Fauci dice que se puede ir a votar en persona, mientras Trump teme al fraude en el voto por correo
El presidente Trump está preocupado por la posibilidad de que se ejecute un fraude masivo si la votación universal por correo se implementa. Aquí puedes enterarte de cómo se hace el fraude electoral por correo.
Doctor Fauci
 

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"Si usas una máscara, si mantienes el distanciamiento social y no tienes una situación de hacinamiento, no hay razón por la que no puedas hacer eso", le dijo el Dr. Anthony Fauci a ABC News, refiriéndose al hecho de los estadounidenses pueden ir a votar en persona en las elecciones presidenciales de 2020.

Faici coincide de esta manera con lo que el presidente Trump ha venido exigiendo y en contra de la narrativa del Partido Demócrata, que ha impulsado la idea de que la gente debe votar por correo porque es peligroso ir a las urnas.

Fauci agregó que las personas que están "comprometidas físicamente o de otra manera", y que no están interesadas en ir físicamente a las urnas el día de las elecciones pueden usar la votación por correo.

Como todo en esta pandemia, donde ha habido un gravísimo nivel de contradicción en la información que dan los expertos tanto de la OMS como de los organismos de salud estadounidense, Fauci ahora se contradice con los comentaros suyos de abril, cuando le dijo a CNN que no garantizaba que fuera seguro votar físicamente.

Fauci entra así a la batalla de la votación por correo. Trump y los republicanos advirtieron que impedir el voto físico en las urnas puede ser la causa de un fraude electoral generalizado. Pero Pelosi y los demócratas dicen que el voto por correo es seguro. Los estados gobernados por demócratas quieren reformar las leyes para impedirle a la gente votar en las urnas. Y los republicanos los han demandado en las cortes. Los demócratas quieren acabar con un derecho constitucional. Por un lado dicen que no es seguro votar, pero luego se escandalizan cuando Trump dice que, si no es seguro votar, entonces deberían aplazarse las elecciones, y alegan que eso que propone el presidente es inconstitucional, aunque lo es tanto como impedir que la gente vaya a votar.

Los demócratas dicen que Trump se opone a la votación por correo, pero en realidad lo que el presidente ha dicho es que se opone a la votación universal por correo. O sea, que sea obligatorio solo votar por correo y no se pueda ir a las urnas.

Trump ha dicho que podría ocurrir el "mayor fraude de la historia". El presidente continuó diciendo que "no hay nada de malo en salir y votar" en medio de la pandemia de coronavirus.

“Votaron en la Primera Guerra Mundial y en la Segunda Guerra Mundial”, dijo Trump. "Deberían tener una identificación de votante porque los demócratas estafaron al sistema". Y en realidad es absurdo que en Estados Unidos te exijan una identificación para entrar a una oficina federal o montarte en un avión, y no te la exijan para ejercer el acto civil y constitucional más importante de la nación. Sólo en dos tercios de los estados los votantes registrados deben presentar una identificación válida antes de ejercer su derecho al voto. Mientras que no es cierto que en todos los estados se exija a quienes se inscriben por primera vez para votar que presenten esta documentación. En Florida, por ejemplo, usted se puede inscribir por correo sin mostrar un ID y sólo diciendo bajo juramento que es ciudadano de Estados Unidos.

Pero, ¿son infundadas las preocupaciones del presidente Trump, como asegura la prensa de izquierda de Estados Unidos y el Partido Demócrata?

Contrario a lo que mucha gente cree, a pesar de lo establecido en las leyes electorales de EEUU, ya hay antecedentes de fraudes electorales orquestados por los demócratas, en otras épocas, y recientemente, que hacen desconfiar del voto por correo como un medio absolutamente confiable. Mucho más en un país tan políticamente polarizado, donde unos pocos votos pueden definir la elección en algunos estados como Florida.

Andrew Bates, de la campaña de Biden calificó la votación por correo como una práctica segura, pero la verdad es que no lo es.

Un estudio del Centro de Investigaciones Pew realizado en 2012 encontró que había millones de registros de votantes inválidos, debido a que las personas se habían mudado o habían muerto. En ese entonces el Pew dijo que no había "ninguna evidencia" de fraude. Lo que no dijo es cómo lo sabe, porque no hizo ninguna investigación sobre si esas personas muertas o con doble registro para votar habían votado o si habían influenciado en alguna elección sus votos.

