El presidente Trump y la primera dama conmemoran a las víctimas del 9-11
El presidente Donald Trump estuvo presente en una ceremonia en el Monumento Nacional del Vuelo 93 en Pensilvania. Es la segunda ocasión que Trump conmemora el aniversario del 11 de septiembre en Pensilvania, pues ya lo había hecho en 2016.
trump y Melania
 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recordaron a las víctimas del 9-11 en una ceremonia en Stoystown, Pensilvania, en el Monumento Nacional del Vuelo 93. 

"Los héroes del vuelo 93 tuvieron el gesto más noble, ya que actuaron en conjunto y en un acto heroico salvaron a nuestra capital", dijo el mandatario.

 Es la segunda ocasión que Trump conmemora el aniversario del 11 de septiembre en Pensilvania, pues ya lo había hecho en 2016 cuando era candidato a la presidencia. El presidente pidió "unidad" en honor a los casi 3000 fallecidos en los atentados terroristas.

"Estados Unidos es un país de héroes. Pudimos observar el valor de los policías, socorristas y obreros que se adentraron en medio de una lluvia de cenizas y ellosle deiron mayor seguridad a nuestro país", dijo Trump.

Las banderas ondearon a media asta en el área de los tres estados: Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut este viernes en memoria de las miles de vidas perdidas en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando aviones secuestrados piloteados por terroristas de Al Qaeda se estrellaron en Nueva York, el Pentágono y en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania.

En la ceremonia de Nueva York estuvieron presente el vicepresidente Mike Pence y su esposa. Ambos leyeron pasajes de la Biblia en la conmemoración del 11 de septiembre organizada por la Fundación Tunnel to Towers. Antes del comienzo de la ceremonia en la cercana zona cero, Pence saludó al candidato demócrata Joe Biden, quien también estuvo presente junto a los gobernadores. Aunque este año no hubo escenarios, en el acto varios oradores hicieron la ya tradicional lectura de los nombres de las víctimas, mientras los familiares estaban en el lugar,  para escuchar los nombres de sus seres queridos.

El repique de campanas, que significa cada ataque del 11 de septiembre de 2001, siguió sonando también, con la guardia de honor.

El Museo y Monumento del 9/11 abrió este viernes para los miembros de las familias de las víctimas, después de estar cerrado durante seis meses. Mañana sábado abrirá al público en general, con entradas cronometradas y todas las reglas de distanciamiento social requeridas.

El Tribute in Light, los rayos de luz que se elevan en el aire podrán verse a partir del viernes al anochecer.

Jim Riches, el padre de un bombero que murió el 9/11 dijo que la ceremonia de recordación de este año "Es otro golpe en la cara". Riches dijo que “cree que otros debían tener la opción de recitar los nombres de los muertos en la plaza conmemorativa, en lugar de escuchar una grabación”. Para Riches, que los organizadores dijeran que querían evitar el contacto cercano entre los lectores de los nombres de las víctimas era una excusa para menospreciar el papel de la familia en la conmemoración de la fecha.

"Desearía que no lo olvidaran, pero lo están intentando", dijo Riches.

No sólo en Nueva York se minimizó el rol de la familia, pues en el homenaje del vuelo 93 cerca de Shanksville los nombres de las 40 personas muertas allí fueron leídos, por una persona en lugar de por varios miembros de la familia. En Nueva York, los líderes del Museo y Monumento Nacional del 11 de septiembre dijeron que su plan para una ceremonia sin lectura honraba las precauciones contra el virus.

Pero otra organización relacionada con el 11 de septiembre, la Fundación Stephen Stiller Tunnel to Towers, organizó rápidamente su propia ceremonia simultánea a unas cuadras de distancia, diciendo que los familiares de las víctimas podían recitar nombres manteniendo una distancia segura.

“Necesitamos seguir recordando a Estados Unidos lo que sucedió hace 19 años. Y necesitan ver esa emoción del día, no una grabación”, dijo el presidente Frank Siller, quien perdió a su hermano, el bombero Stephen.

En concordancia con las críticas a las intenciones de limitar los actos recordatorios, el monumento inicialmente dijo que no iba a haber el tributo a los caídos con los rayos azules de luz que en la noche iluminan el cielo de New York, por el coronavirus, algo que provocó la indignación de los familiares de las víctimas, la policía y los bomberos. Sólo después que la fundación Tunnel to Towers dijera que organizaría la exhibición por su cuenta, el gobernador Andrew Cuomo y el exalcalde Mike Bloomberg, presidente del monumento dijeron que encenderían las luces.

En todo el país, se han cancelado las conmemoraciones del 11 de septiembre con la justificación del coronavirus.