Disidentes cubanos exigen fe de vida de José Daniel Ferrer

El prisionero político, coordinador de la Unión Patriótica de Cuba, fue detenido cerca de su vivienda en el reparto Altamira, Santiago de Cuba, el pasado 11 de julio.
Ferrer-Activistas
 

Reproduce este artículo

Activistas cubanas exigieron este 27 de septiembre fe de vida del líder opositor José Daniel Ferrer encarcelado en la prisión de Mar Verde sin poder comunicarse con su familia.

Las damas de blanco Berta Soler, Gladis Capote, Sissi Abascal y Micaela Roll; Lázaro Díaz, miembro del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, y el miembro del Movimiento Opositores por una Nueva República, José Díaz, salieron hoy a las calles con carteles donde piden la liberación de Ferrer.

El prisionero político, coordinador de la Unión Patriótica de Cuba, fue detenido cerca de su vivienda en el reparto Altamira, Santiago de Cuba, el pasado 11 de julio, cuando se dirigía junto a su hijo al Parque Céspedes, para unirse a las manifestaciones populares de ese día.

El 24 de septiembre, disidentes cubanos entre los que se encontraban Soler y Díaz, entregaron en la Fiscalía Municipal de Boyeros, en La Habana, una petición formal para conocer el paradero del opositor.

El 16 de agosto lo condenaron a cuatro años y 14 días en prisión, ya que las autoridades judiciales revocaron la sanción de “limitación de la libertad” (sin internamiento) que tenía desde 2020.

Según informó en redes sociales su hermana, Ana Belkis Ferrer, le entregaron a su esposa, la doctora Nelva Ismarays Ortega, el auto de revocación de esta sanción, y en su lugar, debe pasar cuatro años y 14 días preso.

Las autoridades mantienen la acusación en su contra por supuesto "desorden público", tras ser detenido el pasado 11 de julio.

Tras dos meses de incomunicación, el 30 de agosto envió una carta a su esposa, Nelva Ismarays Ortega, donde indica que desde el 12 de agosto permanece confinado en celda de aislamiento semidesnudo, porque las autoridades le niegan ropa que no sea la de preso común, pues los presos de conciencia se niegan a usarla. 

Diez días después, el 10 de septiembre, el régimen permitió que se comunicara con su familia a través de un video, en donde dijo estar en la prisión de Mar Verde, aunque opositores dudaron de la veracidad de las imágenes, pues fueron difundidas por una página controlada por la Seguridad del Estado.