¿Por qué protestan en Hong Kong? Las cinco demandas de la discordia

Dos meses después del inicio de las manifestaciones masivas de oposición a una polémica propuesta de ley de extradición que permitiría a China acceder a "fugitivos" refugiados en Hong Kong, las demandas de los manifestantes han mutado hacia un movimiento prodemocrático más amplio. Estas son las cinco exigencias que plantea este movimiento de oposición, que carece de liderazgo claro, al Gobierno de Hong Kong:


RETIRAR COMPLETAMENTE EL PROYECTO DE LEY DE EXTRADICIÓN


El malestar en Hong Kong comenzó este febrero, cuando se propuso una ley que permitiría tramitar extradiciones a jurisdicciones sin acuerdos con Hong Kong -como la China continental, cuyo sistema jurídico está separado del de esta región especial, o Taiwán- en respuesta al caso de un joven hongkonés que supuestamente asesinó a su pareja cuando estaban en Taiwán en febrero de 2018.
El pasado 15 de junio, la jefa del Gobierno, Carrie Lam, suspendió el proyecto y, al ver que las protestas no cesaban, 24 días después dio a la ley por "muerta", algo que tampoco ha satisfecho a los manifestantes, que consideran que se trata de una triquiñuela dialéctica para calmar los ánimos y retomarlo en el futuro.
Los manifestantes consideran que la aplicación efectiva de esta ley significaría la pérdida de la independencia judicial de Hong Kong, y temen que los tribunales chinos la utilicen para reclamar a "sospechosos" como activistas, disidentes o periodistas.


RETIRAR EL CALIFICATIVO DE "REVUELTA" A LA PROTESTA DEL 12 DE JUNIO


El pasado 12 de junio, Lam y el jefe de la Policía de Hong Kong, Stephen Lo, consideraron las manifestaciones de ese día como una "revuelta", un cargo que podría comportar a los acusados penas de hasta 10 años de cárcel, según la legislación local.
Este calificativo es un eco de lo sucedido durante las manifestaciones en la plaza pequinesa de Tiananmen, entre abril y junio de 1989, cuando las autoridades consideraron que se trataba de "revueltas contrarrevolucionarias" y no de protestas pacíficas.
Los manifestantes hongkoneses consideran que solo están pidiendo una mejora de los mecanismos democráticos de la ciudad, así que han solicitado la retirada de este calificativo.


INVESTIGAR LA ACTUACIÓN POLICIAL EN LAS PROTESTAS


La actuación de la Policía en las manifestaciones ha sido muy criticada: mientras la institución asegura que ha tenido que responder a algunos elementos "radicales" y "violentos" con gas lacrimógeno y otra munición antidisturbios, los manifestantes denuncian que los agentes han empleado fuerza desproporcionada al reprimir las protestas.
Además, el enfado con la Policía aumentó considerablemente después de que ésta respondiese tarde y con muy poco personal a un ataque contra personas que volvían de una protesta por parte de supuestos miembros de mafias chinas el 21 de julio, en el que hubo 45 heridos.
Por tanto, los manifestantes exigen al Gobierno que constituya una comisión independiente para que investigue lo que consideran un abuso de la autoridad por parte de los agentes y, en resumen, brutalidad policial.


LIBERTAD INCONDICIONAL PARA A LOS MANIFESTANTES DETENIDOS


Según datos de la Policía, desde que las protestas masivas comenzaron -9 de junio- han sido detenidas 420 personas; la jornada con más arrestos fue el 5 de agosto, con 148.
Aunque en un principio la Policía recordó, ante protestas desautorizadas, que las penas por "manifestación ilegal" podían alcanzar los 5 años de prisión, el 30 de julio decidió acusar formalmente a 44 personas de "revuelta" (hasta el doble de pena).
Los manifestantes creen que el Gobierno ha amenazado con condenas graves porque solo tenía en mente apagar la llama de la protesta y en ningún caso solucionar la crisis política y reconciliarse con la sociedad, por lo que exigen que todos los detenidos por las protestas sean liberados y que se les retiren los cargos.


PUESTA EN MARCHA DEL SUFRAGIO UNIVERSAL EN HONG KONG


Los opositores al Gobierno consideran que la autonomía de Hong Kong, que debería de estar garantizada hasta 2047 bajo la fórmula de "un país, dos sistemas" -acordada entre Londres y Pekín cuando ésta última recuperó la soberanía en 1997-, está amenazada por una intromisión cada vez mayor de China.
En la República Popular, los ciudadanos no gozan de la libertad de expresión, de prensa o de reunión de la que disfrutan los hongkoneses.
En este sentido, los manifestantes buscan ampliar el peso de sus voces: quieren que Pekín deje de censurar a los miembros del Consejo Legislativo que considera incómodos. Desde 2014, año de la Revolución de los Paraguas, por ejemplo, China ha quitado el escaño a seis políticos opositores.
Asimismo, estiman insatisfactoria la actual fórmula de elección de la Jefatura del Gobierno, cuya candidatura ha de ser previamente aprobada por Pekín, y a la que votan 1.200 miembros de un comité electoral compuesto por personas de distintos sectores políticos, económicos y sociales, en representación de siete millones de hongkoneses.
Por eso demandan un sufragio universal efectivo.