El proceso de inscripción de los electores en EEUU exigen que estos informen sobre su nacionalidad y las leyes establecen castigos penales para quienes falsamente asuman este derecho reservado para los estadounidenses. Pero hay al menos 56 casos documentados en los últimos años. Esto, a pesar de que no existe ningún programa de investigación exhaustiva sobre fraude electoral de ilegales votando.

Pero hagamos aquí un recuento notable de algunos sonados fraudes orquestados por demócratas a lo largo de los procesos electorales estadounidenses.

Como está documentado en el estudio “Deliver the Vote. A History of Election Fraud, and American Political Tradition (1742-2004)” de Tracy Cambell, en el siglo XIX, Tammany Hall y el Partido Demócrata organizaron un fraude brutal, dándoles nacionalidad y trabajo a legiones de inmigrantes a cambio del voto demócrata. Tammany también usaba a los “shoulder hitters”, unos temidos delincuentes, para impedir que los republicanos votaran.

“Los votos no hacen los resultados, quienes los cuentan sí”, era la frase que enarbolaba William M. Tweed, según afirma Campbell. Y lo aplicaba en la práctica, sólo en las elecciones generales de 1856 hubo unos 10,000 votos falsos en Nueva York.

Estos procesos de fraude orquestados por los demócratas siguieron a los largo del país luego de la legada del voto secreto y las máquinas de votación. Los demócratas implantaron la supresión del voto de los negros y de los blancos pobres desde principios del siglo XX.

Durante la elección presidencial de Barack Obama en 2008, grupos de organización comunitaria como Acorn, estrechamente vinculado al exmandatario, quien fue su abogado (Acorn desapareció  durante la administración Obama, misteriosamente, tras el escándalo provocado tras ser grabado en secreto al personal de esa organización ofreciendo ayuda para contrabandear niñas de 13 años de edad al país, para trabajar como prostitutas, y dar consejos sobre el establecimiento de un burdel), registraron cifras extraordinarias de votantes que no existían en barrios marginales.

Se ha convertido, desde las elecciones de 2000, en una práctica habitual en muchos estados ver a los votantes afroamericanos emitiendo votos más allá de la hora de cierre oficial, algo que el senador republicano de Misuri, Kit Bondde, llamó "una gran organización delictiva".

Los demócratas argumentan que no se debe pedir identificación para votar a vagabundos, ancianos, estudiantes y pobres.

El fraude más sonado en una elección presidencial en Estados Unidos ocurrió en 1960, durante la elección de John F. Kennedy, el fraude fue orquestado contra Nixon en Illinois y Texas, con la complicidad de la mafia, algo que todos sabemos está ampliamente documentado. En el voto popular nacional, Kennedy venció Nixon por apenas una décima de punto porcentuales (0,1%), el margen más cercano del voto popular del siglo XX. Y ganó sin ganar ni Ohio ni Florida. Nixon fue el primero en perder una elección presidencial a psar de ganar más de la mitad de los estados. Hay consenso en que Nixon ganó el voto popular. Incluso la NBC llegó a anunciar el triunfo electoral de Nixon.  Los republicanos no pudieron revertir los resultados en Texas y en Chicago. En el primero, la maquinaria de Lyndon B. Johnso, también asociado con el mafioso  Carlos Marcello, fue decisiva, había robado los votos suficientes en los condados a lo largo de la frontera con México, como en el Condado de Fannin, que con 4,895 votantes registrados, votaron 6,138 votos personas. En el segundo, la alianza del padre de Kennedy con la mafia y Sam Giancana, que controlaban los grandes centros urbanos, como Chicago, fue decisiva. el partido republicano llevó a cabo en Illinois un recuento de los votos que parecía otorgar la victoria a Nixon por 4.500 votos. Pero Daley, el alcalde de Chicago, se negó a llevar a cabo un recuento oficial. Su hijo volvería a hacerlo durante las elecciones presidenciales entre el demócrata Al Gore y George Bush. Nixón ganó en Illinois 92 de los 101 condados. El fraude vino de Chicago. Un fiscal especial presentó cargos contra 650 personas. Se hallaron casos de hasta 56 personas votando en una misma casa. El Chicago Tribune escribió que las elecciones del 8 de noviembre se caracterizaron por  fraudes graves y palpables. JFK y la familia Kennedy solo siguieron la tradición familiar, pues su abuelo John F. Fitzgerald, se le quitó el escaño en el congreso nacional, cuando pudo probarse que había amañado las elecciones para conseguirlo.

