Megamansiones: así pasan algunas estrellas su cuarentena durante el coronavirus
Pese a vivir en mansiones que valen millones de dólares, los famosos se quejan del encierro en la cuarentena
La mansión de Ricky Martin en Beverly Hills. Foto: Infobae
 

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Millones de personas en el mundo sufren las curantenas por el coronavirus entre cuatro paredes, mientras los ricos y famosos, el jet set de la farándula mundial, lo pasan en mansiones con piscina, jardines, gimnasio y otras amenidades.

Y aun así, muchos se han mostrado angustiados en sus redes sociales por el encierro, según un reporte del portal Infobae, y por ello han sido también criticados.

En una entrevista con The Sun, el humorista británico Ricky Gervais criticó con dureza a los millonarios que se quejan del aislamiento en “sus mansiones con piscina”, mientras que el personal de salud “trabaja a diario arriesgando su salud y la de sus familias desinteresadamente".

Entre ellos estaba la presentadora Ellen DeGeneres, quien comparó su vida actual en su mansión de Malibú con estar en la cárcel, el chef Gordon Ramsay, que describió el confinamiento en su casa de USD 4 millones como “una pesadilla viviente”.

 

Ellen DeGeneres

DeGeneres tuvo palabras desafortunadas que generaron controversia en las redes sociales y le valieron duras críticas, al bromear que estar en casa es como estar entre rejas. Vive en una propiedad en California valuada en USD 27 millones y posee una fortuna estimada en USD 450 millones, con una piscina kilométrica con el Pacífico de fondo, una gran living todo vidriado y una enorme cocina.

 

Ricky Martin

El cantante, junto con su familia, está pasando la cuarentena obligatoria en la mansión en Beverly Hills, y pese a estar rodeado de lujos y con sus seres queridos, el puertorriqueño admitió públicamente que vivió momentos difíciles producto del aislamiento: "He tenido mis altas y bajas, he sentido miedo, frustración, incertidumbre, depresión, tristeza, pero, todo esto nos está pidiendo calma, silencio”.

 

Kim Kardashian

Debido al aislamiento social, Kim se mantiene recluida en su gran mansión ubicada en Hidden Hills, Los Ángeles, y dijo que todo el tiempo libre que tiene lo usa para cumplir el papel de ama de casa.

No obstante, reconoció que mantener entretenidos a sus cuatro hijos, North, Psalm, Saint y Chicago, no le está resultando fácil pese al enorme jardín, el cine privado y la sala de juegos que tiene en su propiedad de estilo minimalista y que estuvo a cargo del diseñador belga Axel Vervoordt.

 

Arnold Schwarzenegger

El conocido actor pidió recientemente a la gente que se queden en sus casas, y lo hacía en su salón rodeado de sus exóticas mascotas y fumándose un puro en el jacuzzi de su mansión.

Para el artista pasar tiempo en casa resulta bastante placentero: practica bicicleta de montaña a lo largo y ancho de sus hectáreas de terreno, juega con sus perros rodeado de estatuas en su honor o pasa tiempo con su pony Lulu y su burro Whisky.

 

 

Jennifer Lopez y Alex Rodríguez

La “Diva del Bronx” exhibe todos los días cómo ella y su familia disfrutan de la comodidad de una mansión de más de 1000m2 en Miami, con facilidades de todo tipo.

“No podemos salir a ningún restaurante, pero el servicio y el entretenimiento están geniales #StaySafe”, compartió JLo en unos de sus posteos, en el que exhibía algunos lujos de su hogar.

“Los ricos deberían pensarlo dos veces antes de hacer alarde de su riqueza”, le respondió un usuario en las redes.

 

Jennifer Aniston

Jennifer Aniston pasa estos días de aislamiento preventivo en su propiedad de USD 20 millones que le compró al músico Quincy Jones en 2011.

La propiedad está ubicada en Bel-Air y tiene cuatro habitaciones, seis baños, una gran pileta, un spa, una biblioteca, una casa de huéspedes y hasta un pequeño viñedo, detalló Infobae.

En conversación telefónica con su amiga Ellen DeGeneres, que para no aburrirse decidió comenzar a llamar a sus conocidos famosos y transmitir esas entrevistas a través de Instagram, la estrella contó que en estos días decidió usar su tiempo libre para limpiar profundamente su casa, acomodar su ropa e incluso dedicarse un tiempo a ella misma para leer libros pendientes o mirar series.