Cierra FIHAV sin muchas esperanzas

Con anuncio de pocas inversiones y guiños al capital extranjero termina hoy la XXVII edición de la Feria Internacional de La Habana (Fihav), el mayor evento expositivo de Cuba, creado para atraer a las empresas foráneas.

Los organizadores anunciaron la participación de más de cuatro mil expositores de 60 países, pero los convenios extranjeros no alcanza a cubrir la desesperada cantidad de dinero y capital que necesita la Isla.

Con la aprobación de la ley de Inversión Extranjera de 2014 se esperaban 2500 millones de dólares en inversión al año, pero entre marzo de 2018 e inicios de 2019 la suma apenas sobrepasó los 1700 millones, declaró el ministro de Comercio Exterior, Rodrigo Malmierca.

No obstante, Cuba promocionó a la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y anunció que se lograron acuerdos para ampliarla y seguir considerándola la piedra angular de su programa de desarrollo. La jefa del proyecto, Ana Teresa Igarza, reveló que medio centenar de firmas de 32 países ya están instaladas allí con un volumen total de inversión valorado en 2300 millones de dólares. La cifra está por debajo de los 2500 millones previstos hace cinco años.

La necesidad de inversiones se hace cada vez más acuciante, debido a las nuevas sanciones de Washington, la sequía petrolera desde que Venezuela entrara en crisis y, en general, la ineficiencia de un modelo productivo que importa más de lo que vende.

La Habana sigue pagando puntualmente al Club de París el cuarto tramo de su deuda, por valor de 2 600 millones de dólares. El Club condonó 8 500 de los 11 mil millones de dólares que debía la Isla hasta 1986, en una estrategia por convencer al gobierno de que se abra a la inversión extranjera.

En un artículo publicado por Cuba Posible, el economista Carmelo Mesa Lago aseguró que entre 1960 y 1990, la Unión Soviética le concedió a Cuba 65 000 millones de dólares (el triple del total de la ayuda financiera que le entregó la Alianza para el Progreso de Kennedy a América Latina), suma que no fue suficiente para crear un modelo económico sustentable.

“En los últimos siete años, ha crecido una tercera parte de la cifra oficial declarada necesaria para un crecimiento adecuado y sostenible, mientras que la inversión ha sido una tercera parte de la tasa requerida. La producción de los sectores industrial, minero y azucarero está muy por debajo del nivel de 1989, y de los 13 productos claves de la agricultura, la ganadería y la pesca, 11 han reducido su producción. Hoy en día, Cuba está sufriendo su peor crisis económica desde la década de 1990”, agregó.