¿Dejará de ser Luis Alberto Rodríguez López-Calleja el principal testaferro de la tiranía cubana?
No solo el general castrista Luis Alberto Rodríguez López-Calleja debe estar preocupado por la sanción que le fue impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos
¿Dejará de ser Luis Alberto Rodríguez López-Calleja el principal testaferro de la tiranía cubana?
 

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No solo Luis Alberto Rodríguez López-Calleja debe estar preocupado por la sanción que le fue impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

A estas horas el general, jefe del conglomerado empresarial GAESA, adscrito a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) del régimen cubano, debe estar armando su rompecabezas para no perder el imperio que tanto él, como cabeza de la empresa –la parte visible–, y los otros, –“los invisibles”– han estado construyendo por medio de la corrupción y de actividades ilícitas.

La OFAC que pertenece al Departamento del Tesoro, añadió a su Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas a López-Calleja, máximo directivo de la sociedad anónima GAESA.

Lo importante es conocer qué implica estar en la lista negra de la OFAC y la razón por la cuál ha sido sancionado finalmente uno de los hombres más influyentes y poderosos de Cuba y América Latina hasta donde se conoce.

La OFAC: “Administra y hace cumplir las sanciones económicas y comerciales basadas en la política exterior de EE.UU y los objetivos de seguridad nacional contra países y regímenes extranjeros objetivo, terroristas, narcotraficantes internacionales, las actividades relacionadas con la proliferación de armas de destrucción masiva y otras amenazas a la seguridad nacional, la política exterior o la economía de los Estados Unidos”. 

La congelación de los activos y el control de las transacciones son las sanciones que administra e impone la OFAC. De esta forma, controla lo que llaman “la propiedad objetivo”, es decir, los movimientos, poderes y beneficios que estén relacionados con la propiedad bloqueada, están totalmente prohibidos por la OFAC. Lo que supone que nada sale ni entra a la propiedad. En otras palabras: ¡PARÓN!

A las personas y empresas norteamericanas se les prohíbe relacionarse con Nacionales Especialmente Designados y personas bloqueadas (SDN), da igual el lugar donde estén; de esta manera, él o los sancionados que pretenden burlar el control simplemente no podrán hacerlo. 

Por ejemplo, los norteamericanos, personas y entidades que se hayan constituido en los Estados Unidos, sus sucursales en el extranjero; así como, los extranjeros residentes permanentes sin importar dónde se encuentren, no pueden ni vender bienes, hacer transacciones financieras ni prestar servicios a aquellos que están dentro de los programas de sanciones generales ni a los que estén en la lista SDN. Esto es que deben regirse por las regulaciones de la OFAC.

Este freno es lo que se le ha aplicado a López-Calleja, el primero seguramente de muchos otros que caerán como moscas.

Las declaraciones de Mike Pompeo, Secretario de Estado de EE. UU exponen la razón de la sanción: “Hoy, Estados Unidos agregó a Luis Alberto Rodríguez López-Calleja a la lista SDN. Dirige GAESA, un conglomerado de propiedad militar cubana que ayuda a financiar la opresión del régimen en Cuba y la interferencia en Venezuela. Esta acción reducirá la capacidad del régimen para reprimir a su propio pueblo”.

 

¿Por qué? Muy sencillo, GAESA no solo domina la mayoría de las empresas en Cuba, sino que es un monopolio con fachada estatal con apellido S.A (no se sabe de quién es la propiedad, pues es anónima) que se ramifica por toda Latinoamérica, hasta donde se conoce.

Esto proporciona un poder ilimitado a sus actuantes que presuntamente realizan actividades de corrupción, narcotráfico y terrorismo, además de inocular el comunismo a las regiones latinoamericanas, fomentar la inestabilidad y eliminar la democracia. 

El objetivo es claro, parar de alimentar a los militares, al servicio de la Seguridad del Estado cubano, en específico y por ahora, a López-Calleja.

Se la pusieron incómoda y difícil al general. La administración de Donald Trump está aplicándosela a la tiranía cubana. Los está dejando poco a poco sin oxígeno. ¿Quién será el próximo? No sabemos pero sigamos denunciando, estamos del lado correcto, los que defienden, apoyan o son cómplices de la tiranía están del lado del MAL. 

Escrito por Manuel Milanés

Manuel Milanés. Licenciado en Economía de la Universidad de la Habana. Empresario, Economista y Anticomunista.