¿Pablo Escobar detrás de la muerte de Rafael Orozco? El asesinato que conmocionó a todo un país
Una de las voces del Vallenato más importante en Colombia, fue baleado por sicarios de una organización del narcotráfico, tiempo después, los presuntos responsables fueron encontrados muertos en predios del entonces jefe del Cartel de Medellín.
Pablo Escobar, el narcotraficante y Rafael Orozco, el artista
 

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En Colombia se reabre el debate sobre la muerte del cantante Rafael Orozco Maestre, quien perteneció a una de las agrupaciones de música Vallenato más escuchadas del país, el Binomio de Oro; tras la retransmisión de la novela “El Ídolo”, se expone la vida del artista y las extrañas circunstancias que rodearon su muerte, en la que al parecer, tuvo relación directa el extinto capo de la droga, Pablo Emilio Escobar Gaviria.

Rafael Orozco, como es conocido popularmente, fue asesinado el 11 de junio de 1992; de acuerdo con las investigaciones, a la puerta de su casa llegaron dos utileros de la agrupación de Diomedes Díaz, apodado “El Cacique”, otro famoso cantante colombiano de Vallenato, con la intención de pedir prestado unos instrumentos musicales.

La familia Orozco Maestre se encontraba en medio de una celebración, por lo que Rafael les pidió trasladarse fuera de la casa donde hablarían con más tranquilidad, mientras conversaban, apareció un hombre que le disparó 10 veces a su cuerpo, y de las cuales nueve impactaron su humanidad, incluyendo la cabeza.

El intérprete de éxitos como Solo Para Ti, La Creciente, Dime Pajarito, Nostalgia o No Sé Pedir Perdón, fue trasladado a la Clínica del Caribe en Barranquilla, por Clara Elena Cabello, su esposa, donde minutos más tarde fue declarado oficialmente muerto.

Luego de 28 años, tras cumplirse un aniversario más de su muerte, y con la novela “El ídolo” devolviendo la popularidad de Orozco y sus canciones, las redes sociales en Colombia recuerdan el vínculo que tenía la voz del Binomio de Oro con el jefe del Cartel de Medellín.

En el programa de la cadena de televisión colombiana Caracol, ‘Se dice de mí’, aseguró que Pablo Escobar fue el que ordenó asesinar a los responsables de la muerte de Orozco cinco meses después.

Según las autoridades colombianas, cerraron este caso como un crimen pasional, pues se decía que en aquel entonces, Orozco sostenía una relación extramatrimonial con María Angélica Navarro, pareja sentimental del narcotraficante José Reinaldo Fiallo Jácome, alias ‘El Nano’.

Las investigaciones recogidas señalaron a alias ‘El Nano’ de haberle dado la orden a su escolta, Sergio Adolfo González Torres alias ‘El Tato’, de disparar en contra del artista de música vallenata. Ambos delincuentes pertenecientes al Cartel de la Costa.

Sin embargo, tiempo después, la revista Semana dio a conocer la entrevista de un testigo del Cartel, que afirmaba que la muerte de Orozco no se dio por las razones conocidas, sino por un ajuste de cuentas con las organizaciones del narcotráfico.

A mediados de la década de los 70 y 80, Colombia vivió una etapa conocida como “La bonanza marimbera”, un periodo en el que entraron grandes cantidades de dólares al país, producto del cultivo y exportación de marihuana hacia los Estados Unidos. La mayoría de la droga cultivada se daba en la costa Caribe colombiana, principalmente en la Sierra Nevada de Santa Marta (Magdalena), la Serranía del Perijá (Cesar) y La Guajira. 

Este fenómeno promovió la creación de mafias y clanes familiares que dominaron el negocio del narcotráfico en estos territorios, su producto más destacado fue la cannabis Colombian Gold, Samarian Golden o Santa Marta Gold y Red Point o Punto Rojo, cultivadas en la Sierra Nevada de Santa Marta y reconocidas por su gran calidad.

