OEA: Ortega instaló en Nicaragua un régimen que suprime todas las libertades

Un informe presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) asegura que Ortega quitó a su país la posibilidad de cambiar el rumbo en estas elecciones.
Ortega-Represión
 

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Un informe presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) este 3 de noviembre asegura que el gobierno de Daniel Ortega se convirtió en un “régimen que suprime todas las libertades”.

La presidenta de la CIDH, Antonia Urrejola, mencionó durante la presentación del texto ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) la “detención arbitraria (…) de más de 30 personas bajo cargos infundados y sin las debidas garantías judiciales, incluyendo 7 personas precandidatas a la presidencia”.

La CIDH observó la cancelación de la personalidad jurídica de 3 partidos políticos y el hostigamiento a las organizaciones civiles y de derechos humanos mediante el cierre del espacio democrático y de la prensa independiente.

“El gobierno busca perpetuarse en el poder mediante la realización de elecciones que no dan las garantías mínimas de libertad, acceso a la información, transparencia y pluralidad, en un contexto de cierre de todos los espacios democráticos y de impunidad estructural”, asegura el texto.

Tras las protestas de 2018 y la erosión de la popularidad del régimen orteguista, los comicios presidenciales de noviembre de 2021 representaban la posibilidad de un cambio pacífico en el país que el régimen arrebató a la nación, agregó Urreola.

Managua calificó de “golpistas” y “resabios de maldad” el informe, según APMichael Campbell, un alto funcionario nicaragüense, dijo durante el debate que su país no participaría en esa reunión ya que promociona “golpes de Estado y alimenta el terrorismo como fórmula para desestabilizar la soberanía nacional”.

Agregó que el próximo domingo habrá más de 14 000 juntas receptoras de voto en su país. “Esta fiesta ciudadana integra para su feliz desarrollo a un universo de más de 170 000 fiscales que trabajarán directamente para que un aproximado de 4 450 000 ciudadanos puedan votar y elegir en paz”, indicó.

Ortega, de casi 76 años, buscará su tercera reelección consecutiva y la segunda de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, como candidatos del gobernante Frente Sandinista. El exguerrillero fue presidente por primera vez entre 1985 y 1990 y retornó al poder en 2007.

En estas elecciones Ortega competirá con seis partidos políticos minoritarios, varios de los cuales ya son aliados de los sandinistas en el Parlamento, tras haber sido encarcelados desde junio los aspirantes a la presidencia que se inscribirían por los principales bloques de oposición.

Estados Unidos y otros países han declarado que las elecciones en Nicaragua “han perdido toda credibilidad” debido a la exclusión de partidos opositores.

Bradley Freden, representante interino de Estados Unidos ante la OEA, urgió en la reunión del miércoles al gobierno nicaragüense a frenar su “represión”, respetar acciones de libre expresión y liberar a los presos políticos.