Para una teoría de la conspiración

​​​​​​​Lidunka Salmerón Grau se compró un pichón de pastor alemán y lo nombró “Canelo”. Este ladrará a contrapelo del bulldog vestido de mandatario civil Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba.
La espera (2013)./ José Balboa
 

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Lidunka Salmerón Grau se compró un pichón de pastor alemán y lo nombró “Canelo”. Este ladrará a contrapelo del bulldog vestido de mandatario civil Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba.

Iroel Sánchez, bloguero y ex-presidente del Instituto Cubano del Libro, practica el travestismo ideológico: de día es un perro de caza; por la noche, un perro de casa vigilando con la pupila insomne a los ciberdesafaectos al sistema, dedicados a “participar sin participar”.

El oficio de mentir exige víctimas ordinarias de hipócritas extraordinarios.

La crisis alimentaria no volverá. La doble moral no estará racionada. La obesidad política no será un privilegio de un pez gordo flotando en la marea.

Un horizonte de esquizofrenias permite vislumbrar un más allá.

La histeria nos absorberá sin corrientazos, pastillas, camisas de fuerza.

El compañero que me atiende es un fundador de Villa Marista, instalado en Doha, Catar con un gran negocio”, deliró un opositor pacífico anclado en la miseria. Sometidos a la orfandad, muchos prefieren andar mal acompañados que solos.

Quisiera vivir en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana”, confiesa una víctima del tornado habanero. “Allí no hace falta nada, no hace falta dinero”, sugería el cantautor Carlos Varela en “La política no cabe en la azucarera” (1994).

Un paparazzi registró fotográficamente merengue en el bigotón recién teñido de Rafael Serrano, mientras devoraba cake en la cafetería miamense Dunkin Donuts. El locutor de Cubavisión prefiere al Real Madrid antes que al F.C. Barcelona.

Al distinguir su rostro cuarteado en un espejo, Randy Alonso Falcón, director de Cubadebate, olvida los baches de la vía pública que estremecen su automóvil. “Mira a ese muchacho, tan obediente y risueño”, comentaba mi madre al verlo asentir con la cabeza en la Mesa Redonda, igualito a un robot de traje y corbata.

Quien traiga luz a la prensa y pollo a la nación recibirá un agasajo popular con aplausos y banderitas cubanas como al mesías que nunca llegó.

Le concederán la Orden del Gran Pendejo al más abstracto de los cojonudos, orgulloso de librar batallas de ideas en tiempos de paz,

Entre la popularidad del reguetón y la amordazada partidera del Hip-Hop, está la “educación sentimental” de quienes luchan por una Cuba próspera y sostenible.

¿Cómo diseñar enemigos?, será una nueva asignatura en el programa de la Facultad de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

La destitución de Antonio Becalli Garrido como Presidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), afianzó como hombre-corcho de la pelota a Higinio Vélez Carrión, Presidente de la Federación Cubana de Béisbol. Otro santiaguero importado del oriente cubano, Higinio Vélez es la cortina rompe vientos que protege  al “subordinado” Dr. Antonio Castro Soto del Valle.

Rodolfo García Lozano, Rodo “La hiena”, comentarista deportivo del Canal Tele Rebelde, se incluye entre los nominados al Premio Nacional de Humorismo 2019. Su manejo del absurdo para justificar el mal de estado es admirable.

Juguemos con el hegé-mono y no con la cadena. ¿Por qué el humor debe ser un látigo con cascabeles en las puntas? Porque facilita tentar a Dios y al Diablo.

Sancionarán a esbirros de conciencia con sangre impregnada en sus manos.

Los gusanos de izquierda serán reconocidos como desertores de ultraderecha. Una izquierda vacilante es un hallazgo de vaciladores con sentido de pertenencia.

CCPC La República Light es un espectáculo del grupo teatral El Portazo. Aquí el Cabaret Político reemplaza a la mulata que se alquila o vende al mejor postor. Aquí el héroe es condenado por el tribunal del vacío y el sacrificio termina redimido por una mueca. Aquí el antihéroe se refugia en el silencio de una lágrima.