Varias familias y clanes se organizaron a finales de los 70 para conformar el denominado Cartel de la Costa, una organización criminal que pudo operar de manera autónoma durante la época marimbera, pero que luego se convertiría en una franquicia territorial dominada por el Cartel de Medellín, delegada por Escobar a José Rafael Abello Silva, alias ‘El Mono Abello’

Para 1989, luego del auge de la cocaína hacia los Estados Unidos, el Gobierno de Colombia, en una serie de operaciones contra el Cartel de Medellín, logró la captura de ‘El Mono Abello’ al norte de Bogotá; ese mismo año, fue extraditado hacia los EE.UU  y juzgado a 30 años de prisión por el delito de tráfico de estupefacientes.

Tras la captura y extradición del entonces jefe del Cartel de la Costa, alias ‘Mono Abello’, el máximo líder pasó a ser Alberto Orlández Gamboa, conocido por el alias de ‘El Caracol’, quien le era fiel a los hermanos Rodríguez Orejuela, los capos del cartel de Cali.

De esta estructura criminal hacía parte ‘El Nano’ y ‘El Tato’, quienes la justicia encontró culpables del asesinato de Rafael Orozco. Pero que el 18 de noviembre de 1992, fueron encontrados muertos a las afueras del restaurante Casa Vieja, en la Vía Las Palmas, predios del extinto jefe del Cartel de Medellín.

De acuerdo con el testimonio publicado por la revista Semana en 1993, El testigo (que fue parte de bandas de sicarios a la orden de narcos) aseguró que el asesinato de Orozco no se dio por estar involucrado en un triángulo amoroso, sino por un problema que tuvo con el Cartel de la Costa, cuando todavía funcionaba como una franquicia del Cartel de Medellín, pero dirigido por otras personas.

“Rafael Orozco llevaba cuatro años trabajando con el Cartel de la Costa”. “Era uno de los mejores lavadores de dólares. […] Cada vez que salía del país, especialmente a Estados Unidos, se llevaba su colección de acordeones. Eran 12 en total. Allá los desarmaba y los rellenaba de dólares que luego entraba al país sin ningún misterio, pues era un ídolo y nadie lo molestaba”, dijo el testigo.

El artista habría pedido un aumento en la participación del negocio, de un 15% a 25% por cada embarque de dinero. Eso incomodó a la gente del Cartel y no estuvo de acuerdo con él, “pero las cosas se complicaron en un viaje de regreso de Estados Unidos. Tres de los 12 acordeones, que venían con 12 millones de dólares, se perdieron. Orozco se comprometió a recuperar la plata, pero nunca cumplió”, agregó.

“El se torció y se quedó con el billete. Eso no le gustó a nadie y le dieron un plazo para que se pusiera al día. Una vez fuimos a su casa y le dijimos: "Arregle esa vaina rápido porque la gente está muy molesta y ya le pusieron precio a su cabeza. Están ofreciendo 130 millones de pesos (aprox. USD $34.7 mil) para que lo maten y hay muchos que quieren el trabajo". 

A lo que Orozco respondió: "Con la fama que tengo, esos manes no se meten conmigo porque saben que yo les armo un escándalo y les acabo el negocio". Luego de esto, se ordenó el asesinato y se escogió a un sicario llamado el ‘Mono’ del Veccio, también del Cartel de la Costa, y no lo que plantea las autoridades colombianas que responsabilizan a "El Nano" y “El Tato”.

Según esta versión, “antes de matarlo se dio la orden de darle una última oportunidad para que devolviera la plata. Cuando Orozco salió de su casa para atender la visita que llegaba, él se molestó y nos echó. Cuando nos dimos la vuelta para subirnos al carro en que habíamos ido, se bajó el ‘Mono’ y le metió nueve pepazos”

Finalmente, esta versión fue rechazada por la familia Orozco, pero coincide con las declaraciones dadas por María Angélica Navarro, quien “admitió el romance con Rafael Orozco y dijo, además, que en varias ocasiones salió a almorzar y a bailar con José Reinaldo ‘Nano’ Fiallo, siempre acompañada de amigos. Sobre los móviles del asesinato manifestó no saber nada, pero señaló que consideraba que no podría ser de tipo pasional”, dijo Navarro a El Tiempo en aquel entonces.

La razón por la que se responsabilizó a ‘El Nano’, es que del cuerpo de Orozco fueron extraídos tres proyectiles, que según demostró la prueba de balística, coincidían con la pistola del sicario, una Heckler & Koch, calibre 7.65 de fabricación alemana, con la que mataron al artista, explicó el Fiscal del caso.