Directivo del museo Whitney dimite tras un boicot de artistas por negocio militar
 Directivo del museo Whitney dimite tras un boicot de artistas por negocio militar

Un directivo del museo Whitney de Nueva York ha dimitido tras protestas de activistas y un boicot de artistas, que consideraban en conflicto con su puesto la gestión de su empresa, productora de un gas lacrimógeno supuestamente utilizado contra migrantes en la frontera EEUU-México y otros lugares.


Se trata de Warren Kanders, un vicepresidente de la institución, que renunció este jueves aludiendo a la "campaña de ataques" durante los últimos meses contra él y su empresa, Safariland, y que a su juicio "ha amenazado con perjudicar el importante trabajo del Whitney", según dijo en una carta publicada por The New York Times.


"Me uní a esta junta directiva para ayudar al museo a prosperar. No deseo jugar un papel, aunque involuntario, en su caída", indicó el empresario, cuya esposa, Allison Kanders, también se retira como copresidenta del comité de Pinturas y Esculturas del centro, especializado en arte estadounidense.


El escrutinio a este directivo comenzó hace semanas con las protestas en la sede del museo de la organización activista Decolonize This Place, que ha tildado su dimisión de "cambio sísmico en el mundo del arte", y se intensificó recientemente con la llamada a un boicot por parte de artistas expuestos a la bienal.


Tras un reportaje en el medio Hyperallergenic que conectaba a Kanders con el gas lacrimógeno, cien empleados del Whitney pidieron explicaciones a la dirección de la institución en una carta, y un artista, Michael Rakowitz, se retiró rápidamente de la muestra.


Después, los artistas Hannah Black, Ciarán Finlayson y Tobi Haslett escribieron en Artforum un ensayo sobre la empresa Safariland y su implicación en las protestas de Puerto Rico en 2018 o en la actuación de policías contra migrantes en la frontera con México, llamando a los artistas a actuar con contundencia.


Korakrit Arunanondchai, Meriem Bennani, Nicole Eisenman y Nicholas Galanin firmaron dos días después una carta abierta en ese medio donde anunciaban que se retiraban de la muestra "como condena a la presencia" de Kanders en la junta y para expresar rechazo a su empresa, y otros cuatro se sumaron a esta iniciativa.


En la inauguración de la bienal, una de las muestras más importantes del panorama artístico estadounidense desde su creación en 1932, manifestantes instalaron a las puertas del Whitney una estatua con forma de granada de gas lacrimógeno.


El NYT señala que en una llamada telefónica de la junta directiva, este jueves, otro de los integrantes, el inversor Kenneth Griffin, dijo que se retiraba por el giro "hacia la izquierda" del museo, aunque después matizó al diario que la conversación era privada y que no ha "dimitido".
Tras la renuncia de Kanders, los ocho artistas que se habían retirado mantendrán sus trabajos en la importante exhibición.


Por su parte, Decolonize This Place aplaudió la decisión pero pidió en un comunicado dejar de normalizar la "filantropía tóxica" en el arte y citó cómo museos de todo el mundo, entre ellos el Metropolitan y el Guggenheim de Nueva York, han rechazado a la familia Sackler, propietaria de la farmacéutica productora del opioide OxyContin.