Se calienta la confrontación entre candidatos a la alcaldía de Miami Dade
Y aunque todos dicen que son la mejor opción, como es lógico, las acusaciones entre Álex Penelas y Estaban Bovo se han intensificado en los últimos días con una guerra de anuncios.
Candidatos
 

Las elecciones para la alcaldía del condado Miami Dade están al rojo vivo. La batalla entre los principales candidatos es descarnada. Y aunque todos dicen que son la mejor opción, como es lógico, las acusaciones entre Álex Penelas y Estaban Bovo se han intensificado en los últimos días con una guerra de anuncios.

Penelas ha enturbiado la campaña con acusaciones de las que, hasta ahora, no ha mostrado ningún tipo de evidencia, con un anuncio televisivo donde intenta hacer ver que detrás de la campaña de Bovo hay dinero sucio del gobierno de Nicolás Maduro. Todo, debido a la amistad entre Bovo y el excongresista David Rivera, quien supuestamente recibió 15 millones de PDVSA para hacer labores de cabildeo. En su momento, Bovo dijo: “El señor Rivera ha donado a mi campana, como persona, mil dólares, que vamos a devolver. Soy su amigo y lo que he leído me molesta, si es cierto. Me asombra. Pero eso no debe implicar que algún gobierno este financiando mi campana”.

Penelas dice que parte del dinero de Maduro fue a parar a manos de Esther Nuhfer, una recaudadora de dinero para Bovo. Y ha acusado a Bovo de usar ese dinero para atacarlo. Bovo despidió a Nuhfer en mayo, y niega vehementemente las acusaciones.

Recientemente ha pedido a Penelas que deje de mentir y que retire su comercial porque no se ajusta a la realidad, aunque Penelas se ha negado a hacerlo. El abogado de su campaña le envió una carta a Penelas pidiendo que cese y desista de enviar  estos anuncios que sugieren que la campaña de Bovo pudiera estar utilizando dinero del gobierno de Nicolás Maduro.

En un debate televisivo en julio, Bovo atacó con fuerza a Penelas, cuando describió el período en que Penelas fue alcalde del condado de esta manera: “El nivel de corrupción que creaste en el condado fue asqueroso. Lo que dejaste en el condado teníamos que nosotros limpiarlo, si no balanceábamos el presupuesto, colapsaba el sistema de transporte”.

También lo acusó de dilapidar millones de dólares del famoso impuesto del medio centavo para el sistema de transporte, que los miamenses recuerdan como una de las peores burlas de que han sido objeto, pues el transporte, 16 años después, no ha mejorado, pues se ha gastado en todo menos en mejorar el transporte público, que sigue teniendo un servicio muy pobre, demorado y sin cubrir áreas importantes del condado

En el debate televisivo Penelas atacó a Bovo con el mismo argumento de su anuncio, que parece ser el único argumento político que tiene contra Bovo, cuando le dijo:“$3 millones de ese dinero fue a la jefa de finanzas de su campaña. ¿Dónde está el resto del dinero? El corrupto aquí señor, Bovo, es usted”.

Pero Bovo contratacó con todo, dejando mal parado a Penelas: “Cuidado padrino de la corrupción con lo que hablas. Si estás asumiendo que el gobierno de Venezuela tiene que ver algo con mi campaña, es una locura”.

Bovo ha sido contundente al declarar que “Es triste que los que están aspirando a representar nuestra  comunidad le mientan al pueblo para llegar al poder. Lo que dice es una mentira”.

Esteban Bovo recibió este viernes, en un acto de campaña en Coral Gables, el apoyo de líderes locales nicaragüenses y estudiantes y graduados de la Universidad Internacional de la Florida, y aseguró que “Nadie que está asociado a mi campaña puede tener ningún tipo de vinculación con dictaduras, ni con corrupción, ni con comunismo”.

Pero Penelas dice que “es una hipocresía envolverte en la bandera venezolana y sin embargo asociarte con personas que están haciendo negocio con Nicolás Maduro”, aunque la verdad es que David Rivera no está asociado a la campaña de Bovo.

 En el acto de campaña, donde Bovo dijo que “El único fiscalmente conservador que está aspirando soy yo, el único”, recibió el respaldo de un peje gordo de la política, el senador federal Marco Rubio, quien aseguró que Bovo es la mejor opción para liderar la alcaldía del condado”.

