Condenan al cubano de 70 años que secuestraba migrantes en Nueva York

Una banda de delincuentes dedicada al secuestro y extorsión de migrantes centroamericanos fue desmontada en Nueva York por las autoridades federales.

De acuerdo con un anuncio del fiscal John H. Durham, publicado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el cubano Francisco Betancourt, de 70 años, fue sentenciado a 168 meses de prisión, más tres años de libertad supervisada, por su participación como miembro de la banda criminal.

Betancourt tenía residencia en la ciudad de Nueva York a la hora de caer en manos de las autoridades, y según los documentos judiciales, en varias ocasiones atacó a los migrantes después de que estos salieron de los autobuses.

“Las víctimas incluyeron mujeres, hombres y niños de países centroamericanos que no hablaban inglés y buscaban asilo en los Estados Unidos”, revela el anuncio.

El cubano ofrecía a los centroamericanos un transporte entre New York y Connecticut, y luego, junto a sus cómplices, los obligaban a subir a los vehículos. Allí los retenían “a veces durante horas”, y no los liberaban hasta que los migrantes o sus familiares pagaban cantidades de dinero cercanas a los mil dólares.

 

 

Los secuestradores llegaron al extremo de hacerse pasar por agentes de inmigración para intimidar más a los migrantes, señala el reporte.

Aunque la sentencia ocurrió la semana pasada, el cubano estuvo arrestado desde finales de 2016. En marzo de 2018 fue encontrado culpable de delitos de secuestro extorsión y conspiración, por un jurado federal en la ciudad de Bridgeport, Connecticut.

Los otros acusados en el caso, identificados como Lucilo Cabrera y Carlos Antonio Hernández, aún esperan la sentencia judicial.

De acuerdo con un reporte de Univisión, Francisco Betancourt es un delincuente de larga data, que ha sido acusado de otros delitos como “posesión de drogas, robos, entrar sin autorización a una propiedad y agresión en Florida y Nueva York”.

El FBI rastreó las llamadas que hicieron los delincuentes a la hermana de una de las víctimas, y revisó también algunas cámaras de vigilancia que ayudaron a los oficiales a probar el caso contra la banda.