El dólar gana terreno en Venezuela y Maduro lo acepta para mantenerse en el poder

 

La moneda del enemigo público número uno del régimen chavista de Nicolás Maduro, el dólar estadounidense, circula cada vez más en Venezuela en lo que parece un proceso de dolarización no oficial, permitido por el Gobierno por conveniencia política, según un amplio reportaje del portal TalCual, publicado este viernes.

La dolarización informal sigue avanzando en Venezuela, relegando cada vez más a la única moneda de curso legal, el bolívar, añadió el reporte.

Cada vez más comercios dejan de marcar en bolívares los precios de los bienes y servicios que ofrecen y lo hacen en dólares, satanizados durante los 16 años que duró el control cambiario impuesto por Hugo Chávez en 2003.

Incluso las ofertas anunciadas en carteles en negocios pequeños ubicados en las avenidas de Caracas, también están expresadas en dólares, pero no detallan el símbolo.

La tienda por departamentos Traki situada en Los Símbolos ya no ofrece nada en bolívares, añadió TalCual.

Por ejemplo, una camisa de cuadros manga larga para caballeros cuesta “10” y una de manga corta “4”. Un jean sale en “10” mientras que un pantalón beige en “12”.

 

 

corta “4”. Un jean sale en “10” mientras que un pantalón beige en “12”.

“Cuando vi el número 12 pensé que era la talla, pero después me dijeron que era el precio”, dijo una consumidora. “Estamos dolarizados, aunque no oficialmente”, añadió.

En Traki, un kilo de azúcar tiene un precio de 1 dólar, mientras que 500 gramos de pasta larga 50 centavos.

En una tienda en Colinas de Bello Monte, los precios de todos los productos, entre ellos alimentos, medicinas, chucherías, juguetes y artículos de limpieza del hogar e higiene personal, están expresados en dólares y no incluyen IVA.

Té helado, refresco y jugos, cajas de cereales como Froot Loops y de Frosted Flakes (Zucaritas) de Kellogg's, Honey Bunches of Oats y Oreo O's de la empresa estadounidense Post, y del cereal de avena Cheerios, todo se ofrece en dólares. Una presentación pequeña de Special K de Kellogg's salía en 6 dólares, y una caja de Oreo O's, de 907 gramos, 12 dólares.

En un negocio de comida ubicado en Santa Eduvigis, al este de Caracas, las tiras de pollo o asado negro cuestan 7 y 8 dólares, respectivamente.  

 

 

Al tipo de cambio paralelo de este 5 de diciembre (Bs. 43.000/dólar), el plato más económica equivalía a 301.000 bolívares, más de dos salarios mínimos, que se ubica en 150.000 bolívares desde el 1° de octubre.

En Venezuela todos hablan de los dólares, y no solo aquellos que viven en estratos altos, agregó el informe.

Según la consultora Ecoanalítica, el número de transacciones hechas en dólares en el país aumentó de 5% a 40% entre 2012 y la primera mitad de 2019, ocho veces más.

Hoy, 53,8% de las transacciones se pagan en dólares, según un estudio realizado por Ecoanalítica en octubre. Maracaibo ocupa el primer lugar entre las ciudades más dolarizadas de facto, con 86% de transacciones en dólares.

Ecoanalítica asegura que solo 15% de los venezolanos vive dentro de “la burbuja de los dólares”, 35% se mantiene del rebusque y la mitad de la población, sobre todo pensionados y trabajadores del sector público, gana en bolívares y depende del Estado.

El economista Víctor Álvarez aseguró que, ante las sanciones financieras impuestas por Washington y la Unión Europea, el gobierno de Maduro se ha visto emplazado a profundizar el ajuste económico como estrategia de sobrevivencia.

 

 

“Para prolongar su esperanza de vida en el poder, Maduro levantó el control de cambio y ha suspendido el control de precios”, subrayó.

Maduro dice que no ve mal la dolarización de facto que atraviesa la economía.

“Ese proceso que llaman de dolarización; puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía (...) gracias a Dios existe”, ha asegurado, según el reporte de TalCual.

Por su parte, la cadena Deutsche Welle dijo en un reportaje a mediados de noviembre que esa declaración podría parecer contradictoria si se toma en consideración que en el discurso chavista siempre se ha demonizado cualquier influencia extranjera en el país, especialmente del "imperio” estadounidense, cuya supuesta "guerra económica”, que lleva a cabo en confabulación con la oposición venezolana, ha causado la crisis de los últimos años.

Pero, ahora, el uso de divisas extranjeras en la economía venezolana es para el mandatario caribeño "una válvula de escape”, que "gracias a Dios existe”.

Algunos podrían interpretar esto como una insinuación de que Venezuela se encamina a una dolarización formal de la economía, duramente golpeada por la hiperinflación, estimada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 200.000 por ciento en 2019, y 500.000 por ciento en 2020.