Llegó la gasolina: Maduro vuelva a flotar con el salvavidas iraní
Entre mayo y junio el país pérsico envió a Venezuela cinco tanqueros. En agosto mandó cuatro más, pero fueron interceptados por Estados Unidos. El sábado llegó al país un nuevo buque y vienen tres más, pero el remedio no cura la enfermedad ni ha logrado cubrir la demanda del país

Maduro ve luz con los nuevos tanqueros de Irán
 

Irán se ha convertido en el salvador del gobierno de Nicolás Maduro en cuanto a combustible se refiere. Luego que se acabara la gasolina que trajeron tres buques provenientes del país persico a finales de mayo, el pasado 12 de septiembre atracó en el estado Anzoátegui, al noroeste de Venezuela, un nuevo buque; y la firma Tanker Trackers confirmó la venida de tres tanqueros adicionales.

El pasado sábado la agencia Bloomberg informó que un buque con bandera de Irán llegó al Puerto de Jose del estado Anzoátegui. Según el medio, el barco apagó su señal satelital y cubrió sus identificaciones para evitar ser detectado por autoridades estadounidenses como pasó con los cuatro buques iraníes Luna, Pandi, Bering y Bella, los cuales  fueron decomisados por funcionarios americanos el pasado 13 de agosto y fueron llevados hasta el estado de Texas.

Además del buque que desembarcó el sábado en costas venezolanas, identificado como Beauty One, la firma de seguimiento de petróleo, Tanker Trackers, informó en su cuenta en Twitter la noche de este 14 de septiembre que por el sur de África vienen hacia Venezuela tres buques adicionales: Fortune, Forest y Faxon.

Estos envíos a la nación suramericana, identificada como la de mayores reservas de petróleo del mundo, son realizados desde Irán para tratar de aliviar la demanda del país, que en el periodo de cuarentena por el COVID-19 se ha establecido en 40.000 barriles de gasolina, una cifra en promedio baja a lo que se requería antes, pero que no ha podido ser cubierta por el gobierno de Nicolás Maduro debido al débil estado de las refinerías, que, según expertos en el área, apenas logran producir algo más de 25.000 barriles de gasolina.

Privilegiar Caracas y los demás estados esperan

El lunes 14 de septiembre, el director de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), Eudis Girot, indicó que los 60.000 barriles de gasolina que trajo el tanquero Beauty One el pasado 12 de septiembre fue asignado solo para satisfacer la demanda de Caracas, y no para otros estados del país donde sus ciudadanos además de hacer kilométricas colas por combustible, viven con constantes cortes eléctricos, falta de  agua y gas.

El destino de la nueva gasolina traída desde Irán parece el mismo que tuvieron la enviada en los tanqueros Fortune, Forres y Faxon, entre mayo y junio de 2020, pues el  el gobierno de Nicolás Maduro la destinó en su mayoría a Caracas (donde se encuentra el Palacio de Miraflores y las sedes de los poderes públicos) y a otros estados centrales como Aragua y Miranda, pero en otras entidades del país como Zulia, Táchira, Mérida, Lara y Trujillo no dejaron de percibirse colas, pues la gasolina no llegó a los ciudadanos de esas regiones, sino solo se compartió entre los funcionarios del gobierno, y se puso como excusa que era para evitar el incremento de personas en las calles para evitar mayores contagios de coronavirus.

Tres envíos en lo que va de año

En lo que va de año, Irán le ha enviado en tres oportunidades gasolina a Venezuela: El 27 de mayo atracó en el país el buque Fortune, el cual trajo aproximadamente 270.000 barriles de gasolina; luego le siguió el Forrest con 275.000 y el Faxon con 268.000. Por su parte, los tanqueros Petunia y Clavel trajeron aditivos para procesar gasolina en el país y fueron llevados al Centro Refinador Paraguaná.

El 14 de agosto se conoció que Irán realizó un segundo envío, pero fue confiscado en alta mar por las autoridades estadounidenses. Según información que dio el diario The Wall Street Journal, los buques iraníes Luna, Pandi, Bering y Bella fueron decomisados por Estados Unidos, y un juez federal dio la orden de enviarlos hacia Houston, Texas.

Tras el envío infructuoso, el gobierno pérsico envió nuevos buques: el que atracó el sábado y los tres que vienen en camino. Mientras los tanqueros llegan, Venezuela se encuentra nuevamente sin combustible, con colas kilométricas, y los envíos se presentan como un alivio de corta duración, pues pese al incremento de las tarifas de gasolina en junio, del permiso de Nicolás Maduro a privados a importar su propia gasolina, el problema medular del país es la paralización de las refinerías nacionales, la caída de la producción petrolera, y la falta de insumos, tal como han dicho en numerosas oportunidades especialistas en el área de energía.

Ante esta realidad, Venezuela nuevamente vive un período que recuerda a los vividos por Cuba, en este caso el gobierno de Maduro en vez de asumir que el principal problema es la caída de la producción petrolera del país, insiste en decir que son las sanciones impuestas por Estados Unidos, tal como Díaz Canel en septiembre de 2019, cuando definió a la falta de combustible en la Isla de “situación coyuntural” y que estaba causada por la administración de Donald Trump.