Estados Unidos y la evacuación de Afganistán: General Milley contradijo versión del presidente Biden

El general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto y principal asesor militar de Joe Biden, dijo el martes ante el Senado que advirtió al presidente Biden y él no escuchó
General Mark Milley habló ante el Senado sobre la evacuación de Afganistán y contradijo a Joe Biden
 

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El general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto y principal asesor militar del presidente Joe Biden, dijo el martes ante el senado que había advertido al presidente del desastre que se avecinaba en Afganistán, pero que Biden no le escuchó.

Milley añadió que la retirada pudo haber sido “un éxito logístico aunque no estratégico”. La apresurada decisión del presidente Joe Biden de retirar las tropas estadounidenses de Afganistán tuvo un costo terrible, aunque Biden estaba completamente informado de las implicaciones que tendría esta acción. Aun así la ejecutó. Aunque Milley se negó a repetir sus palabras textuales al presidente Biden, facilitó la lectura entre líneas.

El militar explicó que se hizo una opinión, hace un año, de lo que sucedería si las fuerzas estadounidenses salían demasiado rápido de Afganistán. Una opinión que mantuvo desde entonces y que supo transmitir al presidente Biden.

Según sus propias declaraciones, Milley explicó al presidente que una fuerza de al menos 2.500 efectivos debía permanecer en Afganistán hasta que los talibanes cumplieran los compromisos que hizo ese grupo fundamentalista, en febrero de 2020, cuando firmó un acuerdo de paz en Doha, Qatar, con la administración Trump. Biden negó públicamente, durante una entrevista, que se lo hubieran recomendado, pero el general Milley lo contradijo o incluso lo desmintió ayer ante el Senado.

Entre esas promesas pactadas por los talibanes se encontraba la implementación de un alto el fuego y el esfuerzo de buena fe para negociar la paz con el gobierno afgano. Pero los talibanes no cumplieron con las obligaciones adquiridas en virtud del acuerdo y se negaron a renunciar a al-Qaeda, dijo Milley a los senadores.

El general describió aquello que siempre estimó que sucedería tras una retirada precipitada de las tropas estadounidenses:

-Colapso del ejército y del gobierno afganos y una guerra civil o una toma de poder por los talibanes.

-Inestabilidad de la región, con Pakistán, vecino poseedor de armas nucleares, así como un impulso del extremismo violento a nivel mundial que afectará a los Estados Unidos en el futuro,

-La miseria humana resultante en Afganistán incluiría "un número significativo de refugiados, una degradación de la salud, las escuelas, los derechos de las mujeres y los asesinatos por venganza".

Biden escuchó todo esto y permaneció imperturbable, firme en su impulso de cumplir con la promesa de campaña para traer a casa a un número relativamente pequeño de tropas desplegadas en Afganistán, dijo el general.

"Sí, las cosas que enumeré probablemente estén sucediendo ahora mismo", respondió el general a Deb Fischer, senador republicano.

El militar admitió que lo sorprendió que todo ocurriera tan pronto, incluso antes de lo que él pensó. Lo de Biden ha sido un error de cálculo con resultados desastrosos y predecibles. La resistencia militar afgana se evaporó ante la ofensiva de los talibanes. El gobierno en Kabul colapsó y los talibanes se tomaron el poder.

La evacuación de ciudadanos estadounidenses y afganos (en riesgo) fue un éxito operativo con más de 124.000 personas transportadas por aire, pero estuvo marcada por el caos.

La retirada deja como secuelas la masacre de 13 soldados estadounidenses y de decenas de afganos muertos en un atentado suicida; el asesinato de 10 afganos inocentes, incluidos hasta siete niños, en el  ataque con aviones no tripulados de Estados Unidos; y el fracaso para rescatar a un número incalculable de ciudadanos estadounidenses que todavía se encuentran varados en Afganistán.

La evacuación de Afganistán será una mancha en el legado de Joe Biden y ahora el presidente no puede decir que no fue advertido.  

A partir de lo que se ha visto en estas semanas, en relación con la evacuación estadounidense de Afganistán y los errores del gobierno Biden, Rafael Rincón-Urdaneta, analista político internacional y director del Proyecto Quadriga, observó que: “el deterioro o el impacto negativo para la imagen de los Estados Unidos excede a la administración Biden”.

“Nadie duda del "hard power" (capacidad y poderío militar y económico) de los Estados Unidos, pero el "soft power", esto es, su poder de atracción, si se ha visto afectado desde hace unos años”, explicó Rincón-Urdaneta al referir puntualmente la cuestión de la imagen y de la percepción sobre los Estados Unidos como potencia mundial.

El experto agregó que la forma en que ocurrió la salida de los Estados Unidos de Afganistán golpeó la imagen de poderío y de confiabilidad de este país y que los errores de la administración Biden están siendo instrumentalizados por sus adversarios y grandes oponentes, además de que en lo interno pueden generar, en alguna medida, un impacto electoral desfavorable para los demócratas en la elección de medio término.

“Estos hechos no le hacen bien al gobierno Biden y pueden tener consecuencias electorales para su partido, pero más grave aún es lo que está causando a la imagen internacional de los Estados Unidos, sus efectos y sus consecuencias”, añadió.

Las expectativas con Biden han ido moderándose. Todas las señales indican que el reposicionamiento del “soft power” de los Estados Unidos y de la imagen estadounidense como potencia global tampoco tendrá lugar con este gobierno, según comentó para este medio, desde la capital chilena, Rincón-Urdaneta.