Régimen producirá en Cuba maíz transgénico “a mayor escala” para alimentar animales
El cultivo de maíz híbrido transgénico en Cuba, empezará a aplicarse en el país a mayor escala, y tendrá como destino la alimentación animal
Machado Ventura, 2do Secretario del Partido Comunista, sostiene un maíz transgénico. Foto: Granma
 

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El cultivo de maíz híbrido transgénico en Cuba, empezará a aplicarse en el país a mayor escala, y tendrá como destino la alimentación animal.

En un reciente encuentro del presidente Miguel Díaz-Canel, y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, con el grupo de expertos que participa en el denominado “Programa de soberanía alimentaria y educación nutricional”, aseguraron que con los transgénicos se podrá “obtener rendimientos muy superiores a los que actualmente se logran en los maizales de la Isla”.

El Doctor en Ciencias Mario Pablo Estrada García, director de Investigaciones agropecuarias del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), aseguró que “se trabajó con las semillas de mejor potencial a nivel mundial y la nuestra nos dota de mayor soberanía, al ser tecnología propia”.

Según los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en los cinco años precedentes, el país erogó unos mil millones de dólares para la compra de maíz en el mercado internacional, a razón de 800 000 a 1 000 000 de toneladas al año.

Reconocieron que el uso de los organismos genéticamente modificados es polémico. El Dr. C. Luis Hernández, de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, reiteró la necesidad de continuar defendiendo los productos orgánicos para el consumo humano, así como abordó la importancia de preservar el cultivo del maíz tradicional por parte de los campesinos cubanos. No obstante, expresó que está de acuerdo con el empleo de esta variedad para la alimentación animal, informó el diario oficialista Granma.

La prestigiosa periodista independiente Mónica Baró, ganadora del Premio Gabo, ha criticado duramente la aprobación del Decreto-Ley No. 4 del 2020 que “encamina hacia el uso de organismos genéticamente modificados” en Cuba.

La reportera de la revista independiente El Estornudo lo considera “una falta de respeto mayúscula a la labor de muchísimos agroecólogos y campesinos que durante décadas han demostrado, con investigaciones y resultados de trabajo, que es posible no sólo producir alimentos con eficiencia y costos mínimos sino lograr soberanía alimentaria en Cuba sin recurrir a los controversiales organismos genéticamente modificados”.

"Cuba busca emplear esa tecnología con fines de desarrollo sostenible y no con las prácticas que en otros contextos han tenido un impacto ambiental", justificó el vicetitular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), Armando Rodríguez.

El decreto ley de la Comisión Nacional para el Uso de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en la Agricultura Cubana, publicado recientemente en la Gaceta Oficial de la isla, regula la "inclusión controlada" y la investigación, desarrollo, producción, uso, importación y exportación de los OGM.

Esta disposición se asegurará de que la aplicación de esta tecnología "tenga una adecuada evaluación de riesgo, siguiendo los principios de precaución, transparencia en el manejo, la comunicación de la información y la responsabilidad ético-científica", subrayó a la web Cubadebate el viceministro Rodríguez.

Cuba importa más del 80 % de los alimentos que consumen sus 11,2 millones de habitantes. La escasez crónica que sufre el país caribeño desde hace décadas se ha agravado ahora con la crisis sanitaria de la COVID-19, que ha vaciado los estantes de las tiendas estatales y complicado el abastecimiento de alimentos básicos.

El sistema estatal de acopio agrícola que obliga a los campesinos a vender la mayor parte de sus cosechas en exclusiva al Estado también se ha mostrado ineficiente para garantizar el abastecimiento y distribución de los alimentos.