“La respuesta a la pandemia, el desorden que ha ocurrido en las calles, eso ha sido el resultado de las medidas tomadas o no tomadas por oficiales electos a nivel local y por eso son tan importante esta elecciones”, dijo Marco Rubio.

Penelas, sin embargo, a pesar de sus rudos ataques, dice que está preocupado por la polarización política de la campaña.

Detrás de la publicidad de Penelas está la compañía Balsera comunications, a la que la campaña de Penelas le ha pagado cientos de miles de dólares por la publicidad. El grupo está encabezado por Freddy Balsera, un cubanoamericano de pensamiento izquierdista, quien representa en los medios de comunicación los intereses políticos del Partido Demócrata, y que también favoreció la política de Obama hacia Cuba. 

Pero esta elección también cuenta con otros candidatos. Los mejor posicionados, junto a Penelas y Bovo, son: la comisionada Daniella Levine Cava y el exalcalde de Miami Xavier Suárez, padre del actual alcalde de Miami Francis Suárez.

Pero, ¿quiénes son y quiénes están detrás de cada candidato?

Aunque esta elección es no partidista, los candidatos tienen marcados perfiles ideológicos: Penelas y Levine Cava son demócratas con ideas socialistas. Mientras que Bovo y Suárez son conservadores, aunque Bovo es quien más se identifica con la doctrina fiscal republicana.

El principal donante de Penelas es el magnate de la salud de Miami Mike Fernández, quien le dio 300,000 dólares. Fernández es un férreo crítico del presidente Donald Trump, y lo ha atacado con frecuencia. De Trump ha dicho, que "Con el dinero que le dio su padre hasta un necio hace fortuna”. Fernández ha impulsado un acercamiento con la dictadura castrista de Cuba, y acompañó a Obama en su viaje de reconciliación con Raúl Castro. Penelas ha recaudado casi 5 millones de dólares, y es la fuerte apuesta de la izquierda socialista de Florida para controlar el condado.

Levine Cava, la otra representante de la izquierda, ha recibido el respaldo del millonario de los fondos de cobertura Donald Sussman, que le dio 900,000 dólares. Sussman, un rico izquierdista, fue el principal donante en 2016 de Hillary Clinton. Cava no niega su visión progresista de lo que debe ser el condado. Ha dicho, en tono populista, que “Estoy lista para mejorar la salud pública, mejorar la economía, en el futuro vamos a tener que reinventar la economía, y yo soy la persona que siempre está involucrada en la comunidad”.

Cava fue respaldada por Merrett Stierheim, un enemigo político de Penelas. Stierheim trabajó para Penelas en la alcaldía, antes de que éste lo despidiera por oponerse a ciertos juegos políticos.

En clara referencia a Penelas, Stierheim dijo que Cava no estaba endeuda con intereses especiales.

Bovo, quien tiene respaldo de importantes líderes locales, ha recibido, de la Fundación para los Valores Humanos PAC de Miguel Díaz de la Portilla, 17,000 dólares. Dinero que ha sido cuestionado, porque la donación la hizo un cabildero de Siemens, una compañía alemana que ha obtenido un contrato de semáforo para el condado de $ 160 millones.

Pero Penelas no ha cuestionado esas donaciones, porque él tampoco parece estar ajeno al manejo de ciertas influencias, ya que entidades vinculadas a Prestige Companies, un constructor del condado, le han dado unos  200,000 dólares, y todos sabemos la importancia que tiene el alcalde del condado sobre la concesión de permisos de construcción. Igualmente ha recibido dinero de Timothy Rand, quien tiene contratos con el aeropuerto de Chicago, y Penelas, de llegar al condado, tendría mucha influencia en los contratos del MIA.

Xavier Suárez, un conservador, ha recaudado poco dinero, y sabiendo que no puede competir en recaudación con sus rivales, le apuesta a su trabajo en la Comisión del Condado, y a su pasado como alcalde, que lo ayuda a que los votantes conozcan quién es. Es, quizás, el candidato que más le ha apostado a anunciarse en las redes sociales.

El 18 de agosto sabremos quiénes irán a una segunda vuelta, pues no parece posible que ninguno de los candidatos alcance el 50% de los votos que se necesitan para ganar en la primera ronda.