Sicarios asesinan al “último gran capo” del Cartel del Norte del Valle
Este narco colombiano empezó a traficar cocaína desde los años noventa y ayudó a consolidar el poder de su organización en el Valle del Cauca.
Carlos Alberto Rentería, exnarcotraficante del cartel del Nortel del Valle
 

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“Beto” Rentería, el último capo colombiano del antiguo y poderoso Cartel del Norte del Valle, fue asesinado con un disparo en la cabeza en la noche de este miércoles 16 de septiembre, mientras se encontraba en su residencia en el barrio Sajonia, en Tuluá, Valle del Cauca.

Rentería logró ser el hombre más poderoso del Cartel del Norte del Valle y había regresado a Colombia en 2018 después de ser extraditado a los EE.UU., donde fue condenado a más de siete años de prisión por el delito de tráfico de drogas. 

Según una de las versiones, a sus 73 años de edad, el capo de la droga se encontraba en su domicilio; eran alrededor de las 9:00 p.m. cuando un sicario le disparó en la cabeza y en el pecho, aprovechando que estaba cerca de una ventana. Luego el presunto asesino huyó en una motocicleta, donde su cómplice lo esperaba.

“Beto” fue capturado en Venezuela en 2010 y catalogado por las autoridades colombianas como “el último gran capo del Cartel del Norte del Valle”. Ayudó a consolidar el poder de su organización en el Valle del Cauca, después de que los hermanos Rodríguez Orejuela negociaran el desmantelamiento del Cartel de Cali a cambio de beneficios judiciales.

“Tenía funciones en el movimiento de cargamentos de droga, asesinatos de los enemigos del cartel e iniciativas de soborno para obtener protección política”, según información del Departamento de Estado de EE.UU., quienes ofrecían una recompensa de hasta $5 millones de dólares por su captura. 

Entre 1990 y 2004, Rentería exportó aproximadamente 500 toneladas de cocaína desde Colombia a los Estados Unidos, valoradas en más de $10 millones de dólares, razón por la cual fue acusado formalmente por un jurado federal en Washington D.C. por los delitos de narcotráfico y lavado de activos. 

“Beto” manejaba un perfil bajo y era conocido por “viajar a Argentina constantemente, siempre afeitando su bigote para tratar de no ser interceptado por las autoridades, pues en los carteles de búsqueda de la Policía Nacional lucía como el mismo Pablo Escobar”, informó el Espectador.

Fue hasta 2010 que Rentería fue detenido en Valencia, Venezuela, por un grupo combinado del Servicio Bolivariano de Inteligencia, la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) y la Agencia Británica Responsable para el Crimen Organizado (Soca, por su sigla en inglés), y extraditado en un avión de la DEA acompañado de los narcos Luis Frank Tello Candelo, alias el ‘Loco Frank’, y Carlos Ojeda, alias el ‘Ingeniero del mar’.

Desde su regreso a Colombia, Rentería empezó a tener una vida normal y se presentaba como un comerciante de la zona. Después de su asesinato, las autoridades colombianas investigan las diferentes versiones que rodean su muerte.

El cuerpo de ‘Beto’ fue trasladado a la ciudad de Cali, capital del Valle del Cauca, para practicarle la necropsia, mientras que las 3 balas calibre 9mm encontradas en la escena del crimen, están siendo analizadas en un laboratorio de la Policía.