En 1982 Chicago fue escenario del mayor juicio del país por fraude electoral de la historia del país,

Filadelfia, en los 90 se estremeció en una elección para el senado, que envió a prisión al candidato ganador por alterar los votos;

En el año 2000, la batalla electoral en Florida entre Albert Gore y George W. Bush fue cuestionada por fallas en el conteo electrónico. Pero a pesar de las acusaciones demócratas no hubo pruebas de que Gore hubiera obtenido más votos, y la Corte Suprema decretó ganador a Bush, muchas de las boletas en duda habían sido enviadas por correo.

Lo que mucha gente no comprende es que en Estados Unidos es muy difícil hacer un fraude masivo generalizado, porque el sistema de voto electoral lo impide. Y es que las elecciones se hacen por estados, con casi 200 mil centros de votación a nivel nacional. Pero el punto es que basta con que se manipulen las elecciones en estados clave, como Florida o Texas, en elecciones muy estrechas para provocar un fraude electoral. Por eso Texas aprobó una ley que exige identificación para votar, al igual que Arizona. Sólo 17 estados del país piden identificación con fotografía a la hora de votar. Algo tan grave como absurdo.

Los demócratas han estado rechazando las afirmaciones de Trump y el Partido Republicano durante meses, dicen que los casos de fraude electoral real son limitados y afirman que los republicanos están tratando de reprimir la participación de los votantes para mejorar sus posibilidades de ganar las elecciones.

Pero muchos se preguntan cómo se puede hacer fraude en el voto por correo. Pues de muchas maneras. Aquí algunos ejemplos de cómo se puede orquestar el fraude electoral:

1. El cartero Thomas Cooper, de Virginia Occidental, fue acusado en mayo  de 2020, después de que se manipularon ocho solicitudes por correo. Sus afiliaciones partidarias fueron alteradas, dijeron las autoridades.

2. Un concejal de la ciudad de Nueva Jersey y otras tres personas, fueron acusados en un esquema de fraude de votos por correo que terminó con el rechazo del 19 por ciento de las boletas. El concejal de la ciudad de Paterson Michael Jackson, de 48 años, el concejal electo Alex Méndez, de 45 años, Shelim Khalique, de 51 años, y Abu Razyen, de 21 años, fueron acusados de delitos que incluyen fraude en la emisión de votos por correo, posesión no autorizada de boletas y alteración de registros públicos. Todas las votaciones en las elecciones del 12 de mayo en Nueva Jersey se hicieron con votos por correo, una medida que los funcionarios atribuyeron a la pandemia de COVID-19.

3. Errores comunes que anulan votos, que incluyen falta de firma, firma en el lugar equivocado y empaque incorrecto (por ejemplo, marido y mujer que agrupan dos boletas en ausencia en el mismo sobre.

4. Los programas de votación por correo también experimentan consistentemente que las boletas lleguen tarde a las oficinas electorales debido a demoras en el procesamiento postal, así como fraudes electorales, boletas perdidas y boletas con un conteo insuficiente o excesivo debido al mal manejo por parte de los funcionarios electorales.

5. Los funcionarios electorales instituyen procedimientos para proteger la privacidad de los votantes, pero la vulnerabilidad inherente existe para cada boleta.

6. En agosto de 2020, una juez federal de Nueva York ha ordenado que miles de papeletas de las pasada primarias que fueron enviadas por correo sean contadas a pesar de que no tienen el matasellos del servicio postal, porque no hacerlo viola los derechos de los votantes.

7. El 15 de agosto de 2020 el Servicio Postal de Estados Unidos le dice a los estados que los votantes corren el riesgo de que no se puedan entregar sus boletas de regreso a las oficinas electorales a tiempo debido a retrasos en los envíos por correo.

8. Las llamadas “boleteras” actúan nacionalmente. Van con los ancianos y los amenazan con quitarles, asistencia pública: Un escándalo con las boletas ausentes, culminó con el arresto de Daisy Cabrera, quien colaboraba para relegir al alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez.

9. El envío de más de una boleta a la misma persona, un caso reciente en California fue ampliamente difundido.

10. La Comisión bipartidista sobre la reforma electoral federal, presidida por el expresidente Jimmy Carter, y el exsecretario de Estado, James A. Baker III, dijo 2005 que las votaciones por correo “siguen siendo la mayor fuente de fraude electoral potencial (…) los esquemas de compra de votos son mucho más difíciles de detectar cuando los ciudadanos votan por correo”.

Quienes quieran saber más sobre los casos documentados de fraude en el voto por correo pueden entrar a la página de The Heritage Foundation, que leva un registro de los que los han logrado detectar.