falsa y lavado de dinero.

“Quizás esté dispuesto a destruir a más de 30 millones de venezolanos”, dijo Saab, comparando las acciones de Marrón con el “asesinato en masa”.

El hombre nacido y criado en Caracas denunció que lo golpearon con una porra de metal en los hombros, las rodillas y la planta de los pies. Le pusieron una capucha sobre la cabeza y la empaparon con agua para crear la sensación de que se estaba ahogando.

“Te asfixian hasta que empiezas a perder el conocimiento”, dijo Marrón. "Una vez que ven que te estás desvaneciendo, dejan de hacerlo".

En una sesión de interrogatorio, un carcelero preguntó si su padre necesitaba una medicina especial porque parecía estar al borde de la muerte. Fue entonces cuando Marrón dijo que sabía que su padre había sido secuestrado por agentes para que sirviera de cebo para atraerlo a él de regreso a Venezuela.

Mucho más tarde, Marrón se enteró de que su padre fue liberado de la misma cárcel cuatro días después de su propio arresto.

Si bien el peor abuso se produjo en los primeros dos días, manifestó que más tarde sufrió una "tortura suave", confinamiento en una celda estrecha con varios otros hombres. Tuvieron que defecar en botellas o bolsas de plástico que podían vaciar cada pocos días. Recibieron poca comida y bebieron agua corriente contaminada que les causó enfermedades digestivas. Marrón dijo que perdió 66 libras (30 kilogramos).

Tamara Taraciuk Broner, subdirectora interina para las Américas de Human Rights Watch, con sede en Nueva York, dijo que el encarcelamiento de Marrón fue típico en la Venezuela de Maduro, donde los civiles a menudo son detenidos arbitrariamente por fuerzas de inteligencia militar y sujetos a abusos y enjuiciamientos sin el debido proceso.

Fue "víctima del perverso sistema que Maduro y sus compinches han puesto en marcha para silenciar a cualquiera que publique información crítica o incómoda para el régimen".

La Dirección General de Contrainteligencia Militar, el organismo que arrestó y detuvo a Marrón, responde directamente a Maduro como comandante en jefe de las fuerzas armadas, dice el informe de la ONU.

Los funcionarios venezolanos han rechazado las afirmaciones de la ONU, diciendo que estaba llena de "falsedades" escritas "por una misión fantasma dirigida contra Venezuela por gobiernos subordinados a Washington".

El relato completo, aquí.