Laritza Diversent: Todos obvian que en Cuba existe un único partido y una sola ideología

La abogada de Cubalex, Laritza Diversent, llamó a combatir "el silencio y la indiferencia" durante su intervención en la Cumbre de Ginebra por los Derechos Humanos y la Democracia.

Para explicar al público presente, Diversent contó que "en la Isla hay elecciones periódicas, pero no son libres ni transparentes. Un grupo político ha permanecido en el poder por más de 60 años, sin alternancia. Una misma persona ocupa cargos políticos en varios órganos del Estado. Participa en la formulación de las leyes y también es su ejecución. El poder judicial no existe".

La jurista agregó que las personas no pueden criticar al gobierno y si lo hacen, son acusadas de recibir financiamiento del exterior.

También habló sobre la libertad de prensa, asociación y expresión, atacadas constantemente por el régimen. "Publicar una nota periodística en un medio digital independiente, un comentario en las redes sociales o reunirse con personas que piensan diferente, es suficiente para que, en nombre de la defensa y soberanía nacional, detengan, interroguen, amenacen y lleven a prisión a cualquier ciudadano cubano. Incluso, las autoridades impiden a los activistas, artistas y periodistas disidentes moverse dentro de su país y salir de él".

Cubalex fue fundado por Laritza y otras personas en 2010 para ofrecer asesoría legal gratuita a personas, sobre todo opositores, desamparados por el Estado. Ofrecieron servicios hasta que en septiembre de 2016 la sede donde radicaban fue allanada con violencia por agentes de la Seguridad del Estado.

Posteriormente, Diversent y otros colegas se refugiaron en Estados Unidos.

"Llevo casi tres años sin regresar, sin poder abrazar a mi madre. No pude darle el último adiós a mi abuelo cuando falleció el año pasado. Aún lloro la ausencia de todo lo que conocí durante la mayor parte de mi vida y me vi obligada a abandonar. No sé si podré volver algún día, pero estoy aquí porque no me doy por vencida", expresó.

"Tenemos muchos obstáculos en nuestro camino, especialmente prejuicios que nos ubican en extremos ideológicos y posiciones radicales, y que atentan contra nuestro derecho de ser escuchados. Pero ustedes pueden ayudarnos a cambiar esa realidad. Ayúdennos a promover las voces y narrativas de periodistas y defensores de los derechos humanos. Lleven nuestros mensajes e historias a cada rincón del planeta en diferentes lenguas, para que todos conozcan la verdad sobre la situación de los derechos humanos en Cuba", concluyó la abogada.