Xiomara Cruz "no habría sobrevivido en Cuba", dice su médico

La opositora cubana Xiomara Cruz Miranda, internada en la unidad de terapia intensiva de un hospital de Miami (EEUU), "no hubiera sobrevivido" si hubiera seguido en Cuba, afirmó este martes el médico Alfredo Melgar, quien confirmó que hallaron tres tipos de bacterias "muy agresivas" en su organismo.

Cruz Miranda, de 58 años, integrante de las "damas de blanco" y del grupo opositor Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), llegó el pasado 21 de enero con una visa humanitaria para tratarse en Miami.

En el aeropuerto denunció que el régimen cubano "le inyectó algo adentro" mientras estuvo presa.

En una rueda de prensa, Melgar dijo este martes que es posible inocular mediante "una inyección" las bacterias Klebsiella, pseudomona y micobacteria que han encontrado en el organismo de Cruz Miranda, pero no dijo que hayan descubierto que fue así como las contrajo.

Sí afirmó que hubo una "cadena de negligencia" y "desinterés" en el tratamiento que recibió Cruz Miranda en Cuba y que "no hubiera sobrevivido" si se hubiera quedado en la isla.

Aunque está en terapia intensiva, donde está recibiendo oxigenoterapia, su estado ha mejorado.

"El hecho de que no tenga fiebre, que ya no tiene taquicardia y que la presión se estabilizó es muy buen signo", dijo Melgar.

La "dama de blanco" María Elena Alpizar, que visitó este martes a Cruz Miranda en la sala de terapia intensiva del hospital Jackson South, también dijo haber notado una mejoría a simple vista.

Aunque se han publicado en las redes fotografías de la opositora cubana entubada en una cama de hospital que han causado alarma, Alpizar indicó que está en terapia intensiva porque necesita recibir oxígeno debido a que "el pulmón izquierdo no le funciona", pero su estado general "ha mejorado notablemente" según dicen sus médicos.

Cruz Miranda está acompañada en Miami de su hija, Clara Iznaga.

Melgar dijo hoy que van a hacer todo lo que puedan para que la opositora se recupere.

Cuando llegó a Miami Cruz Miranda estaba visiblemente débil y delgada, debía usar una silla de ruedas y casi no podía hablar porque le "faltaba el aire".

Del aeropuerto fue llevada en ambulancia a un hospital.

La opositora dijo a Efe el día de su llegada que la visa humanitaria le permitirá estar de dos a tres meses en Miami.