Impune por ser “revolucionario y comunista”

Contaminación por ruidos y gases, avería a los aires acondicionados, a la cerca perimetral, música alta y hasta amenazas, son parte de las situaciones que mi familia ha soportado a lo largo de cinco años
En blanco, la panadería de los hechos
 

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Las denuncias realizadas por una familia habanera develan un entramado de soborno y corrupción que implica a policías y funcionarios de entidades estatales en el municipio de Playa.

Desde hace aproximadamente cinco años los cuatro miembros de una familia domiciliada en Avenida 19 entre 72 y 74, han sufrido daños a su propiedad, como consecuencia de una panadería privada que colinda a 75 centímetros de sus dormitorios.

“Contaminación por ruidos y gases, avería a los aires acondicionados, a la cerca perimetral, música alta y hasta amenazas, son parte de las situaciones que mi familia ha soportado a lo largo de cinco años, en franca violación de las normas básicas de convivencia ciudadana”, relata Lázaro Raúl Estrada, abogado de profesión, que ha documentado las actividades ilícitas cometidas por el ciudadano Junior Carrillo Sanzarit, dueño de la panadería.

“Carrillo alardea de tener excelentes relaciones con autoridades del Ministerio del Interior, funcionarios de entidades municipales como Trabajo y Seguridad Social, Salud Pública, Planificación Física y la ONAT”, aseguró Estrada Alemán, que ha remitido cartas a todas las instituciones del Gobierno en la Isla, sin obtener la solución a su caso. 

“Todas estas cartas han ido acompañadas de videos y fotos. Las denuncias que he hecho han sido bajo mi nombre, no desde el anonimato, y nunca he recibido la visita de ningún funcionario para corroborarlas”.


Para la instalación de su negocio, Carrillo Sanzarit rentó el espacio del garaje que pertenece al domicilio colindante al de Estrada Alemán. Entre los señalamientos sobre la relación corrupta de Carrillo Sanzarit con funcionarios del municipio, está “la emisión de la licencia, pues las modificaciones al garaje no cumplían con los requisitos que se le exige a todo el sector privado”.

“Desde un inicio nosotros tratamos de hacerle entender a Carrillo Sanzarit sobre las molestias que nos estaba ocasionando. A partir de los tres meses la situación se tornó insoluble tras varios llamados de atención. Fue en esa ocasión que nos dijo que, si nos molestaba su negocio, que nos mudáramos. Imagínense que esta es la casa de mi familia desde el año 1937”, relata Estrada Alemán.

Para Estrada Alemán no se trata de perjudicar a un trabajador privado, ni de una campaña de hostigamiento contra el derecho de un ciudadano a hacer fortuna personal, sino de la impunidad bajo la cual actúa bajo su presunta condición de “revolucionario y comunista”, como le expresó el teniente coronel Sierra, en Atención a la Población del MININT, después de las presuntas investigaciones realizadas por esta institución.

“Defiendo la actividad privada, que nunca debió ser abolida, pero lo que no tolero es a un supuesto comunista que viola la paz y las normas de convivencia y educación cívica. Mi familia ha tenido que soportar quince horas diarias todos los días durante cinco años la indolencia de este ciudadano que vive a varios kilómetros de su negocio”, puntualiza el afectado.

Al menos dos hechos relatados por Estrada Alemán confirman la impunidad de Carrillo Sanzarit. En una ocasión un vehículo perteneciente a la empresa TRD habría descargado sacos de harina. El chofer fue expulsado de su centro laboral, “pero a él no le sucedió nada. Y tampoco respondió por los hechos que vincularon a un vehículo de Cuba Rada descargando materiales de construcción en su negocio. Ese chofer también fue expulsado”.

“En varias ocasiones Carrillo Sanzarit me ha expresado que yo hiciera lo que quisiera porque él tenía a todo el mundo en un puño”.

La situación entre la familia Estrada Alemán y Carrillo Sanzarit llegó hasta la confrontación física. “En una ocasión, junto a su hermano, llegó hasta la puerta de mi casa para decirme que yo no llegaba a fin de año”.

“También lo denuncié por propagación de enfermedades ante el puesto de mando del municipio, por negarse a fumigar y de eso existe también constancia. Como consecuencia, mi hija ha padecido dengue en tres ocasiones”, explica Estrada Alemán.

La familia de Estrada Alemán no solo ha sufrido los inconvenientes que genera la panadería privada. El propietario de la casa que le alquiló el garaje a Carrillo Sanzarit, “es un reconocido masturbador público y ha colocado una cámara de vigilancia hacia el cuarto de mi hija. De esto también tengo imágenes que lo constatan”.

“La policía de Playa tiene conocimiento y documentación visual de todas las actividades ilícitas de Carrillo Sanzarit y que involucran a no pocos funcionarios del territorio, pero no pasa nada. Todos los días por la televisión se divulgan eslóganes sobre el ruido, sobre la contaminación, sobre el derecho ciudadano a la tranquilidad, y todo eso lo sufrimos en mi familia”, concluyó Estrada Alemán.