Un nuevo derrumbe en Centro Habana deja a varias familias sin techo

El derrumbe de un edificio de apartamentos en la calle Virtudes 407, entre Manrique y Campanario, en el municipio habanero de Centro Habana, ha dejado sin techo a varias familias.

La edificación llevaba varios años con peligro de derrumbe y una orden de demolición, pese a lo cual las autoridades locales habían hecho caso omiso de la situación, indicaron los vecinos al reportero de Cubanet Augusto César San Martín.

Hasta el momento no se han reportado pérdidas de vidas humanas, pues al parecer los pocos residentes que aún quedaban en la construcción habían salido.

De acuerdo con los testigos del suceso, el inmueble comenzó a colapsar en la tarde de este lunes, y los fragmentos de mampostería alcanzaron la acera, lo que asustó a residentes en las casas vecinas.

A la media hora del derrumbe, una brigada de rescate de los bomberos, fuerzas de la Policía y una ambulancia de servicios de urgencia se presentaron en el lugar. Los uniformados acordonaron las calles contiguas, mientras decenas de curiosos se reunían en torno a los escombros.

El pasado domingo, el Diario Las Américas había publicado un reportaje sobre la grave situación del edificio de Virtudes entre Manrique y Campanario, que antes de derrumbarse había visto colapasar tres de sus diez apartamentos.

Sus habitantes clamaron por atención de las autoridades del Gobierno ante el peligro inminente de morir bajo escombros por el inminente derrumbe.

De acuerdo con ese reporte, los residentes del edificio prefirieron correr el riesgo de morir aplastados antes que aceptar el traslado a uno de los albergues adonde por tiempo indefinido las autoridadades cubanas trasladan a muchas de las personas que están en similar situación.

Hace apenas dos días, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel dijo que el tema de la vivienda es "el principal problema social acumulado que enfrenta Cuba".

El mandatario dijo que "la meta es salir de las dificultades con el fondo habitacional a lo máximo en diez años", pero reconoció no se podrá lograr "con los ritmos actuales".

En los últimos dos meses se han producidos al menos otros cuatro derrumbes en La Habana Vieja y Centro Habana, que engordan las cifras de personas que quedan a la espera de un nuevo techo.