Crisis venezolana tiene postrado al transporte público, usuarios recurren a "perreras"

El 80% del transporte nacional está paralizado, y de las 650 mil unidades registradas en el Instituto de Tránsito Terrestre solo funcionan 125 mil, lo que deja en evidencia el enorme déficit de autobuses
Las "perreras" son una opción en Venezuela ante las deficiencias del transporte
 

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Caracas, 27 sep (ADN CUBA).- La aguda crisis sociopolítica que vive Venezuela tiene postrado, como al resto de sectores económicos del país, al servicio público de transporte, y los usuarios tienen que valerse de opciones incómodas, como camiones, para viajar en Caracas y otras ciudades, detalló este viernes un amplio reportaje del portal de noticias Infobae.

El 80% del transporte nacional está paralizado, reveló la nota periodística, y de las 650 mil unidades registradas en el Instituto de Tránsito Terrestre solo funcionan 125 mil, lo que deja en evidencia el enorme déficit de autobuses necesarios para suplir una demanda siempre creciente.

“Esta merma en el parque de autos se inició hace cinco años, desde que se pronunció la caída en la producción del sector automotor, ante la ausencia de divisas para la importación de materia prima que surtan a las industrias locales”, aseguró a Infobae Luis Alberto Salazar, director del Comité de Usuarios del Transporte Público de Venezuela.

Salazar dijo que el gobierno de Maduro prometió subsidiar los costos de neumáticos, baterías, repuestos, acumuladores y lubricantes para favorecer a los transportistas, pero la promesa jamás se cumplió y en estos momentos “estamos en la crisis más severa en los últimos 50 años”, añadió.

Las rutas intraurbanas, suburbanas, troncales y extra urbanas cuentan con pocas unidades, por lo que viajar entre ciudades y estados venezolanos es toda una proeza, dijo.

 

 

Salazar, con más de 30 años de lucha por los derechos de los usuarios, señaló que “no hay posibilidad de reposición de vehículos pues las siete plantas que producían buses en este país están paralizadas, debido a la crisis.

La única planta que trabaja es una del Gobierno en donde se ensamblan autobuses chinos, “pero no cubre medianamente las exigencias del mercado”, subrayó.

Ante este panorama no es de extrañar que en los estados más golpeados por la crisis -Zulia, Táchira, Mérida, Anzoátegui, Sucre y Monagas- la gente se mueva como puede y apele a las llamadas “perreras” o “dog trucks” para ir a la escuela, trabajo o a hacer cualquier gestión.

Se trata de transportes improvisados en camiones de carga y camionetas en donde se habilitan espacios para los usuarios. En algunas ocasiones, la gente va parada o sujetada a cuerdas que se arman de forma rudimentaria.

Salazar consideró que este medio de movilización comenzó ocasionalmente en situaciones de emergencia, como la vivida en 2017, cuando el transporte público se redujo a su mínima expresión, en medio de protestas nacionales contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

“Ahora es lo normal – prosigue- que en muchas ciudades autoridades del Estado socialista promuevan a las perreras pues se habilita este tipo de movilidad desde gobernaciones y alcaldías.

Venezuela está sumida en una grave crisis política, social y económica desde hace al menos cinco años y, según la ONU, un cuarto de su población de 30 millones necesitada de asistencia y más de cuatro millones han abandonado el país desde 2015.

 

 

La crisis y el nuevo brote de tensión política se desataron desde enero pasado, cuando Maduro juró otro período de 6 años que no reconocen la oposición y parte de la comunidad internacional porque a los principales líderes opositores se les impidió participar en esos comicios.

La situación ha parado muchas actividades productivas, y los servicios públicos, como el transporte viven en medio del caos generalizado.

Las perreras ya están en Caracas y seguramente seguirán llegando a otras rutas de la capital debido al deterioro del Metro, “un servicio público que es gratuito y no recibe suficiente dinero para garantizar su operación”, dijo Salazar.

Advirtió que para recuperar el transporte en las ciudades y la conexión con rutas a través de todo el país, se requiere la inversión de unos 2.500.000.000 (dos mil quinientos millones de dólares), pues se requiere incorporar 20.000 unidades, además de garantizar el soporte técnico.

Cada unidad cuesta unos 80.000 dólares en el mercado internacional.