La oposición y EEUU presionan a AT&T para que combata propaganda chavista en Venezuela

El Gobierno de EE. UU. presiona a la compañía de televisión por pago, DirectTV, para que reincorpore en su programación una docena de canales noticiosos internacionales que en el pasado fueron sacados del aire por orden del régimen chavista, según una investigación de la agencia AP.  

La agencia dijo que aumentan las presiones para que la empresa televisiva con base en Dallas se le plante firme "a los censores del gobierno venezolano".

Para ello funcionarios del Departamento de Estado se reunieron en diciembre en Washington con ejecutivos de AT&T, propietaria de DirectTV, y los exhortaron a que ayuden a “frenar la maquinaria propagandística de Maduro”, según cinco fuentes que hablaron con la AP a condición de no revelar sus nombres.

El encuentro se produjo después de varios meses de contactos entre AT&T y la oposición venezolana, según los cinco individuos, aseguró la investigación de la AP.

En abril del año pasado, cuando enfrentaba un alzamiento militar en Venezuela, el Gobierno socialista de Nicolás Maduro ordenó a los servicios de televisión pagada que suspendiesen las transmisiones de CNN y BBC.

 

 

DirectTV, que es propiedad de AT&T, acató la orden de inmediato, sacando del aire a los dos canales mientras en todo el mundo circulaban imágenes de camiones militares que la emprendían contra manifestantes.

La estrategia del Departamento de Estado, discutida con AT&T, recuerda las tácticas de la Guerra Fría de usar la información para combatir propaganda antiestadounidense y socavar gobiernos autoritarios, recordó la AP.

AT&T tiene una decisión difícil por delante, subrayó la investigación periodística: acatar lo que diga el gobierno de Maduro, que Estados Unidos ya no reconoce y al que impuso severas sanciones, o plegarse al plan de la oposición y exponerse a que le confisquen sus instalaciones y a la pérdida de su licencia, dejando a unas 700 personas sin trabajo.

Según la AP, los funcionarios estadounidenses y la oposición temen que DirectTV esté siendo usada para propagar programación de Maduro criticando a sus rivales políticos, que no tienen forma de responder.

Una inquietud particular, indicaron, es la cadena privada Globovisión, que es parte de la programación de DirectTV. El canal ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la oposición lo acusa de propagar información falsa. Globovisión es cliente de AP.

 

 

El secretario de estado Mike Pompeo fue informado de estas gestiones y brindó un apoyo inicial a los planes de reclutar a DirectTV para que ayude a socavar el gobierno de Maduro, según dos informantes al tanto de esas conversaciones, aseguró AP.

La planificación está recién empezando, señalaron dos de las fuentes entrevistadas, y es una de varias opciones que están siendo consideradas para presionar a Maduro, quien sigue controlando las riendas del poder a pesar de sanciones de Estados Unidos, que promueve la figura del líder opositor Juan Guaidó.

Los dos individuos dijeron que no se ha tomado una decisión todavía en relación con hasta qué punto buscar la colaboración de AT&T, que resiste a pie firme toda iniciativa que comprometa sus operaciones en un país donde tiene el 44% del mercado, su presencia más grande en la región.

La división latinoamericana de DirectTV se abstuvo de comentar el tema.

La ampliación de la programación sería importante porque DirectTV llega a personas que dependen del gobierno, como las de barrios humildes de ciudades grandes y del interior, según David Smilde, de la Oficina de Washington para América Latina. Estos sectores no tienen acceso a otras fuentes de información.

“Esto no representaría una amenaza inmediata para Maduro, pero podría complicar a largo plazo la capacidad del gobierno de controlar la información”, dijo Smilde, quien ha pasado temporadas en Venezuela durante más de dos décadas.

“Maduro podría confiscar equipo de DirectTV de las casas de la gente, pero esto sería una medida extraordinariamente impopular”, aseguró.

La empresa no quiere ser vista como un títere de la política exterior estadounidense y apoyar abiertamente a Guaidó, de acuerdo con el ejecutivo de telecomunicaciones.