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Carta atribuida a Gran Maestro Masón que escapó denuncia acoso de Seguridad del Estado

Una carta a la que ADN Cuba tuvo acceso, atribuida al Gran Maestro masón que escapó de Cuba, acusa a la Seguridad del Estado de acoso y de infiltrar la organización fraternal

Actualizado: Tue, 01/03/2023 - 16:35

 

Un documento al que ADN Cuba tuvo acceso, cuya autoría se atribuye al Gran Maestro electo de la Gran Logia de Cuba I.H. Francisco Javier Alfonso Vidal, acusa a la Seguridad del Estado de acoso y de presuntamente infiltrar la organización fraternal para vigilar y ejercer presiones sobre sus miembros con fines políticos.

Alfonso Vidal es noticia esta semana porque supuestamente aprovechó un viaje a México el pasado 15 de diciembre junto a su esposa para abandonar el país. Según señaló la Gran Logia de Cuba el 2 de enero, el alto dignatario masón viajó por invitación de la Gran Logia de Veracruz, pero no regresó a la isla el 21 de diciembre como estaba previsto.

La carta a la que tuvo acceso ADN Cuba sería la renuncia formal de Francisco Javier Alfonso Vidal, quien fuera elegido en marzo de 2022 durante la Sesión Anual de la Gran Logia.

“No existiendo la posibilidad de cumplir con la total transparencia, autonomía y libertad necesaria lo que define la Legislación Masónica Cubana para llevar a cabo esta responsabilidad y por la razón objetiva de haber decidido no regresar a Cuba [,] he tomado esta decisión irrevocable que surte efecto de inmediato”, se lee en el documento.

Según Mario J. Pentón, periodista residente en Miami, la carta atribuida al “Gran Maestro que presuntamente se quedó en México y cruzó a Estados Unidos”, está “circulando en los grupos de masones de Cuba”.

Camila Acosta, reportera de CubaNet y autora del libro Del templo al temple, silencios y escándalos de la masonería cubana (Editorial Primigenios, 2022), dio por auténtico el documento. La periodista afirmó en el mencionado medio independiente que Alfonso Vidal pidió en EE. UU. “asilo político junto a su esposa debido al acoso de la Seguridad del Estado cubana en los últimos meses con el objetivo de que sirviera a sus intereses, traicionando a un hermano masón”.

“Los masones cubanos tienen derecho a saber que nuestra Institución se encuentra bajo uno de los mayores ataques que ha recibido en los últimos años desde el 1 de enero de 1959. (…) Es probable que otro en mi lugar hubiese tomado una salida diferente, pero esta es la mía”, manifestó Alfonso en la carta, dirigida a Armando Guerra Lozano, Gran Maestro Pro Tempore.

Entre las causas que lo llevaron a tomar la decisión de escapar, se encuentra la grave crisis económica, social y de derechos humanos en Cuba, sobre todo tras el levantamiento popular del julio de 2021 (11J). A propósito de ese acontecimiento, José Ramón Viñas Alonso, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, envió una carta al gobernante del régimen comunista, Miguel Díaz-Canel, criticando la represión a los manifestantes.

Tras el pronunciamiento de Viñas Alonso, se intensificaron las maniobras de la policía política para dividir y desacreditar la masonería, se afirma en la carta atribuida a Javier Alfonso Vidal.

Sobre Ernesto Zamora Fernández, antiguo Gran Maestro, la carta advierte que “vende la imagen de hacer resistencia” a las autoridades, pero que se disculpó por ello ante el Partido Comunista y la Seguridad del Estado.

Además, se afirma que Zamora “se limpió acusando ante la Corte Suprema al Maestro Masón Brian Infante, de la Respetable Logia Luz Caballero y residente en España, porque hizo política en contra del gobierno por las redes sociales y, aprovechando que mencionó a la masonería, lo sacrificó como prueba de lealtad”, por lo cual Infante fue expulsado.

Por otra parte, el Gran Maestro Francisco Javier Alfonso Vidal, investido como tal en marzo de 2022, agrega que Viñas Alonso “se convirtió en una molestia para el gobierno” por sus declaraciones y por el respaldo que estas tuvieron.

Según la versión divulgada en la carta, la policía política citaba constantemente a Alfonso Vidal y lo interceptaba en plena calle, con el fin de presionarlo para que expulsara de la Orden al Soberano Gran Comendador Viñas Alonso.

“Todo se hizo más insoportable debido a la presión constante y mi negativa de llevar a cabo este objetivo de la Seguridad del Estado”.

En el documento se menciona a “un individuo que se hace nombrar Poll”, un “oficial de la Seguridad del Estado” que según él “lleva trabajando la masonería hace 40 años y asegura que hay masones que trabajan para ellos, lo cual es una vergüenza”.

La carta atribuida a Alfonso Vidal señala a presuntos cómplices de la Seguridad del Estado en la masonería cubana, entre ellos el actual Diputado Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, Fernando González García; a Ramón Gustavo Buelga Rivero; al Jefe de Despacho de la Gran Logia H. Lázaro Palancar; al Venerable Maestro de la logia Luz de Oriente, Carlos Lorenzo Pérez; y al Gran Secretario, Carlos Alberto Pirez Benítez.

Asimismo, en la carta se acusa al Gran Tesorero, Ernesto Navarrete: “es policía y fue quien trató de sondear el impacto de la presión que me hacían (…). El Gran Tesorero además me fue informado por un trabajador de la Gran Tesorería que estaba sacando dinero del salario suyo”.

Según expresa el documento, los funcionarios mencionados de la Gran Logia de Cuba participan en un plan para nombrar al frente de la organización a Fernando González García, actual Diputado Gran Maestro.

“Queda en las manos de los masones cubanos auténticos no permitir que nada de eso suceda y que una vez sabida la influencia cada vez más creciente que busca ejercer la Seguridad del Estado en nuestra Institución no se permita que alguien probablemente ligado a estos órganos llegue al puesto”, advierte la carta.