“Coyuntural”: la palabra del momento que tiene a Cuba haciendo chistes

La palabra del momento en Cuba, “coyuntural”, es poco común, sobre todo para el cubano de a pie. ADN CUBA hizo un recorrido por barrios de La Habana, que arrojó un asombroso desconocimiento sobre su significado.

Marianela Bueno, dependiente de una cafetería en divisas enmarcó mucho las cejas cuando la oyó y dijo estar en China.

Tengo que buscarla en el diccionario, a ver qué dice. No tengo la menor idea. Me senté a ver a Díaz-Canel en la Mesa Redonda, pero me paré enseguida cuando la escuché. La cabeza me dio vueltas. Se me estaban quemando los frijoles, que no tenían sazón y el aguacate se iba sin sal. ¿Esto tal vez sea será una ‘coyuntural´?”.

El custodio de la cafetería es Ángel, de 70 años. Cuida sentado en una silla en la esquina del kiosco. Para él coyuntural viene de algún problema en la espalda. Se toca el lomo. “Algo de aquí”, dice.

En Santa Fe, al noroeste de La Habana, Irasema Benítez, cristiana y líder de una célula de la Iglesia Metodista, accede a contestar:

Creo que significa cuando dos cosas van juntas. Que se complementan. No sé qué dirá el diccionario, pero creo que es una cosa que va pegada a otra”.

En cambio Juanito, técnico de audio de un círculo social de Playa, padre de tres niños, cuando se le pregunta por el calificativo exclama: “¡Yo lo único que sé, es que la cosa está de P mayúscula! No hay combustible, no hay comida, van a cerrar las escuelas, no sé para dónde va esto. Ayer estuve tres horas en el Parque de la Fraternidad y no venía una guagua, había un mar de gente. Me quería dar un infarto porque iba llegar tarde al trabajo y el administrador me quiere botar para meter al primo. Cuando por fin vino una 222, la gente se tiró al abordaje, y comenzó a montar hasta por las ventanillas”.

 

     

    El chofer se molestó y bajó de la guagua ‘cabronea’o’. Se sentó en un banco a fumar y dijo: ¡Hasta que todos no se bajen y paguen la guagua no me voy! Y un loco, que había sido chofer se sentó en el timón y gritó: ¡Arriba, que se fue el tour! Y bajó por Monte como una saeta, ante la mirada atónita del chofer. Gracias a eso llegué a tiempo a la pincha”.

    José Díaz, pintor y nativo de Jaimanitas, considera que coyuntural es el nombre escogido por el gobierno para no llamar a lo que se vive hoy en Cuba como “Periodo Especial Dos”.

    Todo el mundo sabe que es otro Periodo Especial, porque lo estamos viendo con nuestros propios ojos. Escríbelo: viernes trece, de septiembre, noche de luna llena, día en que comenzó el ‘período especial dos’. Porque ahora la gente después de 20 años, se pone a decir que el ‘período especial uno’ comenzó en 1992, otros que fue con el Maleconazo, otro dicen que fue cuando aquel discurso de Lage, comunicándole a la población que la economía cubana tocaba fondo, pero yo sí sé la fecha exacta, era 7 de septiembre del año 1993, víspera de la Caridad del Cobre, el día del nacimiento de mi quinto hijo”.

    Máximo Valdez, fotógrafo por cuenta propia y vecino de calle 240, en Jaimanitas, expresa que coyuntural viene de yunta, que necesitamos “una yunta” para seguir adelante, que hay que “tirar el anzuelo” hasta que aparezca esa yunta.

    Lo que hay es que buscarla”, agrega.

    Otro entrevistado, Mario “el garrotero”, es un personaje que resuelve los apuros económicos de la gente prestando dinero con interés. Fue explícito en el concepto de la palabra.

    Para mí coyuntural es no darle plazos a la gente. Ni tener contemplación con nadie. No me interesa la política. Con Batista o con Fidel yo me siento en mi sillón y espero que venga la gente asfixiada. Me dejan televisores, teléfonos, equipos de música, que luego no pueden ‘sacar’ y me quedó con ellas y las vendo”.

    Dejé de respetar a la política con dieciséis años, cuando fusilaron a mi papá en La Cabaña, en 1959. Un hombre como mi papá, que era un pan. De ahí en adelante me dije: Esto no sirve. Y me puse a garrotear. De eso he vivido. Así que coyuntural es una cosa para ellos… que son blancos y se entienden”.

     

     

    Se le pregunta a Jesús “el loco” de Jaimanitas, y se para en medio de 232 frente a la carnicería y grita:

    ¡A ver, gente! ¡Escuchen! ¡Hay una nueva palabra que tienen que aprenderse como un lema! Coyuntural… ¡A ver, repitan: co-yun-tural!”. Luego se vira para la cola del pollo en la carnicería y describe a dos de sus amigos, a punto de comprar. Beni y Cheo.

    ¡Mírenlos! ¡Parecen dos náufragos!”.

    Y es cierto, Beni viste un pulóver desbembado que una vez fue rojo, un pantalón cortado hace mucho tiempo como short y unos suecos plásticos que de tanto churre no se les nota el color. Su rostro es gris marchito, de tanto dolor. A su lado Cheo se ríe, sin dientes. En la cabeza lleva lo que fue una gorra bolchevique, una camisa que solo se distingue la palabra Miami entre manchas de aceite de motor, y unas chancletas gastadas y amarradas con alambres.

    En un diccionario de español la palabra coyuntural significa: “algo que depende de la combinación de elementos y circunstancias que caracterizan una situación. Que es sucede o se hace en alguna ocasión, pero no de forma habitual o por costumbre”. En sinónimos del diccionario de Office significa: oportuna, circunstancial

    De acuerdo con la Real Academia Española, coyuntural es que “depende de la coyuntura”, y coyuntura tiene tres acepciones:

    1-     Articulación o trabazón movible de un hueso con otro.

    2-     Oportunidad favorable para algo; y

    3-     Combinación de factores y circunstancias que se presentan en un momento determinado.