Cubanoamericana inaugura primera franquicia de Chick-fil-A en Hialeah
Cynthia Bowles ve con optimismo el crecimiento de la franquicia en sur de la Florida y proyecta que los siete nuevos restaurantes crearán más de 700 empleos.
Franquicia de Chick fil A
 

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Una mujer de raíces cubana inaugura la primera filial de Chick-fil-A en Hialeah, en el condado estadounidense de Miami-Dade (Florida), que abre sus puertas este jueves 3 diciembre frente al Westland Mall, y que busca generar 120 puestos de trabajo a tiempo parcial y completo.

Cynthia Bowles, de 39 años de edad, aseguró que la nueva franquicia ofrecerá comida gratuita para maestros de escuelas públicas. Un impacto positivo en la comunidad de Hialeah tras la crisis sanitaria, social y económica que ha generado la pandemia.

Destacó, además, que la filial de Chick-fil-A se ha asociado con Feeding America para donar $25.000 dólares a las organizaciones de Hialeah en su lucha contra el hambre. Bowles es uno de los muchos operadores de franquicias del sur de Florida que vive y trabaja en la comunidad donde se encuentran sus restaurantes.

La compañía, con sede en Atlanta (EE.UU.), anunció que abrirá siete nuevos restaurantes en el sur de Florida; cuatro de ellos en Miami-Dade, uno en Broward y dos en Palm Beach.

“Es un orgullo poder inaugurar nuestra sede en Hialeah, la ciudad a donde mis padres llegaron cuando emigraron de Cuba. Yo nací en Hialeah. Para mí es un orgullo traer el primer Chick-fil-A a Hialeah”, dijo Bowles a el Nuevo Herald.

Los restaurantes de Hialeah y de Boca Ratón son los primeros en abrir. Las franquicias de Boynton Beach, Davie, Kendall, Miami Beach y River Landing se espera que abran en la primera mitad de 2021.

Para Cynthia Bowles, propietaria del primer restaurante Chick-fil-A en Hialeah, el crecimiento continuo de la franquicia es un movimiento positivo para la comunidad del sur de Florida.

Desde que abrió la primera filial en 2008 en el condado de Miami-Dade, Chick-fil-A ha donado casi 2.700 libras de alimentos a través de Shared Table y ha otorgado $132.500 dólares en becas universitarias a 65 miembros del equipo de trabajo de las tiendas en el condado.

Bowles manifiesta que muchos Chick-fil-As del sur de Florida, crean decenas de puestos de trabajo. En total, se proyecta que los siete nuevos restaurantes crearán más de 700 puestos de trabajo.

Los padres de Bowles llegaron a Hialeah en la década de los 80 y comenzaron a vender pescado en un camión. “Poco a poco crecieron, abrieron su propio restaurante y ahí me crié. Ahí trabajaba después de la escuela. El restaurante se llamaba Orlando Seafood. Ahí aprendí que con mucho trabajo, mucho esfuerzo y con un corazón para servir, todo es posible. Ahí encontré mi pasión por servir a los demás”, contó al Nuevo Herald