Continúa la persecución contra emprendedores cubanos

La regulación a los productos y servicios del reducido sector privado contrasta con el anunciado incremento de precios y tarifas del sector estatal, que en algunos casos ascenderá a cinco veces los valores actuales
Continúa la persecución contra carretilleros en La Habana
 

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Un operativo policial de tres patrullas, como se puede ver en el video, intervino la venta de carretilleros en la calle Conill entre Ermita y Central, en el Municipio Plaza, La Habana a las 2 p.m de este 18 de diciembre.

Un vecino presente durante los hechos afirma que los agentes de la policía obligaron a los emprendedores a vender a precios topados por el Estado sus productos, entre los que se encontraba tomate, cebolla y ajo.

"Habían ristras de cebollas a 14, 9 y 6 CUC. Yo compré una ristra que costaba 6 CUC en 90 pesos cubanos (lo equivalente a 3,75 CUC) cuando los policías llegaron y le toparon los precios", comenta otra vecina.

La regulación a los productos y servicios del reducido sector privado contrasta con el anunciado incremento de precios y tarifas del sector estatal, que en algunos casos ascenderá a cinco veces los valores actuales.  

"Es verdad que los precios de lo que venden los carretilleros están altos, pero al menos hay algo. Después de hoy dudo que regresen esos carretilleros a vender aquí y los agro mercados del barrio están vacíos" opina un hombre que presenció el evento.

Los emprendedores fueron conducidos por agentes de la policía después de la venta total de los productos y hasta el momento se desconoce qué otras acciones realizó la policía sobre estos carretilleros, luego de ser sacados del lugar.

Estas acciones, aunque aparentemente traen un beneficio inmediato para la población, a mediano y largo plazo dañan la economía desestimulando la producción y el comercio.

El Estado cubano continúa ignorando las leyes del mercado y regula los precios, en lugar de entregar libertades económicas que faciliten la creación de negocios y empresas privadas. Es la competencia entre ellas la que provocará una verdadera reducción de los precios de bienes y servicios, así como un aumento de la calidad de los mismos. 

La tan esperada libertad de empresa en Cuba sigue sin llegar y mientras, continúan creciendo los conflictos entre emprendedores y consumidores.

La vida se hace más costosa y difícil para el pueblo que tiene carencia crónica de esperanzas de mejorar, pues la abundancia y el bienestar prometido por los llamados "líderes de la Revolución" siguen posponiéndose para la mayoría de los cubanos. 

Mantenerse en el poder es una prioridad para el Partido Comunista de Cuba (PCC), no el desarrollo económico ni el bienestar del pueblo.