Los Cinco Héroes de la República de Cuba fundarán la Asociación Benéfica de Combatientes Internacionalistas: “Cubanos en segundo plano”.

Glorificar cenizas vindica la ilusión del símbolo como inmortalidad.

Una superstición antillana es una Isla en peso transformada en rezo coral. Los dioses de la religión afrocubana pueblan el imaginario popular como un acto de fe.

“La construcción de lo posible” es el eslogan de la XIII Bienal de La Habana 2019 (abril 12 –mayo 12). Su spot es una lección de kitsch lírico: flores blancas que una niña arranca y ascienden; un chorro de café mana sobre una tasa gigante; un joven salta de un trampolín para caer al agua de pie. La resaca posutópica vuelve a la Isla de los amores ridículos, sin la complicidad de injertos poscomunistas.

La última Bienal de La Habana se remite al 2015. Pero le siguen llamando bienal tal cual, como si la suspensión encarnara su razón de perdurar. Decir NO a una convocatoria oficial, no es una alternativa para la mayoría de productores visuales integrados al circuito local. La Escuela Cubana del NO desfallece...

“¿Subes al carro del Consejo Nacional de las Artes Plásticas para recorrer espacios?”. No, gracias por la cortesía, prefiero ir a la exhibición de Reynier Leyva Novo en galería “El Oficio”. Los héroes invisibles merecen pasar un día feliz en la Bienal de La Habana. Los hijos del maltrato estarán representados con estética.

La eventología es un derecho del pueblo; para matar el tiempo con espíritu deportivo da lo mismo hacerse pasar por lector, cinéfilo, fanático al jazz o al teatro.

Prohibirán incluir a generales fusilados en un obituario de traidores a la patria.

Sin grados militares pero con salud, Patricio de la Guardia Font hace el amor con muchachitas sin las botas puestas. A veces pinta leones que mueren alejados de la manada. A veces sueña que despierta en una selva donde anduvo suelto.

Yunai Delmont (Guantánamo, 1996) pernocta atrás de un árbol en el Chupi del reparto Cubanacán, cerca del Palacio de las Convenciones. Ella guarda un pomito de agua en la cartera, para enjuagar sus partes después de buscarse unos pesos.

Una compañía de artesanas de “El manto negro” (Prisión de Occidente), aspiran a ser Vanguardias de la Emulación Reeducativa; arrestadas mujeres desafían a cortadores de Marabú en Kilo 7, penal ubicado en Camagüey.

Legalizarán estupefacientes para delirar con una Isla habitable.

Cuando llegue la Ley Seca, desplegarán caravanas de pipas de agua.

Nuevos Pobres juran odiar a Nuevos Ricos sin agredirlos físicamente.

La Isla ya no es una balsa perpetua a merced de guardacostas, deshidratación, tiburones. Los cubanos pueden navegar en Internet con datos móviles en sus teléfonos celulares. El intercambio virtual neutraliza complejos de impotencia.

Un Boeing tatuado en el hombro ilustra el Vía Crucis del peregrino inmóvil.

Los hombres mueren…el Partido no tiene nada que perder.

Unos o varios prostíbulos son cuentapropistas que faltan. Unos o varios antecedentes penales amanecerán convertidos en pruebas citológicas.

El futuro está en la pornopolítica. Porno para Ricardo y Chocolate MC ofrecerían un Concierto por el Desahogo Mental en la Tribuna Antimperialista José Martí.

La espera (2013)./ José Balboa
La espera (2013)./ José Balboa

 

Escrito por Héctor Antón

Héctor Antón Castillo (Camagüey, 1963). Periodista y crítico de arte. En 2004, obtuvo el Premio Nacional de Crítica de Artes Guy Pérez Cisneros con “La otra muerte del autor”. En 2006, mereció el Premio de Crítica en el Concurso auspiciado por la Revista “Videncia” con “Las paradojas inconclusas de Pedro Pablo Oliva”. Textos suyos aparecieron en la antología “Nosotros, los infieles. Narraciones críticas sobre el arte cubano (1993-2005)”. Se le concedió Premio en el Concurso de Crítica de Artes Artes Guy Pérez Cisneros (2008), con el ensayo “Contra la cautela: una razón para otras sinrazones”.