Argentina conspira contra Trump y su "hombre cubano" en el BID
Mauricio Claver-Carone, un cubano americano elegido por Trump como el candidato de Estados Unidos para encabezar el Banco Interamericano de Desarrollo, ha denunciado que enfrenta una conspiración organizada por Argentina y con la complicidad de México, Chile y Costa Rica.
Mauricio Clñaver-Carone
 

Mauricio Claver-Carone, un cubano americano elegido por Trump como el candidato de Estados Unidos para encabezar el Banco Interamericano de Desarrollo, ha denunciado que enfrenta una conspiración organizada por Argentina y con la complicidad de México, Chile y Costa Rica.

Pero, ¿por qué estos 4 países no quieren que el candidato de Trump encabece el organismo económico del continente? Sencillamente, porque Claver-Carone, un hombre con todo el perfil profesional, pues fue director ejecutivo de EEUU en el Fondo Monetario Internacional, quiere reformar un organismo que es cada vez menos funcional, y es un hombre de la mayor confianza del presidente Trump.

Claver-Carone, actual consejero de Seguridad Nacional del presidente, cuenta con el apoyo suficiente para alcanzar el cargo, pues 15 países lo han respaldado públicamente, pero el presidente argentino, el izquierdista Alberto Fernández, aliado de Cristina Kichner y de la dictadura cubana, un representante del socialismo peronista, busca a toda costa evitar la  llegada del hombre de Trump al BID, porque, entre cosas, Argentina tiene más poder de influencia de lo que debería y busca conservarlo a como dé lugar.

El argumento de Argentina defiende la tesis de que no es apropiado discutir y votar para elegir al nuevo presidente de manera virtual en medio de la pandemia, cuando la junta se reúna el 12 de septiembre, y mientras tanto, trata de empujar a su propio candidato, Gustavo Beliz, quien no cuenta con el apoyo necesario para ser elegido.

El gobierno de Argentina, un país que lleva décadas sumergido en una disfuncional socialdemocracia, que va de una crisis a otra, provocadas por un sistema político populista, que determina una economía castrada por instituciones corruptas, por un sindicalismo que frena el desarrollo de la empresa privada, por una moneda débil y una inflación siempre galopante, que limita la inversión extranjera, impide el crecimiento, provoca inflaciones insufribles constantes, se atreve a decir que el BID necesita una “visión latinoamericana, porque somos los más golpeados económicamente”.

 ¿De qué demonios hablan los argentinos? ¿De cuál visión?  Latinoamérica es un compendio de naciones y estados fallidos con economías que no crecen, y que mantienen a sus pueblos viviendo en sociedades política y económicamente inestables. Justo, porque son los más golpeados económicamente, es que necesitan otra visión. La visión latinoamericana es la principal responsable del desastre del continente. Y va siendo hora de cambiar, y qué mejor que hacerlo con la visión de la nación más exitosa del mundo.

Pero a los argentinos les molesta mucho Claver-Carone, porque es un furibundo crítico de los regímenes dictatoriales marxistas de Cuba y su satélite Venezuela, aliados ideológicos de Alberto Fernández y el "kichnerismo", que se propone transformar a fondo el BID, una institución que, controlada por algunos países como Argentina y México, ha sido un verdadero fracaso, ya que, en realidad, desde su fundación en 1959, muy poco ha hecho por ayudar a los más necesitados.

Una de las cosas que les molesta a los argentinos, a los chilenos, a los mexicanos y a los costarricenses, es que Claver-Clarone ha dicho que le daría más representatividad a los centroamericanos y caribeños en las posiciones más relevantes del BID, junto a países suramericanos pequeños.

También les molesta a estos 4 países, que el hombre de Trump ha dicho que desconectaría al BID de la influencia económica de China. Un país que busca penetrar la región con su dinero corrupto, y que compra influencias políticas en todos lados. No por gusto los conspiradores son países donde China está metiendo sus garras.

Tampoco les agrada, que el cubanoamericano quiera limitar la presidencia del BID a un único mandato de 5 años, porque en una región tan acostumbrada a hacer de los cargos un modo de vida, la propuesta no simpatiza a países con influencia política regional.

Mauricio Claver-Carone quiere que el BID ayude al crecimiento económico latinoamericano, para ayudar a estabilizar socioeconómica y políticamente el continente, para evitar las migraciones desordenadas, la corrupción política y la descomposición social, que lleva a fenómenos como el pandillerismo centroamericano.

Estados Unidos tiene derecho a dirigir y sanear una institución a la que le aporta el 30% del dinero que se entrega en préstamos a los países de la región. Un dinero que ha sido derrochado por gobiernos corruptos, en proyectos fallidos, y en mucho tráfico de influencias, perjudicando el bienestar y desarrollo de sus naciones.

Como Argentina, México, Chile y Costa Rica saben que perderían, por el apoyo que tiene el candidato de Estados Unidos, van a jugar sucio, ausentándose de la votación, para reclamar falta de quorum. Esperemos a ver qué pasa en los próximos días. Y mientras tanto, la conspiración argentina tiene el apoyo de la prensa izquiedista del continente que habla de que "los indígenas del Perú" están en contra de Estados Unidos, o de que Evo Morales se opone a la candidatura de Claver-Carone.

Mauricio Claver-Carone sería el primer presidente no latinoamericano al frente del Banco Interamericano de Desarrollo.