Activista cubana retenida en aeropuerto turco: "Me quitaron pasaporte, maletas"

La joven también ha sido víctima de discriminación por ser transgénero y cubana. Autoridades turcas le indicaron que sería deportada
La joven también ha sido víctima de discriminación por ser transgénero y cubana
 

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La activista trans cubana Shayra González Pernía se encuentra retenida en el aeropuerto internacional de Estambul, Turquía, y las autoridades de ese país amenazan con enviarla Rusia, donde sería deportada a Cuba.

González Pernía estuvo tres meses viviendo en Moscú y en diciembre de 2021 decidió viajar a Egipto, otro de los países con libre visado para cubanos. Allí estuvo otro mes y decidió continuar viaje a Serbia.

En el trayecto a Serbia la opositora cubana realizó una escala en el aeropuerto de Estambul el 10 de enero de 2022 y las autoridades migratorias le comunican que 'no querían cubanos en Serbia', por lo que no la dejan tomar el siguiente vuelo.

Shayra se vio obligada esa misma noche a comprar otro boleto con destino a Moscú nuevamente por un valor de 235 euros. Ya en Moscú no le permitieron ingresar y la devolvieron al aeropuerto de Estambul el 11 de enero, donde está retenida actualmente.

"Me quitaron el pasaporte, las maletas. No he podido bañarme. Tengo mal olor. He pedido tres veces el pasaporte y no me lo han querido dar. Estuve incluso esposada y me volvieron a soltar", declaró a ADN Cuba.

La joven también ha sido víctima de discriminación por ser transgénero y cubana.

"Cuando ven que eres trans, cubana, lo que hacen es reírse. Cuando ven que en mi pasaporte aparece otro nombre ya son más risas", contó.

Este 12 de enero las autoridades turcas le comunicaron que sería montada en avión rumbo a Moscú el 14 de enero y de allí la deportarían a la Isla. Ella teme por su vida debido al activismo que realizaba en Cuba.

González Pernía participó en las protestas populares del 11 de julio de 2021 en La Habana.

"Salí con mis chancletas y un vestido y fue el día más feliz que he tenido en mi vida. Me sentí feliz porque vi al pueblo despertando. Muchos de mis amigos fueron detenidos. Regresé a mi casa y hubo un silencio infernal. Veía cómo se llevaban a las personas que habían marchado. Ahí decidí que tenía que irme del país porque iría presa en cualquier momento", recuerda.

La mujer también denunció las pésimas condiciones del local donde la tienen retenida.

"Mi cuerpo me duele tanto. El piso frío es la única opción para dormir. Me acerqué a la calefacción porque creo que iba a morir de tanto frío", agregó.

Intentó pedir asilo político en Turquía y migración le niega ese derecho.