Murió Albert Uderzo, padre de Astérix y Obélix
Víctima de una enfermedad cardíaca sin ninguna relación con el coronavirus, Uderzo se nos fue a los 92 años en su casa de Neuilly, junto a París, según confirmó la editorial Salvat
Albert Uderzo

Astérix y Obélix, los valientes galos que siempre derrotan a las legiones romanas, son los hermanos franceses de Elpidio Valdés y María Silvia. Este 24 de marzo la señora de la guadaña visitó a su padre, el dibujante Albert Uderzo, un mito de la caricatura europea, cuyo deceso entristeció a todo el mundo.

Víctima de una enfermedad cardíaca sin ninguna relación con el coronavirus, Uderzo se nos fue a los 92 años en su casa de Neuilly, junto a París, según confirmó la editorial Salvat, la casa que acunó sus magníficas creaciones durante décadas.

Dicen que murió feliz, sin dolor, rodeado de su familia, como el hombre bondadoso que era.

Nacido en 1927 de padres italianos en el pueblo de Fismes, junto a Reims (norte de Francia), y fascinado por el cómic y por hacer reír a los demás (nunca ocultó que su profesión frustrada era la de payaso), Uderzo dibujó desde niño, lo que le llevó a crear en 1944 su primer cómic, “Flambergue”, una historia de mosqueteros.

Su vida cambió cinco años más tarde, tras conocer a René Goscinny, a quien consideraba su “hermano” y con quien ideó las aventuras de uno de los personajes más universales en la historia del tebeo: Astérix el galo.


Las aventuras de Astérix y Obélix y su aldea, a la vez festiva y guerrera, nacidas del ingenio y los colores de Goscinny y Uderzo, dieron lugar a 38 álbumes, de los que se vendieron 380 millones de ejemplares en 111 lenguas.

Autores asimismo de otros cómics como el del pequeño indio Umpah-Pah, la pareja creativa se rompió en 1977 con la muerte del guionista, que sumió a Uderzo en la devastación.

Sin embargo, el dibujante se sobrepuso y decidió continuar con la serie de Astérix ejerciendo él mismo como guionista y dibujante (lo que hará durante otros siete álbumes), e incluso llegó a fundar su propia casa editorial, Albert-René.

En los últimos años mantuvo un contencioso con su hija Sylvie por la gestión del patrimonio de Astérix, que se resolvió con un acuerdo extrajudicial en 2014.

En 2013, anunció que no podría seguir dibujando y cedió el testigo de Astérix al ilustrador Didier Conrad y el guionista Jean-Yves Ferri, aunque conservó la potestad de supervisión de los nuevos álbumes, el último de los cuales, "La hija de Vercingetórix", apareció el año pasado.

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