Maduro aumenta el salario mínimo mensual en un 375%, en Venezuela

El aumento a 150,000 implicaría que el salario alcanzaría unos US$7 dólares al mes, igual de insuficiente para adquirir incluso lo mínimo para subsistir, en cualquier país de la región
El incremento no tendrá un impacto real, dicen analistas
 

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Caracas, 14 oct (ADN CUBA).- El Gobierno de Nicolás Maduro aumentó el salario mínimo en un 375%%, al pasar de 40.000 a 150.000 bolívares mensuales, informó este lunes la prensa venezolana, mientras los analistas y trabajadores ya están previendo las consecuencias que la subida tendrá en la convaleciente economía del país.

El pago mínimo que por ley recibían los trabajadores del país era de 40.000 bolívares, unos US$2 dólares, de lejos insuficientes para cubrir cualquier necesidad básica.

El aumento a 150,000 implicaría que alcanzaría unos US$7,6 dólares al mes, igual de insuficiente y con una brecha enorme si se compara a los sueldos promedio en cualquier país de la región.

El pago mínimo global, si se incluye un bono de alimentación provisto por el Gobierno, también por 150.000, quedaría en 300.000 bolívares.

El diario El Nacional dijo que el diputado de la Asamblea Nacional Constituyente, Francisco Torrealba, informó en Twitter que “el nuevo ingreso integral de los trabajadores venezolanos quedaría en 300.000 bolívares. Es decir, 150.000 bolívares de salario mínimo y 150.000 de bono de alimentación”.

 

 

Ese bono creció en un 500%, pues se mantenía en 25.000 bolívares. El decreto que avala el incremento es del 13 de octubre de 2019.

Mientras tanto, el economista Henkel García, citado por El Nacional, aseguró que el aumento salarial integral a 300.000 bolívares mensuales “tendrá un mínimo impacto en la nómina de las empresas privadas del país”.

En una publicación vía Twitter, el economista indicó que “desde hace tiempo el sector privado paga este monto en la parte baja de su nómina”.

El periódico subrayó que la medida generó críticas entre los diputados de oposición y los dirigentes sindicales. Aseguraron que de nada sirve ajustar el salario mínimo si continúan los índices inflacionarios en el país.

El pasado julio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó una inflación de 1.000.000% y una caída de 18% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de este año para Venezuela, según un reporte de la Voz de América, del 2 de octubre.

Por su parte, voceros de la Federación Nacional de Trabajadores de la Harina (Fetraharina), señalaron que, en ese sector de la economía, el problema no es tanto el sueldo, sino la escasez de materia prima para activar la industria.

 

 

“La ley establece muy claro en su artículo 72 que si no hay materia prima, el patrono no está en la obligación de pagar salarios”, dijo Juan Crespo, presidente de esa federación, según reportó este lunes el portal Noticiero Digital.

“Se habla que un pan de jamón va a costar 30 o 35 dólares, no sé, con todos los aumentos, no sé quién se va a poder comprar un slice, porque ni la cultura navideña se respeta en este momento”, señaló Crespo.

El mejor trigo para la producción, dijo, es el importado de Canadá y Estados Unidos, pero por la imposición de sanciones al régimen chavista por parte de EE. UU, hay la necesidad de traerlo de Rusia.

“Lo que se asignó fueron 650 mil toneladas, y si lo dividimos en 12 molinos, no se va a poder abastecer el mercado nacional que aspira, por lo menos, cuatro barcos de 30 mil toneladas mensuales” para poder acabar con la escasez de harina.

“Pensamos que si se reactiva el aparato productivo, vamos a pasar una navidad feliz, pero lanzando aumentos (salariales) no, hay que discutir las clasificaciones de cargo y los patronos dicen que es otro golpe, nosotros somos protagonistas de todo esto”, añadió.

Los venezolanos, agregó, “necesitamos tener el pan para que por lo menos con mortadela aliviemos la situación crítica”.