Aeropuerto de Kabul: la esperanza de los estadounidenses encerrados en Afganistán

El Gobierno de EE. UU. advirtió a los integristas islámicos que mantuvieran libre el aeropuerto de Kabul, última esperanza para miles de personas atemorizadas por la brutalidad del Talibán y el recuerdo de su régimen despótico.
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Las dependencias del Gobierno de EE. UU. reciben hora tras hora una avalancha de llamadas de ciudadanos estadounidenses y aliados extranjeros desesperados por escapar de Afganistán en medio del caos que se desarrolla allí.

Mucho de eso depende de la capacidad del ejército para asegurar y defender el aeropuerto de Kabul, última esperanza para miles de personas atemorizadas por la brutalidad del Talibán y el recuerdo de su régimen despótico (1996-2001).

The Associated Press informó el lunes que funcionarios de defensa se reunieron con altos líderes talibanes y les advirtieron que no interfirieran con las operaciones de evacuación, pero nada es seguro: la victoria relampagueante de los integristas islámicos podría disipar toda moderación y prudencia.

La situación es terrible, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudarlos a salir”, dijo en un comunicado el senador Tom Cotton (republicano, Arkansas), soldado profesional y veterano de las guerras en el país asiático.

El domingo, el personal de la oficina del senador Cotton estableció una línea directa para los estadounidenses varados en Afganistán que aún no han recibido ninguna comunicación clara de los funcionarios del Departamento de Estado.

En menos de 24 horas, varios cientos de personas se habían puesto en contacto, incluidos varios atrapados en territorio talibán. El senador Ken Buck (republicano, Colorado), ofreció asistencia similar.

El Departamento de Estado estableció su propia línea directa al 1-888-407-4747 para llamadas nacionales y 1-202-501-4444 para llamadas desde el extranjero, así como el formulario de Solicitud de asistencia de repatriación para personas que buscan vuelos de emergencia fuera de Afganistán. Pero el frenesí ha saturado las líneas.

Funcionarios de No One Left Behind, que durante años abogó por mejores políticas de inmigración y asistencia para afganos que ayudaron a las fuerzas estadounidenses, dijeron el lunes que pasaron el fin de semana respondiendo llamadas de veteranos que intentaban ayudar a quienes deseaban salir del país en los últimos vuelos desde bases estadounidenses.

Laura Kelly y Brett Samuels reportaron para The Hill: “Un ciudadano estadounidense varado bajo el control de los talibanes y refugiado en un lugar describió la situación del lunes por la noche como tranquila pero tensa”.

El ciudadano colocó su esperanza en declaraciones públicas de los talibanes que dictaminaron que no llevarán a cabo campañas de violencia a pesar de los informes de todo el país de combatientes talibanes que ocupan los hogares de las personas y casan por la fuerza a mujeres y niñas.

“Quienes más asustados están son los niños pequeños y las mujeres”, agregó el ciudadano, quien prefirió anonimato por motivos de seguridad.

Debido a que la victoria de los integristas ocurrió en tiempo récord, el vuelo comercial de este hombre fue cancelado. Según dijo, tiene miedo de llegar al aeropuerto en medio de escenas de multitudes en estampida e informes de personas asesinadas a tiros.

“A medida que la situación en la capital de Afganistán continúa deteriorándose, miles de ciudadanos estadounidenses están atrapados en Kabul y sus alrededores sin capacidad de llegar al aeropuerto, que es su única salida. (…). La administración Biden debe poner en marcha un plan para rescatarlos antes de que sea demasiado tarde”, escribió el columnista Josh Rogin en The Washigton Post.

“Habrá tiempo para recordar cómo y por qué la intervención estadounidense de 20 años en Afganistán fracasó tan miserablemente, por qué la retirada de Estados Unidos fue tan mal administrada y cómo el gobierno de Estados Unidos no pudo predecir que los talibanes se apoderarían del país casi sin resistencia”.

“Pero, en este momento, el trabajo número uno del gobierno y las aproximadamente 7000 tropas estadounidenses en o en camino a Kabul debe ser rescatar a los ciudadanos estadounidenses primero y luego a todos los afganos que arriesgaron sus vidas en base a la promesa de seguridad de Estados Unidos”, agregó.

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