Barron's anima a invertir en el arte cubano contemporáneo

El semanario financiero estadounidense Barron’s, que brinda asesoramiento a inversores de alto calibre, ha descubierto el arte cubano contemporáneo.

En un artículo titulado “Cuban Art Has Its Moment in the Spotlight” (“El arte cubano en el centro de la atención"), el escritor Michael Magers traza un paralelismo entre la escena artística contemporánea de Cuba y el arte chino contemporáneo a principios de la década de 2000.

"Las casas de subasta en los Estados Unidos y en otros lugares están comenzando a presentar a los cubanos, y los precios van en aumento", asegura Magers. "Artistas establecidos como [Roberto] Fabelo, el pintor Carlos Alfonzo y el multidisciplinario Manuel Mendive ahora ocupan catálogos de subastas junto a luminarias cubanas del siglo XX como Wifredo Lam".

El artículo de Barron’s destaca a Fabelo, cuya pintura Volutas de 2015 se vendió por US$ 300,000 en Christie's en mayo pasado, un 50 por ciento por encima de su estimación de US$ 200,000 y un precio récord en subasta para el artista. Magers describe esta venta como "un momento decisivo para el arte cubano".

Fabelo no es el único caso. La misma venta de Christie's consiguió una cifra récord para Water Seeds, un lienzo de gran tamaño de 1988-89 de Carlos Alfonzo. Estimado inicialmente en US$ 100,000-$150,000, la pintura llegó a venderse a US$ 350,000.

En los últimos dos años, otros artistas cubanos han establecido récords en una subasta, incluidos Los Carpinteros (Dagoberto Rodríguez, Marco Castillo, Alexandre Arrechea), cuya pieza de 1995, Catedral, recaudó más de US$ 450,000 en la venta de Christie’s en mayo de 2018. Una obra de Mendive, Occuni (2003), alcanzó las seis cifras, un récord de subasta.
 

 

 

En 2017, Carmen Herrera, la artista abstracta de origen cubano, rompió la marca del millón de dólares con Untitled (Orange and Black) / Sin título (naranja y negro) (1956), que alcanzó US$1,179,000 en la venta internacional contemporánea de Phillips en noviembre.

Otros artistas cubanos en el circuito internacional de museos también parecen estar disfrutando de una mejora en el valor del mercado del arte. Covered in Time and History: The Films of Ana Mendieta, una exposición que se estrenó en 2015, continuó su gira hasta enero de este año, cerrando en el Jeu de Paume en París después de presentaciones en Alemania, Suecia y varios museos de EE. UU. Las exposiciones grupales de referencia como Adiós Utopia: Dreams and Deceptions in Cuban Art Since 1950 y el festival Artes de Cuba en el Centro Kennedy para las Artes Escénicas han hecho que los artistas cubanos sean más conocidos en los Estados Unidos e internacionalmente.

El recién reabierto Museo de Arte Moderno de Nueva York refleja esta creciente conciencia del arte cubano como parte del mundo internacional del arte contemporáneo. La instalación principal de las galerías de la colección permanente incluye obras de Mendieta, Herrera y Félix González-Torres. Una obra de Allora y Calzadilla está a la vista en Surrounds: 11 Installations en el sexto piso del museo, y una pequeña escultura de Sandú Darié, ca. 1950, se incluye en la exposición "Artist’s Choice" en el quinto piso.

"Creo que algunos artistas cubanos, así como artistas latinoamericanos en general, están un poco infravalorados", asegura Valentina García, especialista en siglo XX y arte contemporáneo y arte latinoamericano en Phillips. "Sin embargo, hemos visto un creciente interés en esta área del mercado por parte de museos y galerías internacionales, ya que cada vez más institutciones buscan incluir artistas de esta región en sus programas. Esta mayor atención definitivamente asegura a los coleccionistas más confianza al comprar una obra".

Incluso el arte de performance, una reto para todos los coleccionistas, está ganando visibilidad internacional. El año pasado, Tania Bruguera presentó importantes proyectos de performance en el MoMA y en la Tate Modern de Londres. Artistas más jóvenes como Carlos Martiel y Susana Pilar Delahante también están ganando mayor internacional, Martiel por sus obras de performance como Hijo Pródigo (2010) y Under Occupation (2019), presentadas en el cuarto Vancouver Beinnale, y Delahante por obras como Dibujo intercontinental (2017), presentada en Venecia durante la Bienal de 2017.

El artículo de Barron’s señala al galerista de Nueva York Bryant Toth como una figura que ayuda a "crear lazos entre el gran talento y el acceso limitado al mercado, que es el único desafío que presenta Cuba".

A principios de este año, el sitio web y base del datos del mercado de arte francés Artprice también señaló una tendencia positiva para el arte cubano contemporáneo. Todas estas señales refuerzan el criterio sobre el arte contemporáneo cubano como una atractiva inversión tanto para coleccionistas de modesto patrimonio como multimillonarios.

(Con información de Barron's y Cuban Art News)